“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

lunes, 27 de febrero de 2017

Almendros en flor


 Buenos días.


 Pues sí, como bien reza el título de la crónica, ya están los almendros en flor. Y eso que hace tan sólo una semana desde que os comentamos que los almendros estaban a punto de florecer. Vamos, que se acerca la primavera a marchas forzadas.

 En esta ocasión he realizado una ruta por una de mis zonas preferidas de la provincia, que como ya sabréis se trata de La Roda y toda la ribera del río Júcar que allí tenemos. No es que haya sido una ruta muy cargada de kilómetros, pero eso sí, de muchas sendas y de búsqueda de nuevos trazados a los que unir los ya conocidos.


 El río no lleva mucho caudal, pero el agua está cristalina, ¡da gusto de verlo así! En cuanto al campo deciros que está empezando a verdear por todos los lados y para terminar de hacer apetecible la ruta, la temperatura cada vez es más agradable.


 La ruta planteada sale de La Roda en dirección hacia el río, de modo que llegamos a la zona del puente de Quitapellejos para empezar a hacer sendas nada más llegar, siempre por la margen derecha del río.

 Estas primeras sendas son espectaculares, buen trazado, entre pinos, con muy poca complicación y que permite disfrutar desde el primer momento. Rápidamente nos vamos acercando hacia la aldea de El Carrasco, y por aquí tenemos de nuevo muchísimas opciones. En esta ocasión he decidido remontar algo hacia la meseta y seguir paralelo al río por todos los pinares que allí hay.


 A la altura de la Casa del Concejo he vuelto a retomar el cauce del río y remontando el río en esa misma margen he seguido divirtiéndome de lo lindo con tanta senda hasta llegar de nuevo a El Carrasco. En esta ocasión he cruzado el río y me he puesto en marcha hacia otras dos sendas realmente espectaculares, tanto por su trazado como por su longitud.


 Llegados a esta zona no tuve más remedio que parar por tres motivos, el primero es que tenía que aliviar la vejiga, el segundo que quería comer una barrita y el tercero, los impresionantes almendros que tenía allí mismo, como podéis ver en las fotos.

 En fin, que terminada la parada y con ganas seguir haciendo sendas, allí que me puse a darle al pedal. La mañana iba genial y decidí que lo mejor era volver para casa, pues era una hora más que prudente.

 Poco más os puedo contar, sólo que al salir del valle me encontré con el amigo Eolo, esperando pacientemente, pero vamos ¡lo de siempre!

En esta foto, al hacer zoom en ella, se puede ver una pareja de aves de presa sobrevolando el paraje
 Aquí os dejo un enlace a todas las fotos y como no, la ruta.



Un saludo...Edu

jueves, 23 de febrero de 2017

La Gineta, Abades, Montalvos, Monte Júcar Aventura, Río y vuelta

De nuevo, buenos días otra vez, bueno..., buenas tardes...., je, je, je, que son ahora mismo las 20h.00'.

Sigo en mi línea de rutas con tranquilidad, aunque poco a poco, voy incrementado el esfuerzo, la exigencia y la tirada en kilómetros, siempre bajo el consejo del traumatólogo y el médico rehabilitador..., y no es broma, según ellos la bici es el mejor ejercicio para determinados tipos de lesiones de rodilla, siempre que se hagan los kilómetros con prudencia, sin forzar en subida eternas o trialeras imposibles y, sobre todo, sabiendo parar cuando la rodilla da el primer toque de atención. Deciros que en esta línea, se están desarrollando todas las rutas que hago..., a un ritmo tranquilo y sabiendo que en cualquier momento...., es un buen momento para dar media vuelta y a casa, porque a buen seguro que al día siguiente será otro día, ni mejor ni peor, pero si el indicado para una nueva ruta, para un nuevo trazado y para un nuevo momento de recuperación.

Con estas premisas, hoy a las 08h.25' me he puesto en marcha  para cubrir una ruta que me gusta mucho, la de La Gineta, Los Abades, Montalvos, bajada a Monte Júcar Aventura, el río y vuelta.

