Buenos días.
Parece que las temperaturas extremas se van calmando, o que nos estamos acostumbrando a tanto calor, la cuestión es que después del acostumbrado parón al inicio del verano, ya va siendo hora de que vuelva otra vez por mis fueros, o sea, darle al noble arte del pedaleo y hacer unos cuantos kilómetros si te lo permiten las fuerzas, pues no hay deporte que más castigue el no practicarlo que el ciclismo; es curioso, tres semana sin tocar la bicicleta y parce que han sido tres meses los que han pasado, y no lo digo por el tiempo que ha pasado, sino porque la forma parece que se esfuma en lo que un gallo dice "kikiriki".
En fin, tampoco es que se pierda por completo, pero desde luego hay que tomarse las cosas con tranquilidad y no intentar hacer en dos días los kilómetros que no han hecho en tres semanas. Huelga decir que tampoco es buena idea hacer todos los almuerzos que has dejado de tomar con los compañeros.
Como siempre para estas fechas, elijo La Roda para pasar gran parte del verano, y en una de estas, os prometo que ya le va tocando una crónica, de las de lacre y sello, con la historia de esta villa...todo se andará.
En cuanto al plano deportivo, hay que reconocer que las "jartá" de sendas y caminos que te encuentras por el río Júcar, son dignos de uno de los mejores circuitos a nivel provincial, y te permiten divertirte a base de bien por sus constantes quiebros...si a esto le unimos que gran parte de ellas van muy próximas al río y que discurren por pasillos verdes, llenos de sombra y "resplandor verde", pues eso, que hacen de este sitio un lugar ideal para la práctica de nuestro deporte favorito.

Realmente os contaré dos rutas, por un lado la de la toma de contacto que hice el sábado 15, tan sólo unos 38 kilómetros de rodaje por el carril del canal del trasvase Tajo-Segura. No hay nada como tomarse las cosas en serio, y por esto decidí que lo mejor era hacer una primera ruta sencilla y rodadora, simplemente para ver como andaban las piernas y dejar para el día siguiente algo más a tono.
La ruta me llevó hasta pasada la cascada artificial que hace el trasvase, más o menos, enfrente de Villalgordo del Júcar. Ya sabéis que la construcción civil suele ser a veces muy espectacular, y cuando hay agua de por medio, pues más todavía. En este caso podéis ver como el agua salva un desnivel de unos 30 metros gracias al canal, por donde se precipita el agua hasta continuar de nuevo de manera más mansa unos metros más adelante. Poco más os contaré de esta ruta, realmente parecía que no estaba tan mal de forma y llegué a casa con buenas sensaciones en las piernas.
Al día siguiente me esperaba un recorrido que ya es clásico para mí, se trata de llegar hasta el puente de Quitapellejos, senderear por la margen derecha hasta llegar a El Carrasco, cruzar por el puente de la antigua carretera y seguir por varias sendas que se distribuyen por la margen izquierda, toda una colección de buenos sitios realmente divertidos.
Pasa saber: Como se determina la margen de un río.
Dirigimos nuestra mirada aguas abajo, hacia su desembocadura: la margen derecha queda a nuestra derecha en ese momento.
Como ya podéis ver hice unas cuantas fotos y como no, me llamó la atención este escarabajo que aquí os muestro, un auténtico "carro blindado" en el mundo de los coleópteros, creo que se trata de un Blaps waltli, pero no tengo mucha idea, así que si alguien se anima a comentarlo, ¡adelante!
En fin, que la ruta dio mucho de sí y que disfruté, como siempre, de los kilómetros al lado del río.
Un abrazo...Edu
Pd. Y tan sólo voy a poner un pero, y es sobre la basura que se va acumulando en las márgenes del río y que unos cuantos desaprensivos parece que se han empeñado en dejarnos allí. Sinceramente, si usted produce algún tipo de basura, lo que debe hacer es tirarla en un punto de recogida, y no en medio del campo. Es una actitud infantil, sin sentido común alguno y que califica a aquellos que lo hacen como lo que son, unos auténticos cerdos.