“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

sábado, 22 de julio de 2017

Fotos de la semana: ¡Viva Cádiz!


Buenos días.



Hablar de Cádiz es hablar de alegría, de ingenio y sobre todo, hablar de la ciudad más antigua de Europa, ¡ahí es nada!



De origen fenicio, fundada allá por el siglo XII a.C., han dejado sus huella en ella todas las civilizaciones que por la península han pasado, y no es de extrañar, su bahía y su situación privilegiada la han convertido, desde siempre, en un punto estratégico en las rutas marítimas lo que ha hecho de esta ciudad un lugar abierto, de ambiente cosmopolita, y como no, dedicado durante muchos siglos al comercio de ultramar principalmente.


Es ese carácter abierto e ilustrado una de las señas de identidad de la ciudad, esa apertura es la que propició una sociedad moderna, liberal, capaz de albergar unas Cortes Generales Españolas y capaces de dar un texto como la Constitución Española de 1812, la Constitución de Cádiz, o también, como es conocida por la gran mayoría, la Pepa, aquella que fue una de las más liberales de todo el continente europeo.


Y hablar de Cádiz es también hablar de carnaval, la fiesta grande, la del buen humor con un arte tan grande que es imposible no sonreír con esas letras y ese ingenio que derrochan las comparsas.



Pasear por sus calles, visitar sus monumentos y como no, darnos unos cuantos homenajes gastronómicos se hacen imprescindibles en la visita...pero lo mejor, sin duda alguna, sus habitantes.


En fin, que no podéis dejar de visitar esta ciudad en algún momento.






miércoles, 19 de julio de 2017

Otra vez de rutas por La Roda



Buenos días.


Parece que las temperaturas extremas se van calmando, o que nos estamos acostumbrando a tanto calor, la cuestión es que después del acostumbrado parón al inicio del verano, ya va siendo hora de que vuelva otra vez por mis fueros, o sea, darle al noble arte del pedaleo y hacer unos cuantos kilómetros si te lo permiten las fuerzas, pues no hay deporte que más castigue el no practicarlo que el ciclismo; es curioso, tres semana sin tocar la bicicleta y parce que han sido tres meses los que han pasado, y no lo digo por el tiempo que ha pasado, sino porque la forma parece que se esfuma en lo que un gallo dice "kikiriki".


 En fin, tampoco es que se pierda por completo, pero desde luego hay que tomarse las cosas con tranquilidad y no intentar hacer en dos días los kilómetros que no han hecho en tres semanas. Huelga decir que tampoco es buena idea hacer todos los almuerzos que has dejado de tomar con los compañeros.

 Como siempre para estas fechas, elijo La Roda para pasar gran parte del verano, y en una de estas, os prometo que ya le va tocando una crónica, de las de lacre y sello, con la historia de esta villa...todo se andará.




 En cuanto al plano deportivo, hay que reconocer que las "jartá" de sendas y caminos que te encuentras por el río Júcar, son dignos de uno de los mejores circuitos a nivel provincial, y te permiten divertirte a base de bien por sus constantes quiebros...si a esto le unimos que gran parte de ellas van muy próximas al río y que  discurren por pasillos verdes, llenos de sombra y "resplandor verde", pues eso, que hacen de este sitio un lugar ideal para la práctica de nuestro deporte favorito.


 Realmente os contaré dos rutas, por un lado la de la toma de contacto que hice el sábado 15, tan sólo unos 38 kilómetros de rodaje por el carril del canal del trasvase Tajo-Segura. No hay nada como tomarse las cosas en serio, y por esto decidí que lo mejor era hacer una primera ruta sencilla y rodadora, simplemente para ver como andaban las piernas y dejar para el día siguiente algo más a tono.


 La ruta me llevó hasta pasada la cascada artificial que hace el trasvase, más o menos, enfrente de Villalgordo del Júcar. Ya sabéis que la construcción civil suele ser a veces muy espectacular, y cuando hay agua de por medio, pues más todavía. En este caso podéis ver como el agua salva un desnivel de unos 30 metros gracias al canal, por donde se precipita el agua hasta continuar de nuevo de manera más mansa unos metros más adelante. Poco más os contaré de esta ruta, realmente parecía que no estaba tan mal de forma y llegué a casa con buenas sensaciones en las piernas.


