“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

viernes, 18 de agosto de 2017

7 ases


 Ayer, en plena ruta nos encontramos con el atentado terrorista de Barcelona. Hoy, todos estamos con Barcelona y con todas las victimas de esta sinrazón que se llama terrorismo. Dan igual los lazos negros, los minutos de silencio o las condenas por las redes sociales...todos hemos muerto un poco en estos atentados...¡necesitamos un mundo mejor!


Ahora ya sí, empezamos con la crónica de la ruta.


 El póker es un juego donde cuatro figuras iguales son un pleno...cinco imposible...y seis demasiado...pero ayer reunimos siete, siete ases hemos sido...17 de agosto, os cuento.


 El verano para nuestro grupo es un tanto atípico, en el sentido de que es muy complicado vernos, cuanto más salir con la bicicleta, pero en cuanto tenemos la ocasión le damos rienda suelta a nuestras bicicletas, y mira tú por donde, nos sale siempre la misma ruta, ya se han aprendido la lección.

 Y no es que vayamos a ganar una carrera o similar, es que, simplemente, lo hemos pasado pipa haciendo nuestras cabriolas, similares y parecidos por los aledaños de Albacete.


 Realmente lo que teníamos ganas era vernos en compañía del resto y de dejar de rodar como lobos solitarios por estos caminos de Dios...se acaba el verano...volvemos al redil.


 La cuestión es que ayer nos vimos vimos nada menos que Alex, Santi, Pedro Lara R., Nino, Coronado y éste que suscribe. A las siete y media con puntualidad manchega y en la esquina del Corte Inglés, en sin par ruta a través de la sierra de la Cabrera y Culebrillas. Hechos los saludos de rigor nos pusimos en marcha con un trote tranquilo y no demasiado vivo, aún quedaban unos cuantos grados de calor que hacían pensarse mucho un sobreesfuerzo.


 Poco a poco fuimos ganando la sierra de la Cabrera, en esta ocasión, marchando por el camino-rambla que nos llevó derechos hacia la zona de la senda de la culebrilla, que hicimos de buena gana y de la que además, os dejo vídeo.


 Una vez terminada, nos quitamos el gusanillo con la senda de los escalones, en sentido de la casa de labores de la Sierra de la Cabrera y una vez allí, pusimos rumbo hacia las canteras para visitar la que está abandonada en la parte superior de Cansalobos.


 Dado que era un día especial, pensamos que lo mejor era volver hacia Albacete y tomar algo que nos permitiera refresarcarnos y a la vez quitar la sed...sí, efectivamente...una buena cerveza, en esta ocasión en el bar Mercury, donde nos vimos con Pedro Lara GPS (o sea, el nuestro).


 ¿Qué os voy a contar? ¿Qué lo pasamos mal? Pues va a ser que no, que lo pasamos estupendamente y que además, pudimos comprobar que el amigo Santi promete mucho en esto de la BTT, a ver si nos vemos más veces en estos lares.

 En fin, poco más os voy a contar de esta ruta donde el título de la crónica lo dice prácticamente todo.


 Aquí os dejo los vídeos de una ruta realmente agradable y que espero poder seguir haciendo muchas veces. Y aquí el enlace a todas las fotos.

En primer lugar, la ruta de relive/strava


(Y ahora nuestros vídeos, y dado que estamos en período de prueba con los vídeos, espero que sepáis perdonar si veis que hay muchas variaciones entre unos y otros)

Bajando la senda de los escalones

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Más sendas
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Mis compañeros de ruta (sin cambiar la resolución original)
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Avenida de España

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Un saludo...Edu


miércoles, 16 de agosto de 2017

Chinchilla en agosto


 Buenos días.


 Por fin, ya era hora, después de todo el verano yendo y viniendo, ayer 15 de agosto volví a pedalear por Chinchilla, ¿qué tendrá este lugar?

 Y nada menos que con Nino, con quien no me había visto desde el principio del verano. Ya tenía uno ganas de volver a salir con los amigos y además, de hacerlo por estos lares.


 Como el día prometía calor, convenimos que la mejor hora para quedar eran las 08:30 de la mañana y como siempre, con puntualidad manchega nos vimos las caras.


