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“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

jueves, 29 de octubre de 2015

Simplemente..., una tarde de Miércoles con Teo

Ni más ni menos que eso..., una tarde de Miércoles. Aunque nos habíamos dado cita en la esquina de El Corte Inglés, XXXXX, Teo y yo mismo, al menos los confirmados, al final, Antonio causó baja por causas ajenas a su voluntad..., pues lo que nos pasa a todos, que a veces vamos liados y nos surgen cosas en el último momento.

Llegué al sitio de reunión a las 17h.00' y ya estaba Teo esperando, con ansias vivas de darle al pedal y aunque la tarde se prometía ventolera, no nos quitaba la ilusión de ciclar.

La Ruta de hoy era una ruta de las que llamamos "con cabeza", habida cuenta de que al retrasar la hora, anochecía antes y no sabíamos muy bien a que hora nos caería el manto oscuro del atardecer, pero aún así, decidimos la ruta...., Valla de la Base Aérea, Planta Potabilizadora, Valla del Marqués, sendas por Monte Bajo, La Losilla, Chinchilla y vuelta. Dicho así, parece fácil, pero al final salieron cerca de los 50 kilómetros.

Salimos con viento racheado por la derecha por la zona de la Valla de la Base Aérea con ritmo desenfadado, hacia la planta potabilizadora, sorteando innumerables charcos con barruzo y abrojos  por doquiera que rodábamos. De la planta, rápidamente nos fuimos a la valla del Marqués y de ahí a la valla que nos lleva al Monte bajo, donde paramos como es tradición en las puertas grandes de la finca para hacer las fotos de rigor.




Lo cierto es que hasta la valla que rodea los tremendos campos de lavanda, la ruta transcurrió sin incidentes algunos, con una buena temperatura y con el viento racheado....

El suelo estaba bien salvo por algunos charcos con barruzo, que nos obligaban en algunos casos a aminorar la marcha y en otros, simplemente, a atravesarlos, pero despacio para evitar males mayores. Ya se sabe que ahora, en estas fechas lo que podemos esperar de estos días, es precisamente, ésto..., barro y agua, así que no me quejo del barro, sobre todo en esta parte donde generalmente, entre el agua y los riegos, lo normal es que esté todo encharcado.


Una vez abandonada esta zona, nos tocaba bajar por el extremo oeste del monte bajo unos dos kilómetros más o menos por una senda-camino, que aunque pedregosa, se dejaba ciclar muy bien y nos procuraba velocidades muy divertidas y sin más problemas que ir pendientes de las pequeñas curvas que este camino nos dibujaba..., sencilla, sencilla, para lo que otras veces hemos hecho, concretamente las sendas del Miércoles pasado.





Salimos, creo a la carretera que viene de Pozohondo y la atravesamos con la intención de llegar hasta Chinchilla, hasta la carretera que viene como secundaria de Pozocañada, para salir justo a la Cantera de la Cabrera. Aquí teníamos dudas de que hacer pues ya se adivinaba que la noche no tardaría en saludarnos, aún así, Teo comentó de subir a La Losilla y después bajar por sus pistas hacia Chinchilla, como así hicimos, por cierto, pistas que con las lluvias estaban muy inseguras, llenas de arenales y piedras y reguerones por todos los lados y a lo largo de todo su recorrido. Pues así salió la ruta hasta que llegó el momento de poner el foco y poner dirección a Albacete.



Salimos al primer puente y de aquí subimos a la cantera que está al lado de la Senda de la Oveja o Culebrilla, según gustos, pero hicimos un giro hacia la derecha para tomar la vía de servicio asfaltada que nos llevaría al Parador y de aquí al Bar El Estadio a continuar con la tradición de reponer líquidos, pero en esta ocasión fueron pocos botellines, pues una vez que te quedas quieto, sin pedalear, te das cuenta que el frío hace su aparición..., aún así nos estuvieron muy buenos. Buena charla, buenos botellines, buena tapa y por supuesto, buena ruta.