El día apuntaba malas maneras, con ganas de llover, nieblas tímidas e indecisas, y viento...., ¡puto viento! que a la vuelta me ha dado de lo lindo.

 


Sin embargo, uno es globero y nobleza y vergüenza taurina obligan a vestirse y darle al pedal.

He salido por la parte de atrás de Imaginalia hacia la rotonda donde termina el Polígono Campollano y de aquí por caminos, hacia el Campo de Tiro y por fin, legado a la Finca de Labores Navablanca, dónde por supuesto, el mastín de turno me ha dado los buenos días en forma de ladrido babeante. ¿Qué tendrán estos canes en contra de los ciclistas?

He seguido por caminos salvando charcos y barro, aunque he de decir, que en estos caminos el barro apenas si existía.

Tranquilamente y temiéndome lo peor he seguido hacia La Gineta por los caminos de siempre, los conocidos....., y digo temiéndome lo peor, porque ha empezado a llover..., pequeñas gotas que presagiaban agua...., sin embargo, una vez he llegado a La Gineta, estas gotas se han evaporado. Primer aviso de posible lluvia y agua.

Tras atravesar La Gineta, he tomado la vía de servicio hasta llegar a Los Abades y ahí, he subido el puente que me llevaría a Montalvos por una carretera comarcal no muy transitada y sin arcén, pero bueno..., desde al puente a Montalvos la distancia, creo..., no eran más de 3 kilómetros.

He bordeado el pueblo por su parte derecha tomando un carreterín asfaltado que me llevaría a otro tramo asfaltado en parte, porque luego, 500 metros más adelante, se tornaba en camino de tierra, un pista con muy buen firme, que me llevaría a un cruce de caminos.

Aquí he tomado el camino de la derecha en dirección a Monte Júcar Aventura, que es un establecimiento en plena naturaleza, cerca de pinadas y cerca del río, donde se organizar actividades a plena naturaleza, como senderismo, paseos a caballo, tiro con arco, etc.

He bajado por una serie de caminos, en los cuales, he visto los 50 kms de velocidad y rápidamente he llegado a la Pinada  que me podría haber llevado hacia la Zona del Galapagar, tan sólo me separaban  unos 9 kms., pero lo cierto es que la lluvia ha vuelta a hacer acto de presencia y ante la incertidumbre de que pudiera ponerse a llover o no, he decidido darme media vuelta.





He vuelto por mis pasos hacia Montalvos y he tomado la carretera hasta el puente que une este pueblo con los Abades, pero antes de subir el puente, he visto una pista a pie de puente que salía a la izquierda y me he decidido a investigar...., al fin y al cabo, esta pista iba paralela a la autovía, quedando ésta, la pista a unos 500 metros de la autovía.

Aquí, es cuando el viento me ha empezado a soplar a base de bien y de llevar un ritmo alegre de unos 21 o 22 kms/hora, he visto reducida la marcha a unos 15 o 16 kms/hora, más era imposible para mi.


Durante todo el rato no he dejado la pista central, viendo como La Gineta se quedaba a mi izquierda. He seguido por pistas y caminos y subiendo y bajando puentes, por debajo de los cuales pasaba la vía del tren.



La verdad es que ya tanta y subida de puentes, me estaba hartando un poco, amén de que la rodilla ya me estaba indicando que me dejase de subiditas y que me buscase algo llano, así que después de una loma con unas minis aldeas al fondo, por fin he salido a la vía de servicio que me llevaría a Albacete, pero por su margen izquierdo en sentido hacia Albacete.

Bueno, pues poco más os tengo que contar, salvo que el día estaba muy feo, que me he encontrado niebla, algo de agua en determinadas zonas y sobre todo, el maldito viento, que me ha pegado desde el puente de Montalvos hasta Albacete....., por lo demás, he disfrutado de la ruta, aunque le he recortado sin hacer sendas por el río, como ya en su momento hiciese con Pedro Lara (el nuestro) y Pedro Lara Rubio (Patillas Rotas), más que nada porque la tirada en kilómetros hubiese salido muy alta y porque...., no me veo todavía para sendas por el río, donde se necesita cambiar constantemente de marchas y meter piernas y rodillas.

