De nuevo por la vía auxiliar del AVE nos plantamos en un pis pas en la ciudad a una hora lo suficientemente buena como para despedirnos de Pedro como se merecía la ocasión, con una cerveza de por medio para rehidratarnos como se merecía...je je je¡FELIZ NAVIDAD!
Edumiércoles, diciembre 25, 2019bodeguilla del maquinila, Coronado, edu, invierno, nino, pedro lara, pedro lara r., polvorín, procomunal, teo
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Buenos días.
Hoy es Navidad, 25 de diciembre, y aunque para algunas personas se trata de un tópico, para otros muchos estas fechas significan algo especial: para mí lo son...también el resto del año, no crean que son valores temporales los que aplico en estos días. El pasar estos días con la familia, compartiendo mesa, con el único y sano propósito de estar reunidos y así de paso echar unas risas es suficiente para mí, se lo aseguro.
Así que, aplicando lo dicho en el punto anterior, el pasado lunes 23 de diciembre tuvimos la ruta especial de navidad: ruta por la mañana y comida de compañeros...ahí va el relato de lo acontecido.
La ruta
Dado que era un día laborable era muy complicado que nos pudiéramos juntar un grupo numeroso para la salida, de modo que en esta ocasión nos vimos las caras Nino, Pedro Lara R. y éste que suscribe. La idea que llevábamos era hacer una ruta por la sierra Procomunal y por la zona del polvorín, con la suficiente carga de kilómetros como para hacer un hueco en el estómago que pudiéramos rellenarlo en la comida sin tener muchos remordimientos.
Partimos a las ocho y media con una temperatura agradable, simplemente algo fresca, y con algo de bruma nos dirigimos hacia Chinchilla por la vía auxiliar del AVE; pronto alcanzamos la zona de la senda de la cantera para tomar los caminos que parten hacia la sierra Procomunal.
Subiendo, que es gerundio
La cuestión es que esta zona es muy del agrado de todos los que íbamos allí, así que cuando propuse una variación de la ruta nadie puso pega alguna; más bien fue de agradecer que de vez en cuando aún seamos capaces de encontrar nuevos tramos por aquellos montes.
Esta variación transita por un camino que hace varios vericuetos por aquellos montes, con algunas subidas complicadas pero en las que no tuvimos que echar el pie a tierra, hasta llegar a la valla del recinto militar, momento en el que se toma un camino auxiliar que vuelve a llevar a la parte alta de la sierra, donde transita el camino que parte hacia Hoya-Gonzalo.
Hacia el polvorín
Seguimos este camino durante unos kilómetros hasta llegar a la variante que partiendo hacia el Sur, nos llevará directos hacia el polvorín, se trata de un camino rápido, en bajada constante durante varios kilómetros donde podremos recuperar las piernas y de paso ver unos parajes estupendos en dirección a Mompichel.
Una vez que llegamos al polvorín nos detuvimos para tomar algún alimento: que quisiéramos hacer hueco no significaba que no tuviéramos que comer nada...je je je. La cuestión es que entre la bajada anterior y el descanso de la parada nos quedamos como nuevos para afrontar la segunda parte de la ruta, que correspondería a todos los montes bajos que vienen desde Munibañez hacia el polvorín.
Por Munibáñez
Son muchos los caminos que se pueden tomar aquí, aunque hemos de recordar que también son varios los cotos de caza que existen, con lo que este tipo de rutas es preferible afrontarlas cuando está la veda, o bien, días de diario...por supuesto, también existen numerosos caminos públicos que podremos tomar en cualquier momento, pero más vale asegurarnos de por donde circulamos.
La cuestión es que por aquí los montes son más tendidos y el paisaje se torna en monte bajo, con unas zonas realmente frondosas y por las que merece pasar con nuestra bicicleta. Creo que las fotos hablan por sí solas.
En Munibañez hicimos un cambio de ruta pues hay dos mastines sueltos por la finca que cuando te ladran parece que te están avisando de que puedes ser su primer plato...lo cierto es que no entiendo porque si son animales peligrosos pueden estar sueltos de ese modo, el día que ocurra una desgracia nos echaremos las manos a la cabeza y buscaremos culpables. Y si no, al tiempo.
En fin, que tomamos el camino de casa Gualda, pero antes de llegar a ella hicimos una variación para tomar la carretera que viene de Horna y llega hasta Estación de Chinchilla; las horas iban pasando y aún teníamos que regresar a Albacete para dar cuenta de esa comida que nos estaba aguardando.