 Al día siguiente me esperaba un recorrido que ya es clásico para mí, se trata de llegar hasta el puente de Quitapellejos, senderear por la margen derecha hasta llegar a El Carrasco, cruzar por el puente de la antigua carretera y seguir por varias sendas que se distribuyen por la margen izquierda, toda una colección de buenos sitios realmente divertidos.


 Pasa saber: Como se determina la margen de un río.
Dirigimos nuestra mirada aguas abajo, hacia su desembocadura: la margen derecha queda a nuestra derecha en ese momento.


 Como ya podéis ver hice unas cuantas fotos y como no, me llamó la atención este escarabajo que aquí os muestro, un auténtico "carro blindado" en el mundo de los coleópteros, creo que se trata de un Blaps waltli, pero no tengo mucha idea, así que si alguien se anima a comentarlo, ¡adelante!



  En fin, que la ruta dio mucho de sí y que disfruté, como siempre, de los kilómetros al lado del río.

  Pues aquí os dejo la ruta y como no, un enlace a todas las fotos.




 Un abrazo...Edu

Pd.   Y tan sólo voy a poner un pero, y es sobre la basura que se va acumulando en las márgenes del río y que unos cuantos desaprensivos parece que se han empeñado en dejarnos allí. Sinceramente, si usted produce algún tipo de basura, lo que debe hacer es tirarla en un punto de recogida, y no en medio del campo. Es una actitud infantil, sin sentido común alguno y que califica a aquellos que lo hacen como lo que son, unos auténticos cerdos.


lunes, 17 de julio de 2017

Vejer de la Frontera y sus calles

Foto de Esther G.
  Buenos días.

 Hablar de Vejer de la Frontera, es hablar sin duda alguna, de uno de los pueblos más bellos de España. Pasear por sus calles, visitar sus rincones, disfrutar su privilegiada vista sobre aquellas campos, y como no, degustar su gastronomía son algunas de las cosas que no podemos dejar de hacer si visitamos este pueblo.

 Es un pueblo blanco, blanco reluciente por donde vayas, limpio, desordenado en sus calles que de casta le viene si nos fijamos en sus orígenes, y que siempre tiene un hueco para albergar una plaza de España como mandan los cánones; que las murallas rodeen el casco antiguo era de esperar y como no podía ser de otra forma, y siempre hay un rincón lleno de plantas para la devoción del respetable.

Foto de Esther G.
 Antes de hablar de su historia y de que hagamos una visita virtual por el pueblo, es importante que coloquemos en el mapa este lugar. España, Andalucía, Cádiz, comarca de La Janda, Vejer de la Frontera, y siempre que veáis el término “de la Frontera” se están refiriendo a la frontera del reino de Granada allá por los siglos XIII al XIV. 


 Contrariamente a lo que podamos pensar no es una zona extremadamente calurosa, y además, posee unos 8 kilómetros de playas donde no hay prácticamente construcción alguna. Trece mil almas que en su mayoría viven del sector agrario y del turismo, pueblan el lugar, aunque en otros tiempos llegó a los casi 19.000, pero eso le ha pasado a casi todos los pueblos de este país.
Foto de Esther G.
 La cuestión es que el emplazamiento de la población en lo alto del monte siempre le dio un especial carácter de fortaleza defensiva, tanto es así que desde los comienzos del Paleolítico se tiene constancia de diversos asentamientos, e incluso una primera muralla en la Edad del Bronce. Con el tiempo se convirtió en Tarteso y por supuesto, con un poco más de tiempo en Romano, y así hasta el año 711, año en el cual queda bajo la dominación Musulmana.


