Buenos días.
Las necrópolis siempre llaman poderosamente nuestra atención, ¿por qué? Bueno, supongo que todo lo que tiene que ver con la muerte y la vida, con el recuerdo, con aquello que queremos que perdure después de nosotros y con nuestro lugar de descanso eterno, pues necesariamente hace que les prestemos atención.
El término necrópolis procede del griego antiguo: 'νεκρος "necros", muerto o cadáver y está claro que viene a significar algo así como “ciudad de los muertos”, básicamente lo que hoy llamamos cementerio. Dependiendo del país o del autor la diferencia entre un término y otro, necrópolis o cementerio, la podríamos encontrar en la época cristiana u otra anterior (si no fuera cristiana nos estaríamos refiriendo a una necrópolis) o simplemente, en el año en que sea datado el lugar.
La necrópolis del Cerro Pelado de Jorquera es un pequeño cementerio situado al este de Jorquera, en uno de los meandros que el río va trazando por toda esta zona. Según todas las referencias que he podido ver se trataría de una necrópolis visigótica principalmente, aunque según otros autores también existiría en el lugar restos de un emplazamiento íbero. Vamos por partes.
En cuanto a los restos visigóticos estamos de enhorabuena, y podemos decir que están a buen recaudo en el museo provincial de arqueología. Se encontraron un total de siete sepulturas, una de las cuales vendría a ser una especie de panteón familiar y el resto, fosas individuales. En ellas se hallaron ajuares bastante sencillos: un anillo de plata, una jarra, un pendiente, un colgante y algunas piezas más.
Cabe destacar que en el emplazamiento debió existir al menos algún monumento funerario con cierta importancia, pues existen una serie de bloques de piedra de unas estelas funerarias talladas, con inscripciones donde podemos encontrar datos muy interesantes. Parece ser que en Requena, a unos kilómetros al norte de este emplazamiento, se han encontrado restos muy parecidos a los que aquí se han encontrado.
En la foto que os pongo de uno de los fragmentos podemos ver algunos restos de inscripciones en latín. En la segunda línea, tras un tratamiento digital de los vanos que existen he podido detectar la siguiente fecha: DCXV, que correspondería con el año 615, lo cual vendría a corroborar las teorías que existen en cuanto a quien y a cuando pertenecen, esto es, finales del período visigodo, en concreto bajo el reinado de Sisebuto (612-615).
Parece ser que existen unos escalones que permiten acceder desde la parte baja del cañón hasta el emplazamiento, pero fui incapaz de encontrarlos. Y es que, al cabo de un rato de buscar por el lugar, encontramos otras formas que nos llamaron poderosamente la atención, una serie de calderetas practicadas sobre la piedra madre.
Pues bien, son exactamente iguales a las encontradas en el templo de los petroglifos, cerca del pantano del Cenajo en los campos de Hellín, lo que viene a reafirmar que se trataría igualmente de un emplazamiento ibero en su primera fase.
Ahí tenéis algunas fotos que os permitirán comparar por vosotros mismos.
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El Pelao |
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El Pelao |
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Cenajo |
Existen todavía gran cantidad de restos de cerámicas, las cuales, bajo mi punto de vista, pertenecen a la época tardoromana por un lado, e incluso árabes algunas otras. Pero no soy un experto en la materia, y creo que el yacimiento ya ha sido estudiado sobradamente.
También podemos encontrar una suerte de muro entre dos piedras horadadas, que a buen seguro fue en su momento algún tipo de refugio para el ganado, y que viene a contarnos las condiciones en las que se vivía por aquella zona.
Poco más os puedo contar, tan sólo que el paisaje es casi estepario, pero la singularidad del meandro presta una especial singularidad a todo el recinto. Será ésta, probablemente, la razón por la que se escogió este emplazamiento.
Como también es importante el yantar, para comer debéis ir a Jorquera o a La Recueja, y no os puedo dar una recomendación porque no pude parar la última vez en ningún sitio que mereciera la pena. Prometo que para la próxima habrá cumplida recomendación.
Os recuerdo que esto es patrimonio, o sea, que nos pertenece a todos y es un trozo vivo de nuestra historia, de lo que hemos sido y de cómo hemos sido, debemos respetar el lugar, el emplazamiento y todo lo que por allí veamos.
Y como siempre, aquí os dejo un enlace a todas las fotos, y un plano con la situación de la necrópolis, así como algún que otro punto de otras rutas que por allí hemos realizado. He de deciros que en Internet es fácil de encontrar, por lo tanto no estoy descubriendo nada nuevo, y en esta ocasión por suerte, ya ha sido estudiado con anterioridad.
Un saludo…Edu