Bueno, no os aburro más y os dejos los Datos Técnicos de la Ruta,

Tiempo efectivo de pedaleo, 03h.35'44"
Distancia recorrida, 68'890 kms.
Velocidad Media, 19'1 kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 38'8 Kms/hora

miércoles, 22 de febrero de 2017

Dehesa de los LLanos, depuradora, monte bajo, Chinchilla y vuelta

¡Buenos Días amigos! La recuperación va por muy buen camino. Las indicaciones, no sólo de mi traumatólogo, sino del médico rehabilitador, de hacer bici de manera moderada y cada vez y en cada ruta, subir un poco la intensidad de pedaleo, la distancia recorrida y las subidas, parece que va dando su resultado. La rodilla no se resiente tanto y aguanta las rutas de manera aceptable.

Dicho esto, hoy era un día para probar alguna subida suave, aunque para ello tuviera que tirar de plato pequeño y piñones grandes, como así ha sido, ja, ja, ja.

He salido sobre las 08h.35' con una temperatura de 4º C hacia la Dehesa de Los Llanos, para visitar toda la Valla del Marqués, la depuradora y hacer algo de Monte bajo.

Me he dirigido hacia la Base Aérea de Los Llanos por el camino que va al campo de entrenamiento del Albacete Balompié, de aquí he seguido la valla que rodea por su parte Oeste, toda la Base hasta llegar a una finca de labores, en la que he hecho un giro a la derecha para coger una camino que sale a la derecha unos cuantos kilómetros más adelante, pero a los pocos metros me he tenido que dar la vuelta, pues estaba plagado de charcos y barro, ese barro pegajoso que tanto nos gusta.

No pasa nada, media vuelta y a buscar el segundo camino que girase a la derecha y que me permitiese llegar a la Depuradora, pues segundo intento que no ha tenido buen resultado, pues si cabe, el camino estaba peor. Así pues, he seguido hacia la Finca de la Dehesa de los Llanos para rodearla por su parte Este y darle la vuelta hasta buscar un camino que entroncase con la Depuradora, pero ha sido inútil, estas pistas anchas, eran un verdadero barrizal. Hasta cierto punto es lógico, ya que el Sábado por la tarde y el Domingo de madrugada, llovió mucho...., prueba de ello es como nos pusimos el Domingo en la ruta (todo éste barro queda refletado en la crónica, ya publicada, de este Domingo día 19).

Sin perder el ánimo, al final he tenido que salir a la carretera de Pozohondo, hasta encontrar un pequeño paso  de unos 20 metros, ya casi llegado a la Depuradora, por el que me he tirado y ya desde aquí he atravesado la Depuradora, para salir a la Valla del Marqués. El siguiente paso era llegar a la valla, detrás de la cual están esos maravillosos campos de Lavanda, que ya les queda poco para florecer y teñir el ambiente de ese color tan vivo que tiene la lavanda.

El paso por este camino ha sido un verdadero calvario, pues seguía estando lleno de barro, así que, he pasado como he podido y despacio para no embozar nuevamente la bici, hasta llegar a la subida de monte bajo. Aquí, en este subida, la cosa estaba clara, plato pequeño y piñones altos para no tener que ponerme de pie en la bici, que es cuando siento algún tipo de molestia y, lo cierto es que ha sido mano de santo. He subido como un rayo, despacio...., y sin molestias.

Después he bajado hasta la finca de los dos perrazos que hay tras la valla y como siempre me han recibido a base de ladridos y caras de pocos amigos.


 
He tomado dos o tres pistas que estaban bien hasta salir la túnel de la autovía, por el que inmediatamente salimos a la cantera de Trialsa y desde aquí hasta la finca de labores, desde la que o bien, subes por los escalones o bien, subes por el camino de la izquierda hasta la antenilla.


