Buenos días.
¡No! No nos hemos convertido en una sección de Cuarto Milenio, no os preocupéis. Lo que ocurre es que siempre tenemos gran curiosidad por todo aquello que nos rodea y cuando no podemos encontrar una explicación razonable...¡tenemos que encontrarla!
Ayer, miércoles 6 de mayo nos juntamos Pedro Laro, Nino, Teo, Coronado y este que suscribe para repetir la ruta de la cueva de las bolas y de paso enseñar el paraje a los compañeros de rueda. Como ya os podéis imaginar había cinco teorías para describir el origen de los artefactos de piedra que por allí "ruedan".
Así pues, en este caso necesitamos la ayuda de alguien docto en materia de geología: si estás leyendo esta crónica, sabes de geología y estás interesada/o en colaborar, no tienes más que abrir un comentario o mandarnos un correo a
btt40rutas@gmail.com para darnos tu versión del origen de las formaciones que allí se encuentran.
Antes de entrar en materia descriptiva hemos de hablar de la ruta, pues ayer nos juntamos cinco "ruteros" para hacer una más que buena salida de miércoles. Ya sabéis, si tenemos un día preferido para salir durante la semana laboral, ese es el miércoles, pues partes la semana en dos y además te deja el cuerpo preparado para el fin de semana. Amén del rato tan bueno que pasamos con el momento "hidratación" que siempre tenemos en estas rutas.
La salida a las cinco, y como siempre, con puntualidad manchega nos encontramos dando pedales los cinco, de modo que tomamos el camino más rápido para llegar a Chinchilla cuanto antes. El plan consistía en visitar la cueva de las bolas para luego tomar alguna que otra senda por aquellos montes.
Antes de llegar a Chinchilla, en la cuesta del cementerio pudimos encontrar lo que era un adelanto de las bolas que íbamos a ver más adelante, y es que a un lado del camino (como un kilómetro antes del cementerio) aparece una gran piedra que está compuesta de otras piedras más pequeñas de forma esférica, algunas de ellas de forma perfecta, si bien, al estar incrustadas en la piedra pasan algo desapercibidas. Ahí os una de las fotos.
Vista la piedra seguimos camino de la cueva que se encuentra al otro lado de Chinchilla, en la zona baja de la sierra procomunal.
Llegados al paraje cada uno de los que allí íbamos dimos nuestra interpretación de la formación de las esferas de arenisca que por allí existen. Deciros que algunas de esas esferas son perfectas, lo que nos hizo pensar a todos (ahí si que coincidimos los cinco) en que de algún modo para poder formarse de esa manera debían haber rodado por el suelo y haberse erosionado hasta quedar con la forma que aquí veis.
Además en las cuevas que allí tenemos, vemos que hay un gran número de bolas que están pegadas al techo de la misma, que está coronado en su parte superior por un estrato de roca caliza que cubre todo el paraje, y debajo de él, la arenisca, las bolas y esas cuevas (hechas por el hombre). ¿Cómo se formaron esas esferas? Repito, si estás interesada/o y crees que puedes resolver el misterio puedo enviarte muchas más fotos.
Desde aquí subimos por la senda de los almendros hasta la senda del peligro y desde este punto tras parar a beber agua, continuamos por la senda de la valla para tomar la cuesta de las perdices y finalmente la senda del agua, para en un más que decente descenso nos plantáramos en la espalda del polígono y encaminarnos hacia Albacete; era una hora más que buena para llegar a tiempo y cuidar la hidratación con una buena cerveza de los campeones.
Se ve que todos pensamos que era el último cubo de botellines el que nos iban a poner dado que empezamos a apretar la marcha conforme pasaban los kilómetros, 29, 30, 31, 32, 33, 34 km/h... Y así hasta llegar a Albacete, y que conste que no éramos Coronado y yo los que más tirábamos. Con compañeros así como voy a dejar la bicicleta ;-)
Pues poco más os puedo contar, un total de 46,5 km a una media de 19,7 km/h y con una tarde realmente espléndida para la práctica del ciclismo.
Saludos.
Pd. Aquí es justo reconocer a
Ginetas Bikers su aportación, pues fueron ellos quienes nos señalaron la existencia de la cueva y las bolas. Gracias amigos.