Feliz Navidad, Señor Eolo
Pues sí, nuestro querido Eolo hizo acto de aparición, no podía ser de otro modo. Lo cierto es que estas tierras el no verlo aparecer es algo raro e inusual, así que apretando un poquito los dientes se puede llegar a cualquier lado con él como compañía, ¡que duda cabe!
De nuevo por la vía auxiliar del AVE nos plantamos en un pis pas en la ciudad a una hora lo suficientemente buena como para despedirnos de Pedro como se merecía la ocasión, con una cerveza de por medio para rehidratarnos como se merecía...je je je
La ruta fue una auténtica gozada, nada menos que de unos 74 kilómetros con unos 890 metros de acumulado, por montes y más montes que hicieron las delicias de los tres que allí nos dimos cita.
La comida
Pues si la primera parte del día fue bonita, la segunda tenía pinta de que no lo iba ser menos.
Tal y como os he contado en el primer párrafo, y fieles a las costumbres navideñas, Coronado nos había reservado sitio en La Bodeguilla del Maquinilla, una restaurante muy próximo a la feria donde nos aguardaban unos arroces realmente estupendos...os cuento.
Para esta segunda cita del día nos vimos Teo, Pedro Lara (el nuestro), Nino, Coronado y de nuevo este que suscribe, ¡como no! Así que a eso de las 14:30 allí estábamos todos sentados alrededor de la mesa reservada...un buen vino y ganas de comer hicieron el resto.
Lo cierto es que fue una comida muy agradable, sin prisas, con mucha conversación de todos los colores y con muchas risas, muchísimas risas, que no nos podemos olvidar nunca de reír, recordadlo.
Los arroces elegidos fueron uno a banda y otro de foie con garbanzos y manitas de cerdo...no puedo elegir entre ninguno de los dos pues estaban realmente en su punto, así que lo dejo un empate entre ambos, dos primeros premios, ¡ya lo creo que sí!
Aquí os dejo el enlace a todas las fotos y como no, la ruta.
¡FELIZ NAVIDAD!
Un abrazo...Edu
Corro de brujas
Edulunes, diciembre 16, 2019andrés, castaño, chinchilla, edu, Juan Carlos Lara, Otoño, pedro lara, seta
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Buenos días.
Corro de brujas o anillo de hadas
Lo cierto es que el nombre no parece tener nada que ver con una ruta ciclista, pero hete aquí que en este caso la cosa cambia, y que lejos de ser una reunión de hechiceras, hace un par de semanas por los montes de Chinchilla vimos una de estas formaciones de setas tan singulares.
En aquella ocasión pensamos que se podía deber al modo en que el agua caía desde la copa de los árboles; no era así, ni mucho menos. Lo cierto es que el micelio (la seta es la parte reproductora del micelio) va creciendo en todas direcciones y en longitudes que pueden sobrepasar muchos metros; si el micelio va agotando los nutrientes va muriendo desde el centro hacia la periferia, así de sencillo, con lo cual, al cabo de un tiempo el crecimiento queda como un anillo que va poco a poco desplazandose hacia la parte externa de ese círculo.
Así que hay queda la explicación y el error que habíamos cometido en la crónica anterior. Lo cierto es que la naturaleza es una maravilla, y yo diría que es casi obligatorio el tratar de entender estas curiosidades que nos rodean; hacen que sepamos apreciar y dimensionar realmente todo aquello que nos rodea.
La ruta
El pasado domingo teníamos dos horarios de salida y tan sólo uno de vuelta, por un lado Pedro y Juan Carlos Lara saldrían algo más temprano para poder contemplar lo que quedara de corro de brujas de la semana anterior, y por otro Andrés y yo, quiénes saldríamos algo más tarde después de una noche "con celebración".
Tanto Pedro como Juan Carlos fueron directamente hacia las cuestas de la sierra procomunal, y lo cierto es que lo hicieron bastante bien, pues recorrieron unas cuantas sendas de la zona: río seco, toboganes, perdices y algunas más...un buen aperitivo. Se encontraron además con Pedro Lara R. y mientras se saludaban pudieron ver una de las caídas que menos nos gustan a los ciclistas, esas en las que te falta una pedalada por dar en el final del escalón y te vas al suelo en caída lateral por falta de movimiento...¡una gracia!
Castañas
Por otro lado, Andrés y yo pensamos que antes de llegar a los montes de Chinchilla, bien podíamos hacer una incursión por la sierra de las Culebras, cosa que además nos vino bien para sembrar unas cuentas castañas que me habían brotado en casa...lo cierto es que no sé si llegarán algunas vez a ser árboles, pero por intentarlo no pasa nada, ya lo creo que no. He de decir que Andrés no sólo le gustó la propuesta, sino que también estuvo plantando por aquí y por allá alguna que otra castaña.
