Hace un par de años me pude encontrar en esta zona con un impresionante ciervo, un animal enorme, espectacular, y con una cornamenta realmente grande. Tenía esperanzas de que a lo largo de la ruta pudiera volver a verlo, pero no fue así; en otra ocasión será.
Se sigue por él en dirección del campamento de la fuente de la Piedra y la Cañada de Bogarra pero antes de alcanzar el campamento, existe una senda que sale a la derecha de nuestro camino y que siempre gusta tomar, pues aunque en los primeros metros hay que cruzar de nuevo el río, y esta vez sí, con agua, el camino se hace realmente divertido por una senda nada exigente y totalmente ciclable.
Una vez abajo se toma el camino que parte hacia la cuerda de la Almenara y que en el otro sentido parte hacia Alcaraz. Este camino (como todos) sube constantemente hacia la sierra pero se hace muy llevadero merced al paisaje que vas llevando durante todo el recorrido.
El camino te lleva finalmente a la base de los montes que conforman la cuerda de la Almenara y basta con tomarlo en dirección hacia el pico del muleto y la Almenara para continuar ascendiendo durante bastantes kilómetros y en algunos momentos con bastante pendiente. Por suerte, el puerto presenta algunos descansillos para poder tomar algo de aire y estirar las piernas.
La bajada es rápida y la pista presenta un estado bastante bueno, con lo cual rápidamente se alcanzan los 50 km/h. Si va uno sólo, hay que extremar las medidas de precaución, así que decidí ir frenando para no pasar mucho de ese límite. Y claro, a esa velocidad los kilómetros pasan muy rápidos así que, rápidamente alcancé el cruce con la pista del río Masegosa y que en esta ocasión pasamos de largo, pues continuamos por la pista hasta alcanzar el refugio del lagarto.
Continuamos bajando hasta llegar a la zona de los campamentos y pasamos, precisamente por el de Malpaso. Ya en la carretera de nuevo continuamos bajando hasta llegar a Peñascosa.