Paso a poneros los datos técnicos de la ruta:

Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.30'30"
Distancia recorrida, 47'990 Kilómetros
Velocidad Media, 19'100 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 38 kms/hora
Pendiente con un - 17% de mínimo y un 14% de máximo
Elevación con una ganancia de 556 metros, mínimo 730 metros, máximo 853
Calarías quemadas, 753 ja, ja, ja.

lunes, 26 de octubre de 2015

Albacete, Miralcampo, Pinada, Sendas del Koro, Río, sendas y más sendas, Valdemembra, Motilleja, investigaciones y vuelta.

La del Domingo fue una ruta de las que enamoran y hacen que este deporte, durillo a veces, te de ese "plus" de aventura y alegría que durante la semana, en algunas ocasiones, nos falta. Buena ruta, dura, sendera donde las halla, pero con nivel de disfrute máximo.

Pedro Lara, el Viernes por la tarde,  hizo un llamamiento a través del WhatsApp de Pedaladas Globeras para proponernos una de esas ruta que se quedan grabadas en la retina del recuerdo por muchos motivos, larga, con kilómetros, con mogollón de kilómetros de sendas, sin apenas tocar asfalto y por muchas más cosas que luego narraré en la crónica.

La quedad era a las 07h.30', hora nueva y con luz, en el primer puente de hierro. Allí nos dimos cita, Pedro y Paco Lara, My Berme y yo mismo, que por cierto llegué algo tarde por problemas de equipamiento...., se pensaban que se libraban del Koro, ja, ja, ja, ¡ni hartos de vino se libran de mi!

La mañana amanecía fresca, con unos 12º C y sin apenas aire. Ya se impone la ropa larga, pero no térmica..., tan sólo alguna camiseta debajo del mallot y poco más para soportar el frescor de la mañana.



Como digo, subimos los dos puentes de hierro, nos dirigimos hacia el cementerio, la depuradora de aguas, y flechados hacia Miralcampio, aunque antes y haciendo honor a los buenos cánones de este grupo, paramos en nuestro pequeño rincón para hacer aguas menores, ja, ja, ja.










Tras la expulsión de líquidos sobrantes, seguimos hacia Miralcampo y de aquí a La Pinada, haciendo un giro a la derecha en el principio de esta pinada, que pos sus sendas curvilíneas, nos llevaron al camino principal de Los Yesares. Seguimos hacia abajo, hacia el Aula de la Naturaleza, para evitar atravesar el Riachuelo, que en esta época está inaccesible. Salimos a la carretera que viene de Albacete y a unos 200 metros escasos, la dejamos para tomar una subida de unos 30 metros que nos llevaría por el monte a través de sendas, monte bajo, pedregales, bancales labrados y caminos, pero todo ello nos desembocaba en el río y en el puente viejo. Buena senda la Senda del Koro, que aunque me achacan su descubrimiento y mi nombre, cosa que agradezco a Pedro Lara, he de decir que Pedro Lara ya la había ojeado en alguna ocasión, y fue hace dos sábados, cuando nos fuimos a descubrirla...., mí única participación en dicha senda, es que sin saber muy bien dónde terminaríamos, yo tiré delante y la fortuna me llevo al río, bordeando el riachuelo y teniéndo esta senda como alternativa ahora que es invierno y vienen las lluvias. Aún así, gracias a los compañeros por otorgarme su descubrimiento y es que...., así son la gente con la sudo y doy pedales, todo generosidad.

A partir de aquí, la batuta la tomó GPS Lara que nos llevó por infinidad de sendas, no muy técnicas pero con ese punto de habilidad que tienes que tener o que adquieres con el tiempo y la práctica y que, a éste que lo es..., Globero de PRO, le encantaron y con las que disfrute como un gorrino en una charca de cieno. Sino recuerdo mal, fueron unos 17'780 Kilómetros de sendas, incluidas las de Valdemembra. Un goce de sendas, y sino que se lo digan a My Berme, que demostraron agilidad, rapidez, soltura y destreza en este terreno, siempre con la mirada hacia atrás por si 105 kilos de proyecto de ciclista se caían o se rezagaban. Gracias chicos, y como no a los Lara que nos llevaron en volandas por estos caminos de Dios.


