“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

lunes, 30 de noviembre de 2015

¡Por fin! ¡Ya la he hecho! ¡4 meses después!

Ja, ja, ja, ja..... Pues sí amigos, por fin la he hecho. La ruta que llevaba ya casi cuatro meses tras de hacerla, por fin la he hecho ayer Domingo, día 29 de los corrientes.

Como algunos sabéis, desde hace tres meses y medio o cuatro, más o menos, tenía ganas de hacer una ruta por Valdeganga, pero por unos motivos o por otros, nunca la hacía y este Domingo ha sido el definitivo.

Puse por los dos Whatsapp, el de Pedaladas Globeras y el de 40 Rutas mi intención de ir hacia Valdeganga por Miralcampo, La Pinada, Yesares, el Riachuelo, vuelta hacia Yesares, Aula de la Naturaleza, La Senda del Koro, Las Mariquillas, Cañón de Valdegnaga, almuerzo y vuelta por Tinajeros y el Canal hasta Albacete, pero este Domingo mis compañeros tenían muchos frentes abiertos. My Berme, Pedro Ruiz y creo que Juancar, luchaban el Sábado con una buena comida seguida de sus correspondientes cubatejos (complicado ciclar el Domingo), Francho estaba desaparecido, XXXXX tenía lío en el campo, Teo en La Roda, Nino se iba a ciclar con Javi y Hans, los Lara Brothers tenían carretera, así que el único valiente que se atrevía a enfrentarse a tan enconada ruta el Adolfo, que primero quería saber todos los detalles de la ruta, distancia, temperatura, viento, almuerzo, velocidad y demás datos técnicos, que al final le convencieron de venirse con este vuestro humilde escriba.

A las 08h.15' y con puntualidad manchega, como diría Edu, nos dimos cita en el Kiosko de la Tamos, el susodicho Adolfo y yo. Mañana muy fresca, -3ºC vi en un termómetro de la calle, confirmados más tarde por Adolfo. Mucho frío pero sin apenas viento y con una pequeña promesa del sol de calentarnos un poquito cuando se abriese más la mañana.

Esperamos los cinco minutos reglamentarios y nos dispusimos a iniciar la marcha hacia los dos puentes, el cementerio, la planta de tratamiento de aguas y hacia Miralcampo, donde pudimos observa la tremenda helada que había caído por la noche.








No conseguíamos entrar en calor por muchas pedaladas que diésemos. La temperatura seguía por debajo de 0ºC y ya nos acercábamos a Miralcampo. Los caminos estaban tremendamente pedregosos por las últimas aradas de tierra por parte de los agricultores. Después de Miralcampo llegamos a La Pinada de Los Yesares y nos tiramos por la mini senda de la derecha que nuevamente nos sacaría a Los Yesares. Por aquí ya oíamos los primeros disparos de la gente que salía a cazar, teníamos que andar con cuidado.

Le comenté a Adolfo de ir a ver como estaba el riachuelo que tantas veces hemos atravesado, y el resultado..., la verdad, no había cambiado demasiado desde la última vez, seguía con barro y fango, con bastante agua y además congeladas. Decidimos no atravesarlo para evitar males mayores.




Volvimos por nuestro pasos para dirigirnos hacia el Aula de la Naturaleza y de ahí buscar la Senda del Koro, para bajar al río. Tomamos la carretera que va a Valdeganga hasta la explanada de los pescadores, justo donde empiezan Las Mariquillas. Pasamos por la casa de la valla y aquí no pudimos evitar hacernos unas fotos. La vegetación del río había hecho un túnel contra la vegetación de la casa de la valle que nos ofrecía un paisaje digno de foto y, así lo hicimos, fotos de Fondo de Pantalla. Sin embargo el frío hacía de las suyas. El paisaje, insisto, en esta época del año y ciclando por el río, es digno de ser visitado.



 Como ya os he dicho, el frío no desaparecía. Normal, entre la helada de la noche, el frío y la escarcha de la mañana y la humedad del río, difícil era entrar en calor. En lugar de llevar agua en la mochila, no hubiese venido de más llevar algún caldo   reparador,
.





Seguimos por Las Mariquillas hasta que pasamos por el Árbol que da Bermejos, ja, ja, ja,. A buen seguro si nuestro irrepetible My Berme hubiese venido, hubiésemos visto el fruto de este árbol tan peculiar, "los Bermejones", un fruto curioso y enorme que cuelga del susodicho árbol.

Una vez pasado el Árbol de los Bermejos, llegamos a un recodo del río donde vimos lo que el agua puede hacer y que frente a la naturaliza no somos nada, vimos un árbol arrancado literalmente de la orilla del río y que había caído al mismo río. Algo curioso de ver. Aquí os dejo unas fotos.







Seguimos camino, pues aún nos quedaba camino por recorrer hasta Valdeganga y su almuerzaco, que hoy seguro que nos lo íbamos a ganar. Llegamos al final Las Mariquillas y a una encrucijada de caminos...., podíamos tomar a la derechacy subir una pista para luego bajar por una senda que es una pasada, ya la hemos hecho muchas veces, pero decidimos, seguir por el camino de la izquierda para llegar a la Piscifactoría de Bolinches y al puente del río.