 Poco a poco fuimos ganando kilómetros hacia nuestro destino pero antes de arremeter las cuestas de Chinchilla nos paramos a saludar a JuanMa, con quien tampoco  había podido cruzar palabra desde el principio del verano. Cinco minutos de saludos y buena conversación y de nuevo para arriba.
 La idea era subir hasta el cerro del repetidor y una vez allí, hacer algunas sendas como la de la balsa, la del río seco, la del open y de la la valla.


 Las sensaciones después de tanto tiempo fueron muy buena y además con un ritmo que sin ser exigente tampoco era bajo.


 En uno de los tramos pudimos ver un grupo de muflones, ¡la primera vez que nos pasaba esto! La pena es que la cámara (que iba de estreno) creía que estaba grabando pero no fue así...en fin, estoy en pleno periodo de adaptación y ha sido la primera vez que he hecho algo con ella.


 A eso de las 10:45 decidimos que lo mejor era volver para Albacete pues el calor estaba empezando a subir notablemente, así que en un pis pas nos plantamos en nuestra querida ciudad, y como buenos parroquianos, cumplimos con la vieja tradición de tomar una buena cerveza fresca, en esta ocasión en la terraza del bar Zaín, muy cerca de nuestras casas, y os aseguro que la jarra mereció la pena. De paso habrá que decir que no hace mucho fue el cumpleaños de Nino, ¡felicidades, amigo! Esperemos poder seguir compartiendo rutas y días así.




Como siempre, aquí tenéis la ruta.




 Poco más os puedo contar, tan sólo dejaros un vídeo de la cámara...tenéis que perdonar la calidad final pues he tenido que cambiar la resolución para poder subirlo a la página...poco a poco intentaremos mejorar el proceso.

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Un abrazo...Edu

domingo, 13 de agosto de 2017

Albacete, Cerro Vicente, Pozocañada y vuelta

¡Buenas Tardes amigos! La crónica de hoy ha sido una muy buena ruta, exigente físicamente, pero muy buena y muy bien llevada, como siempre, por GPS Lara.

Dado que todo el mundo está de vacaciones, o en el pueblo, o en las parcelas o..., dónde sea que tengamos que estar, quedar todos juntos es harto difícil por no decir imposible, así que vamos quedando como podemos y con quién podemos para seguir cubriendo rutas y añadiendo crónicas a este, nuestro blog.

Hoy a las 07h.30', he quedado en la puerta de El Corte Inglés con Pedro Lara (el nuestro) para hacer una ruta que antes del verano ya hizo Edu, la de Cerro Vicente.

Hemos salido hacia la mitad del trayecto hacia Pozocañada por carretera, muy poco transitada hasta llegar a un punto en el cual nos hemos desviado para ya tomar pistas de tierra y menos mal, porque este tramos de asfalto...., se me hace pestoso, pastoso..., muy lento..., es como si no se avanzase y no lo digo ya por el aire, que por cierto, lo teníamos en contra o porque todo el rato vamos subiendo, sino porque la sensación que uno tiene es de no avanzar, de tener las piernas cargadas...., no sé, no me gusta....., ufffff, que suplicio.



Como he dicho, pronto hemos dejado la carretera para dirigirnos a los rompe piernas que nos llevarían a Aldea Nueva y ya desde aquí, dirigir las monturas hasta el corazón de Cerro Vicente.
 


 
Muy pronto hemos empezado a ver los inicios de lo que iba a ser la ruta, sendas y senderos muy secos, muy rotos, pero que ahí estaban invitándonos a ciclar por ellos, como es el caso de la foto de arriba, una senda amplia que pasa por debajo de las torres de la luz y que de haberla seguido, nos hubiese llevado a la pista principal de Los Molinos de viento como más tarde comprobaríamos.


La foto de arriba, es precisamente la subida, muy empinada y sobre todo, muy rota de la que os he hablado antes y que si os fijáis, se inicia por detrás de la torreta de la luz. En la foto de abajo, se aprecia la fuerte pendiente que tiene el camino y que como ya es habitual, es una de "las cosicas" de Pedro Lara.