Para subir por los Escalones no me encontraba con confianza y dado que lo que quería, era probar como voy en pequeñas subidas, me he decidido y me he tirado por el camino hacia la antenilla. Os diré que el camino estaba roto, lleno de cárcavas y reguerones, muy roto...., las lluvias se lo han llevado y arrastrado todo. Aún así he llegado a la antenilla y en este punto, he de reconocer que aunque, físicamente me encontraba muy entero..., la rodilla me ha recordado que no está aún para determinadas alegrías, así que he cogido la pista de asfalto y he decidido regresar para Albacete.

Una vez que la pista de asfalto termina, hacemos un giro a la izquierda para tomar un camino de tierra y luego otro giro a la derecha, que empalma con parte de una antigua calzada romana, luego otro giro a la izquierda y salimos a una finca, antes de la subida del puente y Albacete...., a dos pasos.

Aquí, en este tramo he visto que el camino estaba también, embarrado con grandes charcos.


 Sin embargo lo que más me ha sorprendido es lo que la fuerza del viento ha hecho con algunos árboles a ambos lados de este camino. Menos mal que cuando se han tronchado sus ramas no pasaba nadie. Os dejo unas fotos.

 Como veis, el grosor de la rama es considerable y a juzgar por el color de la rama, su interior, no parecía que llevase mucho tiempo tronchada la rama.

Es lo que tienen éstas fechas, y más en Albacete, mucho viento, mucha lluvia y frío...., sobre todo mucho viento, que cuando dice de soplar en Albacete, ¡tela!

Bueno amigos, no os aburro más. Deciros que la recuperación va por buen camino y que a este ritmo, espero estar operativo al 100 % para hacer la "madre de todas las rutas", la ida y vuelta a Alcaraz, al Santuario de Cortes.

Ruta que será un ruta y un reto, que en mi caso espero que se convierta también en promesa.

Os dejo los datos técnicos de la ruta de hoy:

Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.48'50"
Distancia recorrida, 47'460 kms.
Velocidad Media, 16'2 Kms.
Velocidad Máxima Alcanzada, 51'6 kms.





martes, 21 de febrero de 2017

Ruta por La Gineta y ¡VIVA ARGENTINA!



 Buenos días.


 Con ese titular algo ambiguo para la crónica, no es quede muy claro donde estuvimos este fin de semana, o si quiera si estuvimos jugando al fútbol...pero no, ni mucho menos; vamos por partes.

 En primer lugar hacía mucho tiempo que no repetíamos la ruta del cortijo de la Degollada, de la laguna del acequión o de Casa Capitán, ¡ya iba siendo hora! Como también se va acercando el momento de que os contemos la historia del cortijo de la Degollada, pero eso será en otro momento, en otra crónica.

 Y en segundo lugar, hace unos días recibimos un correo de un amiga procedente de Argentina, un correo de los que te alegran el día, porque te ayudan a seguir creyendo en el trabajo que tanto Antonio como yo nos hemos propuesto con esta web. Así que, ahí va la crónica de una ruta dedicada a Iride Nelba, por su empuje y su vitalidad, y de paso, para que conozcan nuestra tierra un poquito mejor. Así que no hay mejor ocasión de mostraros algunas fotos de nuestra tierra y, porque no, contaros el origen de la palabra Albacete.


 Para hacer esta ruta habíamos quedado Antonio y yo mismo a eso de las ocho en el pincho de la feria, y en donde se presentó además el bueno de Pedro "GPS" Lara para darnos los buenos días. Unos minutos de charla y en marcha, que la mañana se pasa pronto.

 La idea era ir haciendo kilómetros pero sin forzar la máquina de Coro pues todavía necesita recuperarse algo, pero de todos modos, intentando abrir lo máximo posible la ruta para poder tener una carga suficiente de kilómetros en las piernas.

