Una de las construcciones más apreciadas de Chinchilla son, sin duda alguna, las casas cueva que existen por todo el pueblo. No queda claro el origen de las mismas, pero parece claro que se remonta desde los primeros pobladores locales, pasando por visigodos, árabes, mozárabes y repobladores posteriores. Y es que, son rocas impermeables, sólidas y fáciles de excavar, ideales para quien tenía que hacer una vivienda y no posee más utensilio que un pico y sus propias manos.
Córdoba, Granada, Almería, Murcia, Valencia, Albacete, ... Este tipo de vivienda se extiende por toda la península, presentando además una construcción y distribución de la construcción muy parecida. No a muchos kilómetros, en toda la cuenca del Júcar podemos encontrar otro buen puñado de este tipo de casas absolutamente parecidas.
Pues con estos mimbres planteamos la ruta del domingo, por un lado hacer unos cuantos kilómetros de bicicleta y por otro, visitar algunas de las casas cueva que hay en Chinchilla.
La mañana era ideal para practicar nuestro deporte favorito, así que a las ocho y media partimos hacia Chinchilla por la vía auxiliar del AVE para intentar llegar lo antes posible, dado que queríamos visitar algunas de las casas cueva en primer lugar, y además llegar a tiempo a El Desván, pues habíamos quedado con Pedro y Paco Lara, y con Francho a las diez de la mañana para poder almorzar juntos.
De camino para Chinchilla y subiendo por la cuesta del cementerio, algo así como unos ochocientos metros antes encontramos de nuevo ante una muestra de las esferas de arena de silicio de la cueva de las bolas, donde evidentemente, paramos para enseñar al resto de los compañeros.
Visto y fotografiado nos fuimos derechos para el castillo subiendo por nuestro particular Mortirolo, y que te lleva a la parte alta de Chinchilla en un pis pas, pero teniendo que superar unas rampas realmente fuertes. Castillo y sendas, lo siguiente son las primeras cuevas del pueblo, dando todas al sur oeste con rincones realmente espléndidos y si no, ahí os dejo una serie de fotos. Esta zona es conocida como Patios Altos.
Terminada esta zona, nos fuimos justo a la cara contraria del monte, y recorriendo las calles de Chinchilla en un paseo realmente agradable, fuimos a dar una de las calles más bellas de Chinchilla, en la zona denominada Cuevas del Agujero. Poco más he de deciros, ahí os dejo más fotos.
Desde aquí, derechos a El Desván donde nos vimos con Pedro, Paco y Francho y con los que pasamos un rato realmente agradable. Al finalizar el almuerzo pudimos ver a Pascuy que también llegó para almorzar y que hubiera venido antes, de no ser por un lamentable incidente que tuvo un ciclista de la vecina localidad de Pétrola. Según pudo comprobar nuestro compañero, parece ser que un infarto acabó con la vida de este compañero de las dos ruedas, mientras circulaba por bosque de las palabras. Desde aquí mandar un fuerte abrazo a esa familia que en estas horas debe estar pasándolo muy mal. DEP.
Al finalizar el almuerzo aún tuvimos tiempo de darnos una pequeña sesión de sendas, en concreto la del escalón y la del agua, aunque la del escalón estaba algo peligrosa, pues hay tramos muy sueltos y bastante peligrosos.
En cuanto a los datos más técnicos, deciros que hicimos un total de 43 km a una media de 18,7 km/h, tranquilos, tranquilos.
Para saber:
Todas estas cuevas poseen un alma común de construcción, aunque con el tiempo se han ido modificando acorde con las necesidades familiares y con la modernización de los sistemas de construcción.
En ese esquema común, siempre se encontraba una primera sala principal, donde estaba la cocina y la sala de estar del recinto; de ella salían los dormitorios a modo de distribuidor. Solía existir un pequeño escalón entre cada habitación y la altura de la construcción se adaptaba a las de sus moradores. También era común encontrar dos habitáculos más, una especie de despensero/bodega y por supuesto, un lugar para los animales.
La cueva sólo tiene un elemento de comunicación con el exterior en su parte delantera, donde casi siempre encontraremos, además de la puerta, alguna que otra ventana y una terraza. Las chimeneas de todas estas viviendas suelen ser construcciones cónicas. Puerta, ventanas y chimeneas son el mecanismo principal de ventilación de la cueva.
En su momento, casi todas las cuevas están pintadas de cal por dentro con una doble finalidad, por un lado reflejar la luz lo máximo posible y por otro, actuar como desinfectante.
Para visitar:
Chinchilla entera, desde su castillo, sus palacios, sus parajes y por supuesto sus cuevas. Lo mejor es dejarnos llevar sin un rumbo fijo y recorrer sus calles, eso sí, sin dejar pasar las casas-cueva.
Para comer:
El Desván y el Hogar son dos opciones muy buenas si lo que queremos es almorzar rápidamente y por buen precio, pero siempre hay alguna opción más. En mi caso, siempre suelo ir a estos dos sitios y nunca me han defraudado, aunque claro, el menú ha sido sencillo que cuando vas en BTT necesitas algo de "ligereza".