Casi sin darnos cuenta, nos plantamos en Motilleja y derechos a Casa BIGOTES, dónde nos esperaba un suculento almuerzo a base de medios bocadillos, jarracas de cerveza, frasca de vino con casera, Belmontes y chupitejos, todo ello...., en esta ocasión, por la módica cantidad de 3'50 €, ¿se puede pedir más?




Se me olvidaba decir que nada más comenzar a darle gusto al gaznate, apareció como por arte de magia nuestro inefable y queridísimo "Diablillo" o "Los Ojos del Guadiana", también conocidos por algunos como Pascuy, ja, ja, ja, y es que nos huele el ínclito Pascuy, nos huele.



Tras la ingesta, volvimos hacia el Río por caminos y sendas que en alguna ocasión hemos hecho desde el Río hacia Motilleja, pero pasando por debajo de la carretera. De aquí, atravesamos la carretera y exploramos por la parte derecha, todo monte bajo, de la carretera y el camino que nos lleva hacia El Torcío. Después de varios bancales y campos de labranza y no me preguntéis por donde ni de que manera, nos despistamos algo hasta que llegamos a la parte alta de Malpelo con la bajada de El Torcio, y en este punto Pedro, que parece que su brújula funcionaba mejor que la de los demás, nos invitó a seguirle y atravesar la "Jungla de Malpelo", de la cual salimos como pudimos y con las roldanas, cambios, platos, cadenas y demás......, llenos de maleza y ramas. No pasa nada, paramos, quitamos lo que sobraba y seguimos a buen ritmo para salir a la carretera de servicio que nos llevaría a Romica y de aquí a Albacete. Llegados aquí, sufrimos un despiste...., Antonio nos esperaba en un sitio por el que no pasamos, los Lara se fueron a casa, y My Berme y yo, decidimos tomarnos unas cañas fresquitas en los Korzos. Pedro Lara apareció al poco de tiempo y Pascuy nos dijo que se le hacía algo tarde.

Pues amigos, ésta es la crónica de una mañana repleta de ciclismo de montaña con todo lo que una buena ruta tiene que tener y sobre todo, con todo lo que los compañeros pueden aportar a los demás y a la ruta...., su buena predisposición para ciclar, almorazar y echar una jartá de risas. Olé, olé y olé.

Os dejo los datos técnicos de la ruta:

Tiempo efectivo de pedaleo, 03h.57'18"
Distancia recorrida, 76'120 kms.
Velocidad Media, 19'2 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 40'1 Kms/hora
Pendiente con un -13% de mínimo y un 14% de máxima
Elevación con una ganancia de 698 metros, con 664 metros de mínima y 759 de máxima
Calorías quemadas, 1.320 ja, ja, ja.

sábado, 24 de octubre de 2015

Toda la verdad sobre la "Luz del Pardal"



Buenos días tengan vuesas mercedes. Dado el espíritu divulgativo y colaborativo de esta humilde organización, y ante todo siguiendo el afán de superación que nos hemos marcado como meta, le hemos pedido al insigne profesor Joshep Von Eduarden, que desde el Instituto Biotecnológico de Fraunhofer-Gesellschaft, subsección MIT  Munich (allá en Alemania), colabore con su firma en este blog dada su especial afición a la bicicleta y a la investigación en particular.

 Es esta, pues, la primera publicación internacional de la que ya podemos presumir, sin duda alguna, así pues, sin más, aquí os dejo con su impresionante artículo sobre la Luz del Pardal, que a buen seguro  os debe deleitar.


Proffesor J. Von Eduarden G.  
Instituten Biatermhallem-Achtum da Fraunhofer-Gesellschaft, ihcmand delen MIT Munich,
En primer lugar quiero agradecer a “40 Rutas” la oportunidad que nos brinda de poder realizar una divulgación científica en esta “red social” que a tantas personas ha unido.