 Pronto nos pusimos camino de la finca del Acequión, con un canal de la lobera totalmente seco en sus inicios, pero que poco a poco, conforme avanza el camino, van apareciendo más y más charcos, que se van convirtiendo en una pequeña balsa, a continuación un pequeño arroyo y que termina por transformarse un río con un pequeño caudal, pero ¿por qué desaparece el río? Bueno, como todos sabéis (y si no lo sabéis os lo cuento) esta zona está considerada como un gran endorreismo, que no es ni más ni menos que una cuenca fluvial que no tiene salida al mar, donde la única manera de que el agua abandone el sistema es vía evaporación o filtración. Y vía filtración desaparecen al menos dos cursos fluviales en estas tierras, el río Lezuza y el río Jardín. La desaparición de estos ríos ha traído consigo la existencia de un extraordinario complejo lagunar hasta la década de los setenta, que poco a poco ha ido desapareciendo merced a la red de canales de María Cristina por una lado, y merced a la cantidad de regadíos por otro.


 En fin, la ruta era bien maja y la charla más todavía, y claro, como estamos hechos unos chavales no tuvimos más remedio que parar al ver un par de árboles caídos después del vendaval del otro día. Ya os digo, que cada día lo pasamos mejor en esto de la bici.


 La llegada a finca de la Degollada la hicimos por el paseo de almendros que tiene esta aldea en su parte sur, y que dentro de poco va a florecer, así que tendremos los objetivos de las cámaras preparados que en breve repetiremos ruta.

 De esta finca no os voy a contar mucho puesto que ya tenemos varias crónicas, aquí os dejo un enlace a una de ellas con más y mejores fotos.


 Desde aquí nos dirigimos hacia la finca Casa Capitán, de la que sospechamos que algún día tuvo que ser una fonda, de las de hacer noche, y de las que en su interior cabían carros y carretas, y si no, ved el tamaño de las puertas que hay en la fachada.


 Bueno, para quien no conozca Albacete deciros que es una zona bastante llana, tanto que hasta el nombre tiene que ver con esa impresionante llanura, pero no adelantemos acontecimientos pues era el momento de dirigirnos hacia La Gineta que ya se acercaba la hora del almuerzo. Desde aquí tomamos la foto que abre la crónica y como podéis ver, los caminos se pierden en el horizonte, ¡no hay un solo montículo!

 En La Gineta paramos a desayunar en Los Chatos, un lugar donde hacía bastante que no parábamos y en donde el amigo Coronado dio cuenta de un buen bocadillo con su buena cerveza, tal y como os muestro en la foto, yo sigo con mi tostada y con las mismas ganas de comerme un buen bocata...alguna de estas será.


 La vuelta la hicimos a Albacete por la vía de servicio de la autovía, buen ritmo pero con tranquilidad hasta llegar a casa, que al final lo hicimos en un pis pas y además llegamos a una hora estupenda, pues antes de las doce ya estábamos en casa.

 En cuanto a los datos más técnicos hicimos unos 52 km a una media de 20,3 km/h; ya os digo, tranquilos y con una tirada media.



Saludos...Edu

Para saber: Al-Basit
 Este país es una mezcla de civilizaciones: conquistadoras, migrantes, personas venidas desde cualquier lado del mundo han aportado algo de su cultura para hacer de esta tierra algo especial. Y claro, nuestro idioma no podía ser menos, procede del latín y se ve enriquecido con miles y miles de términos que vienen de otras lenguas como el árabe.

 En el caso que nos ocupa, parece ser que Albacete procede del término árabe Al-Basit, y su origen puede remontarse a algún momento posterior al siglo VIII y con anterioridad al siglo XII, donde ya figura en algunos textos árabes.


 No es el primer nombre que tuvo la ciudad, pues ya desde el siglo I dC se puede encontrar recogido el término Alaba según el geógrafo griego Estrabón.

 Y no son los únicos términos que se recogen para esta ciudad, pues podíamos hablar de Madinat-al-Basit o Hisn Al-Basit, Abula o incluso Celtide.

 Centrándonos en Al-Basit hemos de decir que Basit hace referencia a una planicie, mientras que Al es un artículo que puede ser traducido por la, el, las, los; así que el significado está claro El Llano.

 Claro que viendo las fotos tampoco se puede decir que fueran extremadamente originales.