Así..., subiendo y bajando sendas, pistas, caminos, hemos estado un buen rato, siempre teniendo los molinos como telón de fondo. Una verdadera maravilla el monte bajo ciclable que hay en la zona de Cerro Vicente y lo mejor, hoy no había caza, aunque sabíamos que se había autorizado en esta zona un descarte de conejos......, pero nada......, ni un tiro.


Después de subidas y bajadas, todo era buscar sendas y más sendas, sobre todo la "Senda del Pincho" que la hemos hecho a patita y con la bici del ramal por lo complicado de la misma. Al parecer, de bajada es mucho mejor aunque es técnica y hay que hacerla extremando las precauciones.




Hoy ha sido un entrar y salir de la pista general de los molinos y meternos en caminos más angostos.

Salíamos del camino y vuelta a empezar, para meternos por pinadas, en una de las cuales, no hemos visto salida y nos hemos tenido que volver por nuestros pasos, pero claro...., la habíamos hecho de bajada, dando saltos y botes entre las piedras y las raíces..., y ahora tocaba subir...., pero esta vez, ya sin tantos saltos y ni tantas risas, antes al contrario, tocaba sudar y apretar los dientes para no perder la rodada de la rueda delantera y que no fuese la bici la que ordenaba el giro y el sitio a pasar, sino el ciclista.

Deciros, que en varias ocasiones, este que suscribe esta crónica, ha esta a punto de besar el suelo...., la rueda delantera no dirigía y la trasera no traccionaba ni abarraba.

Al final..., menos mal que uno ya tiene tablas y todo, como siempre queda en un susto, ja, ja, ja.

De todos modos y a pesar de todo lo que os digo de mala tracción, siempre y en todo momento se ha impuesto la sensatez y cuando hemos visto que había que poner pie a tierra, lo hemos puesto.

Ya sabéis que nuestra premisa, es legar cono todos los dientes a casa, sin lesiones o caídas que nos amarguen una buena mañana de bici.

Deciros también que hoy nos hemos merendado, nada más y nada menso que casi 18 kilómetros de monte bajo, con todos sus piedras, zarzas, bancales, arenuzas, subidas, muchas subidas, bajadas, sendas, caminos, pistar y todo aquello digno de nombrar en monte bajo, eso sí, disfrutando de cada metro conquistado a Cerro Vicente, que hoy ha visto como dos bikers, se han mentido en sus entrañas para disfrutar de un día de bici,  con una temperatura bastante agradable..., bueno, lo único el aire como siempre, je, je, je.





 Bueno amigos, aquí os dejo la crónica de hoy en la que como siempre, Pedro me ha guiado con rueda presta y pedal seguro, hasta Pozocañada, dónde nos hemos encontrado con Pascuy que también estaba desayunando allí, pero ya terminaba por lo que, después de cruzar unas palabras, él ha marchado para Albacete, con la promesa de llamarle para tomar las cañas a nuestra vuelta.

Una muy, muy buena ruta, exigente físicamente por tanta subida y una considerable tirada de kilómetros, técnica en algunas sendas, pero tremendamente divertida.

Os dejos los datos técnicos de la ruta:

Tiempo efectivo de pedaleo, 04h.16'39"
Distancia recorrida, 74'320 kms.
Velocidad Media, 17'6 kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada,  46'7 kms/hora

viernes, 11 de agosto de 2017

Calzada romana en Pozoamargo




 Buenos días.


 A los seguidores del blog ya sabéis que una de las pasiones de este grupo es el descubrir rutas en las que haya algo que ver, que conocer y de paso, que comer y beber.

 Pero no hay más remedio que hacer primero una búsqueda de los sitios que se pueden visitar...y para nosotros una calzada romana ocupa un lugar muy importante.


 Aquí os dejo con la última visita que he realizado a unos restos de calzada que están muy cerca Casas de Guijarro y de Pozoamargo, donde han restaurado unos cuantos tramos más de la vía Complutum-Carthago Nova.


  El arquitecto romano Vitrubio nos describió las calzadas de modo ideal, y he de deciros que en su gran mayoría (de las que he visto) cumplen el estándar, statumen, rudus, nucleus y pavimentum o summa cresta. No faltaban los miliarios (nuestros actuales cuenta kilómetros) en todo el camino indicando lo que se llevaba recorrido o lo que te faltaba por recorrer.