INTRODUCCIÓN
 Investigación realizada sobre el caso de la “luz del pardal” en el paraje de Los Navarretes, entre los pueblos de Casas de Lázaro y San Pedro, provincia de Albacete. Se tratará de determinar el origen de unas luces de súbita aparición en el paraje mencionado y que tienen lugar en las fechas cercanas al fin del mes de octubre.
Estas misteriosas luces ya han sido descritas en algunos manuscritos de más de un siglo de antigüedad. Incluso son conocidos ciertos incidentes de los cuerpos de seguridad del estado con estas misteriosas luces.

Inquietantes marcas en las piedras

 ABSTRACT
Research on the case of the "light of pardal" in the area of Los Navarretes, between the villages of Casas de Lázaro and San Pedro, province of Albacete. It will try to determine the origin of a sudden emergence lights in the place described and which take place on dates close to the end of October.
These mysterious lights have already been described in some manuscripts of more than a century old. Some are even known incidents of state security bodies with these mysterious lights.

CUADERNO DE VIAJE
  Nuestro equipo de investigación es uno de los equipos más reputados en este tipo de trabajos en toda Europa, así que, tras la petición realizada por mi buen amigo, Don Eduardo J. – 40 rutas- para que estudiáramos el extraño caso de las luces del pardal, no pudimos dar más que un rotundo “sí”.

 Como siempre desplazamos a la zona nuestro impresionante equipo humano y material, el cual me he encargado personalmente de dirigir y coordinar.
 Para los profanos en el tema os diremos que las Luces del Pardal son un fenómeno que se viene repitiendo desde hace más de un siglo en un lugar cercano a las vecinas poblaciones de Casas de Lázaro y San Pedro, y donde todos los que han podido ver el suceso, han jurado y perjurado que los perseguían unas luces a un metro de altura del suelo, de color anaranjado y con movimientos que parecen pertenecer a entes inteligentes, no existiendo movimientos erráticos y con trayectorias perfectamente definidas.

 Además, parece que el fenómeno siempre se da a finales del mes de octubre, fechas en las que nosotros desembarcamos con nuestro equipo en la zona del suceso.

 Nuestra misión ha sido descubrir si son ciertas las afirmaciones, investigarlas si es necesario y como no, dar una explicación para todos ustedes. Como ya saben, transcribiremos directamente las notas del cuaderno de campo pues siempre da un sentido especial al entendimiento del estudio.

------Inicio de la transcripción------

DÍA 1: Llegamos desde Alemania
 Aquí estamos en su país, España  (tan querido por mí y por todo el equipo de investigación); llegamos desde Alemania hasta nuestro objetivo, cargados de ilusión y de un becario, quien, llegados a nuestro punto base establece un perímetro de seguridad con una valla electrificada, por evidentes motivos de seguridad. El pobre becario, siempre incansable, se encarga del tema y aunque ya es la tercera vez que se nos electrocuta, termina su trabajo sin más sobresaltos. 

 Lo esperamos en el avituallamiento que hemos podido encontrar en el pueblo, más en concreto en el bar de la plaza: bocata, cerveza/s, carajillo y chupitos por seis euros, ¡qué país más apetecible! Repetimos varias rondas de chupitos brindando por la oportunidad que nos han dado y por España, así hasta que llega el becario tras haber finalizado el establecimiento del perímetro de seguridad.

 Sin más novedades volvemos al campamento después de las cañas, pues entre tanto chupito se nos pasó la hora y tuvimos que comer allí. Siesta. Son las siete, ducha para coger el tono y seguimos trabajando en el asunto que nos trae acá, aunque debemos cambiar nuestro objetivo por otro más concreto, y es que tenemos que regresar  al bar para terminar la partida de “truque” que habíamos dejado a medias con los simpáticos lugareños, dada la importancia en establecer lazos de amistad con la población nativa.

 Hora de la cena, más chupitos y cubatas que ya va siendo hora. De vuelta al campamento perdemos al segundo suboficial, que se nos cae por el terraplén aunque merced a la cantidad de bebidas espirituosas ingeridas parece que no ha debido hacerse demasiado daño.