 Bajo este gobierno la población se define por completo en su trazado, murallas y emplazamientos defensivos, basta dar un paseo por sus calles para darnos cuenta de ello, y no es hasta cinco siglos después, en el siglo XIII, cuando cae esta población en manos cristianas.

 Siempre hay hechos destacables o muy destacables en la historia local, pero es que la batalla de Trafalgar es uno de los muy destacables en la historia local, nacional, y si me apuran, internacional. Allá en 1805, un 20 de octubre frente a sus costas, cerca de Caños de Meca tuvo lugar la batalla, y seguro que desde el pueblo pude ser observada a simple vista merced al privilegiado emplazamiento.

 En fin, que no me enrollo más y paso a contaros como podéis plantear vuestra visita a este lugar. Como todo pueblo en lo alto de un monte, el aparcamiento no es nada sencillo, existen varios parking y lo más fácil es aparcar en el primero que encontremos, las distancias son cortas y la visita requiere que vayamos andando.

 La Oficina de turismo tiene un mapa muy esquemático y además te lo explican bastante bien, además hay una visita guiada por si quieres que te cuenten más en profundidad, aunque si eres de los míos, seguro que mientras te estaba contando esto ya has empezado a subir las primeras cuestas hacia la Plazuela.

 Puede ser una buena idea el seguir andando por la calle Juan el Bueno que pronto veremos los restos de la muralla encastradas entre casas y más casas blancas, y como no, haremos un alto en La Cobijada para poder contemplar una buena vista panorámica. Sigue por las calles Trafalgar y San Juan, que irás dando la vuelta al casco hasta llegar a la plaza de España en la que a buen seguro, tendrás que parar para contemplar la fuente central del recinto.


 Entramos de nuevo al recinto amurallado por la puerta de la Villa y desde allí nos dirigimos hacia la puerta de La Segur, callejeando por sus calles nos encontraremos con la Parroquia del Divino Salvador, y de ahí a la Antigua iglesia convento Nuestra Señora de la Concepción, que alberga en la actualidad un museo. Cogemos la calle lateral con unos impresionantes arcos que nos lleva a la calle Judería, desde allí Mesón de Ánimas y calle Rosario. Si seguimos dando la vuelta llegamos a la calle Castillo, y como no, al castillo de Vejer.


 Como seguro que no has tenido bastante, no tienes más que dejarte llevar por la impresionante maraña de callejones que allí tienes y contemplar tantos y tantos rincones que te van a regalar esas calles.


 Y ahora viene la segunda parte, la de comer, y es que hay bastante sitios y muchos de ellos recomendables en este pueblo. El corazón se encuentra en la Plaza de España donde puedes encontrar bastante restaurantes; aunque en mi caso no elegí esta plaza, sino la del Capitán Quintanilla (por la calle del Rosario), donde existe una Peña flamenca, Aguilar de Vejer, y cuyo local se trata de una antigua iglesia reformada como restaurante y escenario de cante flamenco. A mí, particularmente me gustó el atún encebollado y la carne al toro…pero es que es soy un hombre fácil en estos temas, no me hagáis mucho caso. Buena relación precio y calidad.
Foto de Esther G.
Foto de Esther G.
 En fin, que os animo a que paséis por allí, que os dejéis llevar por vuestros pies sin rumbo fijo y que no os perdáis las puestas de sol desde este enclave, son espectaculares, os lo aseguro.

Foto de Esther G.
Foto de Esther G.
Foto de Esther G.

 Aquí os dejo un enlace a todas las fotos y este otro enlace a un álbum de fotos de una joven promesa de este noble arte de la fotografía, ella se llama Esther y tiene ya ocho años...¡no os digo nada las fotos que nos esperan a partir de ahora!

Foto de Esther G.
Foto de Esther G.
 Y antes de cerrar la crónica, he de deciros que estas visitas pueden hacerse solos o acompañados. En nuestro caso la hicimos acompañados de Carmen y Alonso, y desde luego que mereció la pena el poder pasar y pasear con ellos aquella tarde por las calles de Vejer, así da gusto, es lo que tiene la buena gente como ellos.


Un abrazo…Edu