 Todas estas calzadas formaron parte del entramado del imperio romano y una vez construidas, articulaban el comercio y las comunicaciones de las distintas regiones de la península.


 Os dejo el mapa con las localizaciones y un enlace a todas las fotos.


 Un saludo...Edu

martes, 8 de agosto de 2017

Ruta andarina y nocturna de La Roda a Fuensanta

Buenos días.


Ya sabemos que los rigores del verano nos obligan a pensar, muy mucho, que ejercicios hacemos y a que horas, así que una muy buena opción es optar por las rutas nocturnas; un buen foco o una linterna con dinamo nos dará esa posibilidad...¡y hay que aprovechar las ocasiones!


 Digo bien lo de aprovechar porque esta vez la ruta ha sido a pie y con la mejor compañía que uno puede llevar, a saber, toda la familia, incluyendo a las más peques.


 Y la verdad es que imposible salir a caminar con casi 40 grados que nos están cayendo día sí y día también, pero nos queda el remedio de aprovechar la noche, que dicho sea de paso es también el mejor momento para los más peques, pues la ruta se transforma, de paso, en una pequeña aventura.


 Que andar en familia es una auténtica gozada no nos cabe la menor duda, eso sí, tienes que armarte de paciencia porque las cosas cambian algo, se va más despacio, hay más paradas y no sé cuantas cosas más te esperan en el camino, desde pararte a ver un hormiguero a tener que contar cuantas estrellas se ven en el cielo. Pero merece la pena y me gusta que sea así, ¡vaya que sí!


 Así que con estos mimbres tan sólo queda elegir un camino que se adapte a la ruta, nocturna y con peques, y por suerte en La Roda cuentan con una vía que hasta Fuensanta...camino fácil, asfaltado, con buen arcén y que no tiene prácticamente tráfico. La distancia también es ideal pues tiene una longitud de aproximadamente 8 kilómetros, y dado que que es de ida y vuelta la excursión, al final te encuentras con una ruta de unos 16-17 kilómetros, distancia perfecta para andarla y disfrutarla.


 El inicio de la marcha, dado que va a ser una ruta nocturna, debe ser retrasado hasta que la temperatura es lo suficientemente agradable como para hacer ese ejercicio, así que en nuestro caso tuvimos que aguardar hasta las 20:30, momento en el que salimos con una buena cantidad de agua, con muchas ganas de andar y con una bicicleta, pues la más peque dijo que ella sólo iba con su bicicleta...ja ja ja...dicho y hecho.

 El camino, como ya mencionado anteriormente, es fácil y se deja hacer, es prácticamente llano y en los primero kilómetros tiene un buen número de sombras, si además no hace viento (como así fue) los kilómetros van cayendo uno tras otro fácilmente. Si además llevas semejante compañía os prometo que al final, incluso se hace corto. La ruta se ve así  con otros ojos, y si cabe, se disfruta mucho más que si se hace exclusivamente por el deporte. Durante el camino además nos aparecieron en el cielo unas cuantas estrellas fugaces de las que iluminan el horizonte, ¡la guinda que colmó la ruta!

 Al llegar a Fuensanta paramos a cenar en la ermita de San Antón, para luego terminar bajando al centro del pueblo donde tomamos algún refresco con el ánimo de volver a emprender la marcha bien pronto. La vuelta fue igual de buena que la ida, sólo que mucho más frescos pues el sol ya hacía tiempo que se había quitado de nuestras cabezas. 

 En fin, que si andando se hace el camino, andamos durante 17 kilómetros una ruta realmente buena y que a buen seguro, repetiremos siempre que podamos. Al final, tardamos unas 4:30 horas en hacer todo el recorrido, que teniendo en cuenta las paradas técnicas, las de rigor y la de la cena se puede considerar como un tiempo bastante bueno...ja jajajaj

 En esta ocasión no os pongo el mapa de situación, ¡pues no tiene pérdida alguna! Tan sólo tienes que tomar el camino vecinal que pasa por San Isidro en dirección a La Roda.


 Un abrazo...Edu