 No nos damos cuenta hasta el día siguiente.

finca la quejola
Un cartel de la zona


DÍA 2: Primeros contactos
 Una voz ultratúmbica nos despierta y en la lengua nativa podemos adivinar que se refieren a nosotros con las siguientes expresiones: “cabrones, hijos de puta, sacadme de aquí”. 
 Evidentemente nos levantamos sobresaltados hasta descubrir que es el segundo suboficial el que desde el terraplén nos incoa a sacarlo de allí. De algún modo ha sido capaz de aprender ciertos vocablos de la lengua del lugar que le permiten una mejor comunicación.

 Prestos el becario y el primer suboficial desprenden una cuerda por la pared que nos separa, por la cual el segundo suboficial comienza a subir; vuelve a caer por el talud al menos tres veces, suerte que el fondo está lleno de ortigas que amortiguan la caída. Finalmente es capaz de escalar la cuesta no sin antes volver a acordarse de nuestras madres, familiares cercanos e incluso algunos de nuestros muertos.
 Sorteados los primeros imprevistos de la mañana comenzamos a investigar la suerte de las luces que debemos identificar, y gran parte del día la pasamos en estado de observación pasiva, sin movernos demasiado pues todavía nos dura la resaca del día anterior, con un ligero dolor de cabeza que hace imposible el poder hacer otra cosa.

Campos lineales

 A las 23:06 aparece una luz anaranjada por el camino que  pasa a unos 534,36 m de nuestro campo base y a 1,567 m del plano horizontal. 

 Es el momento que estábamos esperando, tanto el primer suboficial como el segundo suboficial, el becario y yo  mismo (comandando la misión), tomamos la senda que va dejando la luz pasante, si bien, es improbable que demos con su rastro pues damos de nuevo con el terraplén por donde cayó el segundo suboficial el día anterior, y por el cual, cae en esta ocasión el primer suboficial, dando no sólo con las ortigas, sino que también con unas zarzas que por allí pululaban.

 De nuevo podemos oír las voces ultratúmbicas que nos susurran un incomparable “hijos de puta, hijos de puta”.

¿Queda algo dentro de los muros?

DÍA 3: INVESTIGANDO
 Dados los  antecedentes, decidimos revisar el perímetro de seguridad del campamento hasta encontrar que en el trazado realizado por el becario al desplegar la valla de seguridad, existía un paso directo hacia el terraplén. Visto lo cual, y esta vez recordando únicamente a la madre y a algunos muertos del becario, decidimos postergar nuestras investigaciones hasta reparar la brecha en el perímetro de seguridad. 
 Llegadas las 23:00 y dadas las circunstancias particulares del primer y segundo suboficial, procedemos a la vigilancia del camino, que de nuevo a las 23:06 aparece la luz anaranjada a 1,54 m de altura del suelo y a 534,36 m de distancia de nuestro campo base. Esta es la nuestra. El primer suboficial anima al becario a seguir la luz, a lo cual el susodicho  reniega.

Casas abandonadas

  Increíblemente, el segundo oficial da ánimos al mismo a base de un “que te tengo que reventar la cabeza como no vayas”, aireando la muleta que le hemos proporcionado, a lo cual responde el becario con un gracejo sin par y comienza la persecución de la furibunda luz. 

DÍA 4: RUTA NOCTURNA Y EL AGUILA NEGRA
 Como era muy tarde para seguir a ningún sitio al becario nos quedamos de nuevo dormidos. Despertamos de buena mañana, tanto que a eso de las doce nos dirigimos a dar cuenta de nuestro merecido almuerzo y de paso, preguntar por si alguien ha visto a nuestro becario, a lo cual nadie es capaz de responder, excepto el panadero del pueblo de al lado, que merced a la ingesta de alcohol que hicimos con él hace un par de días, parece que ha entablado una especial amistad tras pagar nosotros varias de las rondas que allí tomamos. En su relato podemos entender que a primera hora de la madrugada, “vi a un ñaco pasando mu cerca de mí, tanto que casi me hostio con la dkv al verlo”.

