Edu, hace algún tiempo me dijo que tenía ganas de ver el punto geodésico que encontré cerca de la Carretera de Barrax, ya pasada la Finca del Acequión y Casa Caballos, así que aprovechando la dirección del viento, que hoy soplaba del ONO, hemos decidido que la ruta ésta, sería la adecuada.
A las 08h.30', nos hemos dado cita en el inicio de la Vía Verde, en su rotonda, "el trio Lara", o sea, Pedro, Paco y Juan Carlos Lara, Edu y un servidor con la intención de acometer una ruta que el año pasado, por allá por el mes de Abril, hice..., pero sólo en parte, pues no la terminé.La ruta discurre por la Finca y la Laguna del Acequión, la Finca de la Degollada, Casa Caballos y algunas fincas más que a lo largo de la crónica iré contando, pues han sido varias las fincas visitadas en la ruta del día de hoy, muy grandes y bien cuidadas y otras, no tan bien cuidadas y con claros signos de abandono.
La temperatura hoy era perfecta, a las 08h.30' caían 2º C y teníamos una leve brisa que luego iría creciendo hasta alcanzar en algunos momentos velocidades respetables. De esta manera y con una charla muy amena, nos hemos plantado en la zona del Acequión, haciendo la senda de la casa abandonada para encarar los caminos que nos llevarían hacia la Finca de la Degollada.
En la fotografía de arriba podéis ver el Paseo de los Almendros que lleva a la Finca de la Degollada, y que por el mes de Marzo, es una verdadera maravilla ciclar por esos casi 800 metros de hileras de almendros en flor a ambos lados del camino. Un espectáculo digno de contemplar., pero .... ¿quién diría y quién se podría imaginar que tamaña tragedia tuvo lugar en esta finca y con sus lugareños? En fin, en alguna crónica devalaremos los terroríficos acontecimientos que se han convertido en una leyenda de esta fincas y un foco de curiosidad para todas las personas que pasan por su caminos.
Desde la Finca de La Degollada hemos tomado un camino, que nos conduciría a Casa Caballos, que es la Finca que veís debajo de estas líneas y que lo cierto, es que por una lado está muy bien cuidada y por otro, tiene una parte que está en claro estado de deterioro.
Sin embargo, el plato fuerte esta presto para servirse, a escasos 200 metros de Casa Caballos se erigía la FINCA DE ANORROTO, y aquí amigos, ya hablamos de palabras mayores. Las siguientes 3 fotografías, las que veís abajo son de dicha finca. Luego os pondré alguna más.
Abusando de la confianza y amistad que tiene nuestro amigo Edu con el profesor Joseph Von Eduarden y su extraordinario becario, así como todo su equipo, le hemos pedido que, aparte de investigar lo sucedido en la Finca de la Degollada, indague también en lo sucedido en la Finca de Anorroto. Oscuros acontecimientos, me temo, unen el destino de ambas fincas y sus moradores. Ambas están envueltas en un halo de misterio que ..., no sé sí es bueno o conveniente, o por el contrario, no sé sí quiero que salga a la luz, hechos que desde los años 20 del siglo pasado han permanecido ocultos. El tiempo nos dirá qué sucedió.
Después de algunas fotos y ver y observar detenidamente las instalaciones de la Finca, todos llegamos a la conclusión de que fincas como esta, es una pena pensar en lo que han sido y ver en lo que se han convetido.
Además, por su situación, creo tuvo que gozar de grandes cantidades de agua, al igual que la Finca del Acequión, ya que nos dió la impresión que se encuentra en una depresión del terreno, en el cual la acumulación de agua en otros tiempos tenía que ser importante, pero claro...., esta cuestión ...., ya queda para la investiación y la documentación de personas más duchas en estas materias.
Después de algunos momentos más de fotografíar varias partes más de la Finca, para facilitar lo más posible la investigación de nuestro querdio Profesor Joseph Von Eduarden en lo que se refiere a la parte gráfica (fotos), teníamos que seguir con nuestra ruta.
Aún nos faltaba ver más cosas y la ruta no había llegado a la mitad.
El tiempo mejoraba por momentos, de los 2º C del inicio de la mañana, ya habíamos subido a los 6º C, aunque eso sí, el viento nos soplaba de cara, no muy fuerte, pero lo suficiente para hacernos bajar el ritmo de la pedalada. El cielo se nos tornaba gris, con las nubes un tanto amenazantes, como algodones a punto de descargar agua, pero no, no ocurrió tal cosa.

Pues así es amigos, a escasos 4 kilómetros y siguiendo un camino en bastante buen estado, llegamos al Punto Geodésico, en el que se podía leer en su placa ovalada de bronce que la destrucción de este elemento estaba protegido por la ley. El caso es que, sin darme cuenta, en apenas un décima de segundo, mis cuatro compañeros de armas, bueno de bici, ja, ja, ja, se habían encarmado en lo más alto de monolito. Lo más curioso es que los cuatro, apenas se se sotenían en su base cuadrada.
El caso es que luego para bajarse, la cosa no resultaba tan fácil como se pensaban, de hecho, casi que no cabían en la base cuadrada y tantans manos abrazadas a la parte cilíndrica, me dieron que pensar, pero por verguenza torera no diré lo que esa imagen me inspiraba, ja, ja, ja, ja. Buenas risas y buenos momentos los que pasamos en el dichos punto geodésico, pero teníamos que seguir hacia adelante, aún...., nos quedaba ruta por hacer, tan sólo habíamos acometido los primeros 33 kilómetros de ruta...., quedaba la mitad todavía.































































