“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

jueves, 31 de marzo de 2016

Los miércoles al sol


 Buenos días.

 Como bien reza el título de la crónica, ayer, por fin, tuvimos el primer día de sol de la primavera, donde el mercurio subió hasta los 26º y donde también, por primera vez en el año, pudimos vestir de corto.


 Y es que estábamos todos deseando tener un día así, de sol y de cielos limpios, sólo faltó una cosa, que Eolo (por un día) no fuera fiel a su cita por una vez en lo que va de año; pues va a ser que no, viento, viento y más viento, -en toda la cara- se podía oír como voz en off durante toda la tarde.


 Teo, después de la lesión que tuvo, no había podido volver  a montar en bicicleta hasta ayer, con lo cual tocaba ir con él y acompañarlo a donde hiciera falta. Pero claro, cuando hablamos de Teo estamos hablando de palabras mayores, aguantó todo el recorrido y además a buen ritmo  y con viento, lo dicho, un grande.



 Además ayer nos dimos cita un nutrido grupo de ciclistas, a saber, Pedro Lara, Vicente, Luis, Nino, Teo y éste que suscribe, a las cinco, como siempre en la esquina de El Corte Inglés. Una pena que Coronado a última hora tuviera que decir que "no, que estoy malo", como siempre se le echó de menos, pero bueno, la próxima será y ya aprovechamos para decir, "que el próximo cubo te toca pagarlo a Coronado"...ja ja ja. De paso vimos al otro Luis, que pasó por allí también para saludar, ¡ánimo, que te falta muy poco para pagar (tú también) el primer cubo de la bienvenida!



 La salida fue más bien tranquila, y con el viento de cara tomamos rumbo hacia la base aérea de Los Llanos, circundamos parte del perímetro para llegar a la zona de la planta potabilizadora. Desde aquí la idea era llegar hasta la puerta de la finca de los Llanos que da al camino público, y una vez allí, ¡pues ya veríamos!



 Así fue, llegados a la puerta y teniendo la constancia de que se trata de un camino público, abrimos la puerta (la volvimos a cerrar, ¡ojo!) y nos adentramos en la finca, buscando la salida que existe hacia La Humosa. En un pequeño error de cálculo nos dirigimos por otro camino que nos llevaba hacia unos cerros bien hermosos, pero por suerte, uno de los señores que por allí se encargan de la finca, tuvo a bien reconducirnos hasta el camino público, aunque según su interpretación, "público, público, eso tampoco".  De todos modos, lo primero es la educación y hemos de decir que esta persona fue totalmente respetuosa, al César lo que es del César.


 El camino hacia La Humosa es muy bonito, alguna que otra pinada y una bajada desde la parte alta de la finca realmente vistosa. Por supuesto, tuve que parar a hacer alguna que otra foto.


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 Desde aquí la vuelta la hicimos por Aguas Nuevas, y en vez de tomar la vía verde, la hicimos en el otro lado del canal, donde parece que el camino se hace más divertido. Desde aquí hasta Albacete fue todo un suspiro, buena velocidad y buen grupo, la charla era continua y claro, las risas también.



 "Dios los cría y ellos se juntan". Es curioso ver como después de tantos años, uno va tratando a compañeros y compañeros de pedalada, y al final, siempre quedas con un grupo que rueda más o menos como tú, y sobre todo, ¡les gusta la cerveza! Para más detalles, acabamos tomando nuestra recompensa en La Oficina.


 Al final, casi 50 km a una media de 20,1 km/h en una tarde especial en cuanto a la temperatura.


 Os dejo la ruta.


Saludos...Edu


martes, 29 de marzo de 2016

Río Júcar: La cueva de Doña Catalina y la senda "prohibida"


 Buenos días.


 Con esta segunda crónica cerramos el capítulo de salidas en semana santa y de nuevo, toca ruta por la zona del río Jucar, La Roda, Villalgordo del Júcar, etcétera.


 En este caso, la ruta tiene dos puntos fuertes, por un lado la visita a la cueva de Doña Catalina y por otro, la senda "prohibida", que no sé si lo será realmente, pero que tiene toda la pinta que con la veda abierta va a ser que por allí no se puede pasar.


Interior de la cueva
 En primer lugar vamos a hacer un poco de historia, pues la primera visita la realizamos a la cueva donde vivió durante unos ocho años Doña Catalina de Cardona, allá por el siglo XVI. Este personaje podría haber pasado completamente desapercibido, sin embargo en los escritos de Santa Teresa aparecen numerosas referencias a esta mujer, por su dedicación y vida bajo los preceptos que preconizaba la santa, así que, nada mejor que dejarse caer por la cueva que fue su vivienda para poder verla in situ.


 La verdad es que no queda mucho de ella, tan sólo la puerta con un arco de medio punto y unas pequeñas ruinas en la puerta. Dentro de la cueva se puede comprobar como se ha venido abajo gran parte de la misma, así que no es muy recomendable el pasar dentro completamente. Parece ser que también se construyó un convento de Carmelitas Descalzas pero que se trasladó con posterioridad a Villanueva de la Jara. Otra huella que nos queda es la aldea de Los Cármenes, a unos cientos de metros del lugar, y cuyo nombre procede precisamente de esa pertenencia a las Carmelitas.


 Desde aquí se toma el canal del trasvase Tajo-Segura y se continúa durante unos cuantos kilómetros por la margen transitable, hasta llegar por fin a una zona de sendas realmente envidiable.


 El primer tramo que se toma es algo complicado y es seguro que acaba uno poniendo el pie en tierra, ya sea bajando (que se puede hacer) o ya sea subiendo (que habrá alguien que la haga...ja ja ja). Desde aquí, pasado esta especie de barranco da lugar a una nueva bajada que se puede hacer de dos modos, por un lado tomando una senda que baja de manera meteórica o dando la vuelta y pasando por una pequeña finca que está monte abajo.