 Nos parece un buen presagio y seguimos el camino que nos indican y que probablemente nuestro querido becario ha podido seguir, no sin antes dar cuenta de los chupitejos y cubatejas del almuerzo que a bien tienen a servirnos, y que tenemos que seguir tomando para no romper los importantes lazos de amistad ya creados.
 Continuamos con la búsqueda del becario. La pista que nos dieron no podemos corroborarla en estos momentos pues es hora de dormir dada nuestra ligera indisposición tras las copas del bar; decidimos con buen criterio que es momento de seguir adaptándonos a este encantador país con sus encantadoras tradiciones, como la siesta, y es que como dicen ustede, “donde fueres, haz lo que vieres”. De nuevo nos volvimos a perder de camino al punto base al no estar nuestro querido becario.

Inquietantes apariciones

 Llegada la noche, parece que por fin nos ponemos en marcha siguiendo la luz que a las 23:06 aparece a 534,36 m del suelo y a 1,54 m de nuestro punto base.  Dejamos una distancia prudencial para poder seguirla sin que se percate de nuestra audaz maniobra. 
 Tras 40 kilómetros de persecución la luz se detiene en lo que parece puede ser su nave nodriza, dada la cantidad de luces de colores que allí se dan cita, unas verdes, otras rojas y alguna que otra azul. Se trata de un discreto apartado en la carretera N-322 en el punto kilométrico 276, y que posee un perfecto camuflaje bajo el letrero “El Aguila Negra”, pero que a nosotros no nos la dan, que a buen seguro nos tiene que deparar nuevas aventuras.

 Con gran sigilo nos acercamos a lo que parece ser un vórtice de concentración, a lo que nuestro afán de investigación no puede sustraerse. Lamentablemente el segundo suboficial vuelve a caerse por otro terraplén, a lo que el primer suboficial, con gran alarde de profesionalidad responde con un “que tonto estás, pijo”.
 Nos disponemos a descubrir el misterio de las luces no sin antes señalar nuestra posición al segundo suboficial, por si es capaz de salir del terraplén por sus medios; el resto del equipo está en plena investigación.


Puesto de vigilancia

  Así pues tras varias horas de arduo trabajo, aquí nos hayamos, de vuelta en nuestro punto base con el becario de nuevo entre nosotros, sin el segundo suboficial, y con un buen sabor en la boca por el trabajo bien hecho.
  Por cierto, el lugar no se trataba de un vórtice según asegura el becario (que fue quien realmente estuvo allí investigando, que los demás ni pasamos) así que nuestro gozo en un pozo. Nos asevera que se debía tratar de otro tipo de punto de encuentro pero que tampoco quiere entrar en más detalles, ¡estos becarios!


Momentos estelares en  el bar de la plaza



---- Fin de la transcripción -----


 Espero que hayan disfrutado de  nuestra labor y por supuesto que seguiremos colaborando con este estupenda web siempre que sea su deseo.

Saludos para todos y como decimos en Alemania, 
“sie morcilla geben
 Mit den besten Wünschen, Auf Wiedersehen. “
J. Von Eduarden G.


Queda prohibida la reproducción del contenido de esta crónica sin permiso expreso por parte de "40 rutas".


jueves, 22 de octubre de 2015

Una buena tarde de bici con la zona de Los Yesares como telón de fondo.

¡Buenas Tardes compañeros de sudores, pedales y demás alegrías ciclistas! Otra tarde más de bici, esas tardes que nos están dando tantas alegrías y que de alguna manera nos parten la semana y dejan que por unas horas los agobios de la semana no lo sean tanto.

Ayer nos dimos cita en la Tamos a las 16h.45' por parte de los Patillas Rotas (Javier, Alex, Pedro Lara y Nino), Teo (alma independiente) y yo mismo (Pedaladas Globeras y 40 Rutas). Yo tenía en mente dos rutas, una hacia el Acequión, Algibarro y La Gineta y otra hacia la zona de Los Yesares. La decisión la fundamentamos en el agua caida días atrás y los posibles charcos y barruzo que podríamos encontrarnos, pero al final la decisión unánime fue tirar hacia la zona de Los Yesares.