Salimos disparados hacia el Pozo de la Peña una vez terminadas las cuestas de la sierra de las Culebras, y al llegar a esta zona nos fuimos derechos a visitar a un mastín que hay en uno de los recintos que da al camino, un animal noble, cariñoso y que le encanta que le digan "cosicas"...je je jePor cierto, de camino hacia el Pozo de la Peña nos encontramos con esta bomba de agua, de las de toda la vida, evidentemente no tuvimos más remedio que parar y hacer alguna foto.
Llegados a Chinchilla pudimos tomar la senda del depósito de agua hasta llegar al llano de las gallinas, y volver hacia Chinchilla por la senda inferior que sigue el mismo recorrido y que va a dar a la valla que te lleva de nuevo a la carretera. Poco más hicimos pues habíamos quedado con Pedro y Juan Carlos a las 10:45...y lo de la puntualidad manchega obliga, por supuesto.Un alambre
El almuerzo fue estupendo, como suele ocurrir en la Bodeguilla, y con los estómagos agradecidos tomamos rumbo hacia Albacete, que ya era hora de volver por donde habíamos venido. El amigo Eolo quiso estar presente (últimamente siempre lo está) y nos dio una pequeña paliza para la vuelta, aunque tampoco fue algo tremendo, todo sea dicho. Aún tuvimos tiempo de quitar un alambre de varios metros atravesado en la calzada de la vía de servicio del polígono Camporroso, que luego ocurren accidentes y nos echamos las manos a la cabeza.
Poco más os puedo contar, una ruta de 50 kilómetros con un poco de todo: llanéo, cuestas, sembrada de árboles, almuerzo y cañas a la vuelta, ¿qué más se puede pedir?
Un saludo...Edu
Rutas en miércoles: vientos chinchillanos
¿Sabían que Albacete es la provincia que genera más cantidad de energía eléctrica de origen eólico en este país? Pues así es, no es casualidad que de vez en cuando hablemos del viento; lo cierto, es que lo raro en mi tierra es un día sin viento, o sea que uno, de una u otra manera se acaba acostumbrando a estos "santos" vendavales que tenemos por acá...unos tienen montañas, otros tienen el mar...y aquí tenemos llanuras y mucho viento; así estamos, que el día que no hay viento y tenemos que subir una cuesta, no nos hayamos...ja ja ja
En fin, que el pasado miércoles cumplimos con la tradición e hicimos una ruta de las de libro: quedar a las cinco y dos horas después estar de vuelta, y con viento (mucho viento), ¡lo normal!
Nos vimos las caras Nino, Teo, Pedro Lara R. y éste que suscribe a la hora ciclista por antonomasia para estas ocasiones, las cinco de la tarde. Partiendo hacia Chinchilla por el Cordel homónimo, fuimos ganando kilómetros rápidamente, dado que el viento nos iba dando por la espalda a base de bien.
Las subidas de la sierra de la Cabrera fueron muy rápidas y pronto alcanzamos la zona de la finca de labores, tomando la variante que parte hacia el sur, de modo que la senda de la "culebrillas" fue nuestro siguiente envite. De ahí, derechos hacia la Aldea de la Laguna, que aunque no tenía mucha agua lo cierto es que quedaba una delgada lamina de agua (menos es nada, que le vamos a hacer).
La noche se nos echaba encima y tuvimos que ir encendiendo nuestras luminarias: camino del Pozo de la Peña paramos unos instantes para conectarlas y proseguir ahora en dirección Chinchilla para hacer las últimas cuestas.
El viento de cara no significa nada si vas con Teo, Pedro y Nino, cogimos un ritmo próximo a los 25-27 km/h y nos plantamos en un pis pas en Albacete, ¡como debe ser! Es lo que tiene el ir organizados y con relevos bien planteados.
Poco más os puedo contar, tan sólo que completamos unos 40 kilómetros en exactamente 2 horas, lo que arroja una media de 20 km/h...cuentas fáciles...ja ja ja.
Os dejo el enlace a todas las fotos.
Un abrazo...Edu
Pd. Lo cierto es que la crónica es algo corta, y estrictamente hablando le falta algo de contenido, pero en las fechas en las que estamos es complicado hacer mucho más...es lo que nos ocurre por empeñarnos en tener agendas ministeriales.
Pd. Lo cierto es que la crónica es algo corta, y estrictamente hablando le falta algo de contenido, pero en las fechas en las que estamos es complicado hacer mucho más...es lo que nos ocurre por empeñarnos en tener agendas ministeriales.