Una vez en el puente, decidimos tomar los caminos y sendas de la izquierda para llegar a lo que yo llamo el Cañón de Valdeganga, un camino, en algunos momentos senda, que sube y rodea todo el curso del río. Son unos 8 kilómetros que pican para arriba en todo momento, no con una pendiente exagerada pero sí continúa a la que si le pones cadencia y el ritmo de cada uno, lo cierto es que se hace, incluso agradable de subir. Los paisajes de este Cañón son impresionantes. La próxima vez pararé más para hacer más fotos, fotos que en esta ocasión no hicimos debido a que el estómago nos recordaba que ya era hora de darle gusto, ja, ja, ja.

De esta forma llegamos a la carretera y al puente en la parte baja de Valdeganga que atraviesa el río. Subimos la carretera y la famosa cuesta que nos metía en Valdeganga, ya con dirección a El Pozo.

Cuando llegamos, descubrimos que Albacete y región es muy pequeño y lo digo, porque curiosamente Adolfo y María Ángeles, que creo que es como se llama la camarera que siempre nos atiende, eran amigos desde la infancia, de hecho, sus padres era muy amigos y ellos de pequeños jugaban juntos. Vi que le dio mucha alegría. Curioso..., Adolfo ni sabía que trabajaba aquí....


Ahora sí, ahora venía lo bueno...., ya sabéis...., bocata, cervezas, carajillo y chupitejos para reponer fuerzas y poder volver a buen puerto con todos los dientes en su sitio.



Con los deberes hechos y queroseno en el cuerpo, nos pusimos en marcha y rumbo hacia Albacete por la vía de servicio hacia Tinajeros y de aquí por el Canal hasta Albacete.. Ahora, aunque levemente, el viento nos soplaba de frente, calculo que a unos 14 o 16 kms/hora. Siempre que vienes de Valdeganga, ya se sabe, viento en contra pero hoy se podía llevar muy a gusto, el único problema es que venía muy frío.




Cuando llegamos a Albacete y con una buena carga de kilómetros decidimos hacer honor al espíritu globero, o sea, tomar unos botellines del descanso del guerrero, celebrar que la ruta había acabado estupendamente y sus componentes con una gran sonrisa en la boca por la satisfacción de la ruta cumplida. Olé, olé, olé.


La ruta por fin está hecha y ejecutada con normalidad, una ruta rodadora, con alguna senda, con alguna subida y bajada, ni muy técnica ni muy sosa, justo la ruta que yo quería hacer desde algún tiempo y por fin he hecho y con nota. Adolfo, por su parte, aunque siempre está preocupado por su forma física y esos altos y bajos que dice que tiene, finalizó la ruta con nota y con buen talante, merendándose los 72 kilómetros que ha tenido la susodicha ruta. Así que Adolfo, todo lo tienes en tú cabeza. Acuérdate de que el Domingo pasado, también hiciste la de Chinchilla y con nota. La semana que viene más y mejor.

En cuanto a Nino, Javi y Hans, me hubiese gustado acompañaros a la vuestra, de verdad, pero si retraso más tiempo la ruta de hoy, estoy seguro que la final no la hubiese hecho. Siento no haberos acompañado. Un saludos para los Patillas Rotas.

Bueno, pues aquí van los datos técnicos de la ruta:

Tiempo efectivo de pedaleo, 03h.49'52"
Distancia recorrida, 72'250 Kms
Velocidad Media, 18'8 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 35'20 Kms/hora
Pendiente con un -13% de mínimo y un 15% de máxima
Elevación con una ganancia de 680 metros con 664 metros de mínimo y 774 metros de máximo
Calorías quemadas, 1.027 ja, ja, ja.




jueves, 26 de noviembre de 2015

Rutas en miércoles: Cuando el viento sopla


 Buenos días.

 Menuda paliza nos dio ayer nuestro querido amigo Eolo. Que manera de soplar, que manera de darnos semejante paliza la de ayer.



 Y es que por estas tierras, llanas donde las haya y donde no hay nada en lo que refugiarte cuando el viento zurre, pues que sopla y sopla hasta que dice uno de darse la vuelta...y justo en ese momento dejar de moverse ese viento, y con algo de suerte, no se da la vuelta y te vuelve a dar de cara...ja ja ja



 Bueno, bromas aparte, las rachas de ayer superaron los 40 km/h y se hacía peligroso hasta darle a la bicicleta, pero como Teo, Nino y este que suscribe nos habíamos hecho a la idea de que teníamos que salir, pues nada, que a eso de las cinco nos dimos cita en el comienzo de la vía verde y que nos dimos un buen homenaje de viento.


 Decidimos que lo mejor era salir por buen camino y llevar el viento de cara en el trayecto de vuelta, así que pusimos rumbo hacia la finca del Acequión.