Comenté al grupo de bajar al riachuelo para ver como estaba su paso, pero Pedro Lara (Patillas Rotas) me comentó que estaba inaccesible, así que propues ir haciua El Aula de la Naturaleza y ciclar por un paso que descubrimos Pedro Lara (el nuestro) y yo mismo, hace un par de sábados y que tiene de todo, monte bajo, alguna senda, bancaling, caminos, sembrados, algo de carretera (muy poca, escasos 200 metros) y alguna bajada muy rota y pedregosa. Pues así fue, llegamos por este tramos a la carretera del río y aquí y dado la hora, plateamos varias alterantivas, pero todas se nos iban de hora a efectos de la llegada a Albacete. Las preferencias de los seis, dado que hacía frío y que a las 19h.45' ya anochecía fue seguir por la carretera de las Mariquillas hacia la subida de Los Yesares y en lugar de girar en su subida hacia la pinada, seguimos Los Yesares de subida.

En este punto he de decir que no había hecho Los Yesares nunca de subida en su totalidad, y la verdad es que me gustó y mucho. Una vez que coronamos la subida, ya todo era roda, pero la sorpresa de los inmensos charcos nos esperaba..., sin embargo estos seis aguerridos ciclistas no le tiene miedo a nada y nos  pasamos los charcos con dos...., cierto es que muchos nos mojamos los pies y algo más. ¿No os lo creéis? Allí van unas instantáneas de los charcos u pantanos u lagos... Por cierto las fotos son Javi (Patillas Rotas) que amablemente me las ha pasado a través de Nino para que la crónica de hoy tenga reportaje fotográfico. Gracias Javi.

















De aquí Javier, nos llevó por caminos que nos sacarían a la parte alta de Tinajeros y desde Tinajeros, nos llevó por otros caminos con expltaciones ganaderas de vacas, en concreto por una zona llena de casetas para terneros, muy peculiar la verdad. Rapidamente y sin apenas darnos cuenta, ya estabamos en la pista que viene del Cordel de Pozo Rubio y desde aquí ya tomamos el Camino del Canal hasta Albacete.

Sobre las 19h.45' ya estabamos por los dos puentes de hierro y ya era prácticamente de noche, no quiero deciros nada a partir del cambio de hora de éste Sábado..., a las 19h.00' ya será de noche y tendremos que cambiar la estrategia de la ruta de entre semnana.

Decidimos ir a tomar la cerveza de los campeones al Noa Noa, que era el bar que más nos pillaba de paso, pues todos teníamos algo de prisa, pero estaba cerrado y nos la tomamos en el bar de enfrete, La Angelina o La Angélica, no recuerdo bien como se llamaba, pero desde luego después de tomarnos un tercio, se nos quitó las ganas de tomar más. Asistimos a una tangana de un cliente con los dueños del bar bastante violenta y es que como decía Pedro Lara (Patilla Rotas), "Koro, cada día me doy más cuenta de que hay gente muy mal".


Bueno amigos y compañeos a la sazón, ¡qué deciros de la ruta de ayer! Equilibrada, buen ritmo y velocidad y sobre todo, se hizo una trazada con cabeza, pues tengo que reconocer que cuando estabamos abajo en el río sino somos sesudos y hubiésemos decidido hacer lo que queríamos, no habíamos llegado a Albacete hasta las 20h.30' o más y...., la verdad, ya va haciendo fresquete para estar por ahí, ja, ja, ja. De los compañeros de ruta...., excepcionales y prestos a rodar por donde fuese. Así es muy fácil, ya lo dijo una voz popular.

Os dejo los datos técnicos de la ruta:

Tiempo efectivo de pedaleo, 03h.04'12"
Distancia recorrida, 57'360 Kms.
Velocidad Media, 18'6 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 34'6 Kms/hora
Calorías quemadas, 892 ja, ja, ja.

sábado, 17 de octubre de 2015

Albacete, La Marmota y sus sendas, cauce del río, Motilleja, Valdemembra y sus sendas y ....., ¡ya! ¡RUTÓN, RUTÓN!