La libertad del ciclista
Sin duda alguna la bicicleta es la mejor de las opciones para recorrer los caminos de este país, hay mucho por ver y no hace falta llevar mucha prisa pues tiene uno que empaparse de todo lo que le rodea. Tanto es así que casi podríamos asegurar que el mensaje de la "épica ciclista" es una pura falsedad, no existe, todo es marketing...¡si lo hacemos es porque nos gusta! (aunque es cierto que en muchas ocasiones, cuando la pista tira hacia arriba y ya llevas 2000m+ de acumulado te acabas preguntando eso de, "¿y qué hago yo aquí?").
La libertad del ciclista es precisamente esa, la de elegir tu senda, tu meta... aunque también es cierto que en algunos lugares de este país cada vez existen más caminos cerrados al transeúnte, bien a pie, bien en bicicleta, y que curiosamente son caminos públicos...eso me suena a otros tiempos, "el camino es mío desde hoy por aquí no pasa nadie", "oiga, que el camino no es suyo"..."pues desde ahora sí". Tristemente, algunos descerebrados incluso siembran los caminos de trampas y de manera indiscriminada, tanto, que han llegado a acabar con muchos compañeros en silla de ruedas, o lo que es peor, fallecidos.
Así que, la foto de la portada de hoy va por todas aquellas personas que de una u otra manera han tenido que sufrir en sus carnes esa situación, bien sea por accidente, bien sea por el tener que discutir con el descerebrado de turno.
Y dicho esto, vayamos con la ruta del pasado domingo 8 de diciembre, otra vez en la niebla y otra vez por Chinchilla.
Si algo tenemos de decir de Chinchilla y a colación de lo anterior, es que nunca hemos tenido por aquellos caminos el menor problema: se ve que hay sentido común por quienes cuidan de aquellas tierras y por quienes las circulamos, aunque seguro que hay alguno que no pensará así, pero bueno, de todo tendrá que haber en la viña del señor.
Nos vimos las caras Pedro "GPS" Lara, Coronado y éste que suscribe a eso de las ocho y media en la esquina ECI, el lugar de encuentro obligado si es que la ruta parte en dirección a Chinchilla. La niebla era cerrada, espesa, de esas que se puede casi cortar con el cuchillo, así que con la humedad metida en los huesos nos pusimos manos a la obra, a pedalear hacia Chinchilla por la vía auxiliar del AVE, la manera más rápida y práctica de llegar a aquellos montes, sin duda alguna.
La ruta fue bastante sencilla, partiendo de la senda de la cantera ganamos la senda del agua en sentido ascendente hacia la zona de la senda del "Open", la que tomamos en su zona superior para hacerla en sentido descendente. Lo cierto es que la niebla seguía ahí, con nosotros, pero dado que empezamos a subir montes parece que poco a poco fue desapareciendo el frío; es lo que tiene subir cuestas.
Terminada la senda del "Open" volvimos otra vez a la del agua, y de nuevo en sentido ascendente hacia el llano de las Gallinas. En este punto tuvimos que detener la marcha pues vimos un fenómeno de nacimiento de setas bastante curioso, en forma circular...la explicación es bien sencilla, y debemos pensar en la copa que tiene el pino (del tipo Pinus Pinaster), es de forma cónica y por la tanto la sección inferior es una circunferencia: cuando el árbol recoge el agua de lluvia o de la niebla, las gotitas van cayendo de acícula en acícula hasta desplazarse a la parte exterior-inferior, el resultado es un nacimiento de setas circular. Evidentemente, no fue la única seta que vimos, ahí os van algunas fotos más.
Terminada la sección micológica, todavía tuvimos tiempo de hacer un par de sendas más por aquella zona hasta que decidimos que iba siendo hora de acercarnos por La Bodeguilla para dar cuenta del correspondiente almuerzo dominical.
Como siempre todo estuvo a la altura que se esperaba, y como ya he señalado otras veces, hay que reconocer que el pan que ponen es una auténtica exquisitez, especialmente hecho por ellos para estos menesteres...¡no digo más!
En fin, que terminado el almuerzo decidimos que aún teníamos ganas de subir hasta la zona del castillo para ver los restos de la niebla desde la zona superior del pueblo; creo que las fotos hablan por sí solas.
Poco más os puedo contar, terminada la senda lateral del Castillo decidimos volver por nuestros pasos y poner dirección hacia Albacete, ya que era una hora más que prudente para realizar la vuelta. Un día que dio mucho de sí y en el que cubrimos unos 52 kilómetros de niebla y de Chinchilla.
Un abrazo...Edu









































