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 Acabada esta zona da comienzo la senda "prohibida", ¿por qué le he dado este nombre? Pues en la entrada a la misma tan sólo se puede ver un cartel de peligro por zona de adiestramiento de perros, pero cuando empiezas a hacerla vas encontrando continuamente obstáculos que han sido puestos en el trazado deliberadamente. Un árbol cortado, otro, otro, y así hasta el final de la misma; la senda merece la pena, pero no somos bienvenidos y además, con todo lo que está pasando con este tema va uno con un cuidado especial por si la trampa deja de ser un árbol para convertirse en un tablón de clavos, o vaya usted a saber qué.


 En fin, que se trata de una senda fácil y ciclable 100%, de muchos kilómetros y realmente vistosa, pero con un inconveniente claro -parece que no quieren que se transite-...aunque lo cierto es que por donde yo entré no hay ningún cartel de prohibición.



 Desde aquí hay varias opciones, como por ejemplo cruzar el río y volver por la margen contraria haciendo otra buena tanda de sendas, pero dada la hora que se me había hecho lo mejor era volver por el camino más derecho a La Roda.


 En fin, poco más os puedo contar, una ruta de 45 km. de sendas y puro goce "betetero". Os dejo la ruta y como no, el enlace a todas las fotos.

Saludos...Edu




Para saber: Doña Catalina de Cardona
 Nacida en Barcelona en 1519 y muerta en la cueva antes mencionada en 1577. Pertenece a una familia noble, si bien, parece que era hija ilegítima y fue llevada desde su primera infancia a Nápoles. A la edad de 13 años es prometida en matrimonio y abandona el convento en el que había sido internada. El matrimonio no dura mucho tiempo quedando ella viuda y desde ese momento, comienza de nuevo una vida dedicada a la oración. Tan sólo desde 1557 hasta 1562 abandona esta vida yendo a la corte como nodriza.


 Su vida en la cueva fue la de una eremita, dedicada de pleno al retiro y a la oración. Tanta era su dedicación a la obra de Dios que causó honda sensación en Santa Teresa de Jesús, como así lo reflejan sus escritos en varios capítulos. Ha sido reconocida como persona "venerable".





 Os incluyo un mapa con algunos puntos de interés.

lunes, 28 de marzo de 2016

Río Júcar: El puente de "Quitapellejos"


  Buenos días.


 El puente de San Alejandro, normalmente conocido por "Quitapellejos", se encuentra situado en el río Júcar a tan sólo dos kilómetros de Fuensanta y a unos nueve de La Roda. Es un puente del siglo XIX de cuatro ojos con pilares de sillería, en su parte superior podemos encontrar el piso del puente totalmente rematado con tablones de madera y barandillas metálicas.

 En la zona inmediatamente anterior existe una toma de agua, hoy en desuso, que conducía el líquido elemento a una instalación industrial de ribera, a saber: un molino harinero hidráulico, posteriormente una fábrica de papel y finalmente una minicentral hidráulica.




 Este puente y la zona que le rodea merece la pena que realicemos la visita, y si además vienes con tu bicicleta BTT, tienes el acceso a una de las mejores zonas de sendas de toda la provincia, así pues, si no lo conoces todavía, aprovecha esta primavera y haz una escapada. 


 Y si quieres más sitios para visitar no puedes dejar de ver el palacio de los Gosálvez unos kilómetros más arriba, enfrente de Villalgordo del Júcar, la villa de Doña Manolita en Fuensanta, la vía romana próxima a La Roda, donde además podrás comer a base de bien.


 Así pues, dado que hace algunos meses que no me dejaba caer por La Roda, creí que mi primera ruta tenía que pasar por el puente de "Quitapellejos" y así lo hice. Desde aquí tome el camino que va derecho hacia el Galapagar y una vez aquí comienzan sendas y más sendas, de las que son ciclables al 99% y no se cansa uno nunca de pedalear.


 Eso sí, el terreno estaba bastante pesado y esta vez me costó algo más el poder pedalear pues iba cogiendo todo el barro del mundo (ruedas, cuadro, ...)  y cuando la senda picaba hacia arriba era más que difícil poder seguir de pie en la bicicleta, pero claro, la opción de parar era aún peor, a no ser que quisieras que el barro te llegara hasta la rodilla.


 Para lo del almuerzo tenemos un sitio muy bueno en la gasolinera de Villalgordo del Júcar, pero cuando va uno sólo parece que no es lo mismo, que las viandas deben ser compartidas, así que lo dejé para mejor ocasión. Es en este pueblo donde se vuelve a cruzar el río Júcar para volver por la margen contraria, y si no lo has visto nunca,  tienes que hacer parada obligada en el palacio de los Gosálvez.


 Desde aquí el camino transcurre por una pista al lado del río, donde existen algunas variantes que te pueden hacer muy divertido el camino, pero que en mi caso y dada la hora que era, dejé para mejor ocasión. ¡Ojo! algunos charcos te pueden cubrir hasta la altura de la bota, puedo corroborarlo.



 Para la vuelta nuestro querido amigo Eolo me tenía reservado un plato especial en forma de viento en la cara y con rachas de 40-50 km/h, en fin, lo de siempre por estas tierras, en el momento que sales del valle protector, hay que prepararse para la paliza del viento.


 Pues poco más os puedo contar de esta, mi primera ruta de semana santa en La Roda. Os dejo para mañana una segunda entrega con el descubrimiento de la "senda prohibida".



 Añadiros tiene unos 40 km desde La Roda, aunque en el track hay una pequeña parte de cinco kilómetros recortada. Os dejo la ruta y como no, un enlace a todas las fotos.