 Poco os puedo contar pues era tal la paliza que nos estaba dando el viento, que bastante hacíamos con mantenernos encima. Eso sí, la vuelta fue tremenda, a todo trapo, y esta vez, el viento siguió soplando a nuestra espaldas hasta llegar a Albacete.


 Por supuesto la tarde acabó con una buena pinta de cerveza, que bien merecida nos la teníamos.

 Al final cubrimos una distancia de 39,56 km a una media de 18,7 km/h.


Saludos...Edu












lunes, 23 de noviembre de 2015

Chinchilla y las rutas tranquilas



 Buenos días.


 Creo que un buen titular debe definir aquello que encabeza, y desde luego en este caso, no podemos decir otra cosa que "vaya ruta más tranquila la de ayer".


 Dado que todavía estamos en plena fase de recuperación parece que lo más correcto es ir acumulando kilómetros y que las piernas vayan cogiendo poco a poco el tono, y claro, algunas subidas tendremos que hacer, así que como dice la manchega "Albacete en llano, Chinchilla en cuesta" pusimos nuestras bicicletas rumbo a Chinchilla para hacer una ruta tranquila donde las haya.





Así pues nos dimos cita Coronado, Nino y éste que suscribe a eso de las ocho y media para dirigirnos hacia la parte de atrás de la lonja y salir por el cordel de Chinchilla. Parada técnica para revisar presiones de las cámaras y nos ponemos en faena, a un ritmo no muy exigente pero lo suficiente para ir recuperando la forma.


 El frío hizo ayer acto de presencia, por fin, y al llegar a las primeras estribaciones de la sierra de las culebras pudimos ver un pequeño manto blanco que iba cubriendo todo lo que por allí había.


 La subida hacia la cantera fue bastante divertida pues los caminos estaban rotos merced a las últimas lluvias torrenciales, tanto es así, que vemos difícil que pase por allí vehículo alguno que no sea de dos ruedas. Así que sorteando las cárcavas, los areneros y los montones de piedras llegamos a la cantera desde donde nos dejamos caer hasta los puentes de AVE.



 Aquí decidimos que lo mejor era hacer alguna senda fácil para dirigirnos hacia el Pozo de la Peña, y de nuevo nos encontramos con más caminos destrozados por el agua pero que a nosotros, tampoco nos vienen tan mal pues hace que sea realmente divertido el ciclar por estas zonas.



 A las diez y media habíamos quedado en la churrería con Pedro y Paco Lara y con Francho para almorzar, así que fuimos subiendo poco a poco hacia el bar, no sin algo de esfuerzo extra por mi parte, pues tanto tiempo en el dique seco hacía que la cuesta se me empezara a atragantar, de modo que me uní a Tole-Tole y Chano-Chano y poco a poco pudimos hacer la cuesta sin mayores problemas.



 Buen almuerzo el que nos metimos entre pecho y espalda que con el frío que hacía era más que necesario coger algo de calorías, y terminado el buen rato que pasamos allí, nos dirigimos hacia Albacete de nuevo, eso sí, con bastante más viento de cara de lo que habíamos traído hasta ahora.


 En el camino de vuelta paramos a saludar a un nuevo compañero de bicicleta, Juanma, nobleza obliga y más si es tan buena gente. Y ya desde aquí cogimos una más que buena marcha dado el grupo tan bueno que nos habíamos juntado.


 Llegados a Albacete, como ya os podéis imaginar no tuvimos más remedio que ir a tomar la cerveza de la rehidratación en el bar El Estadio, donde tan bien nos tratan.


 Poco más os puedo decir, aquí tenéis un enlace a todas las fotos, el track y los datos técnicos de la ruta.



Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.27'16"
Distancia recorrida, 41'789 Kms
Velocidad Media, 17'5 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 37,8 Kms/hora
Pendiente con un -19% de mínimo y un 18% de máximo
Elevación con una ganancia de 440 metros, 735 metros mínimo y 952 metros máximo
Calorías quemadas, 456 ja, ja, ja.

Para saber
 La manchegas no son más que una variante de jota, y como bien dijo José Antonio Labordeta, nuestro himno nacional tendría que ser una jota, pues pertenece a todas las regiones de este país y en todas existe un variante de este género.
 Así que, ahí os dejo la letra de una de las manchegas más tocadas por esta zona, y de paso, dedicárselas a todas las manchegas, ¡que no se diga!

 Para bailar manchegas se necesita.
Se necesita, se necesita,
una buena guitarra y unas postizas.
Se necesita, se necesita,
una buena guitarra y unas postizas.

Albacete está en llano, Chinchilla en cuesta
Chinchilla en cuesta, Chinchilla en cuesta,
la Virgen de los Llanos a la traspuesta.
Chinchilla en cuesta, Chinchilla en cuesta,
la Virgen de los Llanos a la traspuesta.

Desde lo alto Chinchilla, se ve La Roda.
Se ve La Roda, se ve La Roda,
Albacete y Almansa, La Mancha toda.
Y desde el cielo, y desde el cielo,
se ven a las manchegas que son luceros. 



Saludos...Edu