Esta mañana hemos realizado una de esas rutas que yo las englobaría dentro de las TOP TEN, como por ejemplo, en su momento cuando hicimos la de Pétrola, la del Cojonazos, Casas de Juan Núñez, la de Villalgordo y Fuensanta, en fin y alguna más habrá que se me olvida ahora mismo...., pero lo cierto es que la de esta mañana, ha tenido de todo...., pistas, caminos, sendas, asfalto, buena carga de kilómetros, bueno yo diría que muchos kilómetros y además, todo esto con el plus de que Eolo nos ha sacudido de lo lindo, en su línea, haciéndonos que a veces avanzar fuese harto complicado, pero eso...., ya lo contaré más adelante, ahora vamos a la crónica, je, je, je.

A las 08h.15' nos hemos dado cita en el Kiosko de la Tamos, My Berme, Pascuy, Juanma (sale con los Pura Vida) y un fiel servidor de "vuestras mercedes". Empezaba a amanecer, la temperatura..., sobre los 12º C y en principio el viento nos debería de ayudar pues soplaba SE, ¡Qué risa!

Después de los saludos de rutina y de dejar un tiempo prudente para ver si venía algún compañero más, nos hemos puesto en marcha hacia los dos puentes de hierro, el cementerio, depósito municipal de coches, la pista ancha que hay por detrás de la carretera que va a Casas Ibáñez y de ahí, a coger el cordel de Pozo Rubio hasta el Paraje de San Isidro, ya en La Marmota.

Aquí, Pascuy ha capitaneado la ruta, ya que ésta, ya fue una ruta propuesta por él hace algún tiempo, y que por unas cosas o por otras, la habíamos aparcado hasta hoy. Por cierto, deciros que Pascuy se ha merendado toda la santa de la ruta con su impecable bici de Ciclo Cross..., y dándonos pal pelo, ¡qué tío! ¡le da lo mismo una de BTT, que ciclo cross, que un patinete!
















Una vez hecha la primera parada, Pascuy nos ha metido de lleno en las sendas de la Marmota hasta llegar a la Fuente de la Teja, y venga sendas, bastante técnicas en algunos tramos, con grandes raíces que, afortunadamente estaban secas y las ruedas de las bicis se agarraban muy buen a ellas. Las sendas picaban hacia abajo, hacia la orilla del río y todos, y digo todos, incluido yo, que sabéis que las sendas no me gustan, las hemos disfrutado una barbaridad, en parte porque eran nuevas y en parte porque el terreno nos lo ha permitido.



La famosa Fuente de la Teja, con su agua pura y cristalina.




 



Después de la adrenalina de las sendas, hemos salido a la carretera que va desde La Gineta hasta Tarazona de la Mancha, hemos hecho unos 500 metros de asfalto y rápidamente ha venido un camino que hemos tomado a la izquierda, muy roto, pero muy ciclable. En este punto deciros que el viento nos ha soplado por encima de los 20 kms/hora y con mala leche, los caminos los hemos encontrados con mucha arena y reguerones, lo que en más de una ocasión ha hecho que casi diésemos con nuestro cuerpos en el suelo.

Antonio ha tenido alguna complicación con la cubierta, pues creemos que ha tenido un pinchazo, pero el líquido anti pinchazos ha obrado el milagro y lo ha taponado, ¡una maravilla! así que hemos seguido ruta, eso sí, picando hacia arriba en todo momento y con el aire en contra.



Una vez subsanado este incidente, hemos seguido ruta, haciendo algo que hace tiempo no hacíamos....,¡sí amigos, sí! ¡UN PASCUIYING! o sea, campo atraviesa con las bicis del ramal, porque ciclar por esos lares no era muy recomentdable.


Nos acercábamos peligrosamente a los 50 kms y en este punto..., no en otro...., se ha oído poderosa y gutural, cual orco salido de las película de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, ¡¡¡tengo hambre, que tengo mucha hambre!!! y es aquí y no en otro momento cuando Pascuy, con sensatez y educación nos ha advertido de que nos quedaban 3 o 4 kilómetros para llegar a Moteilleja, uffffff, menos mal.

En efecto, hemos llegado a Motilleja y nos hemos dirigido a Casa Bigotes, donde nos hemos arrimado jarracas de cerveza congelada, vino con casera, Coca Cola (Juanma estaba tomando medicamentos), carajillos bien quemados, dos rondas de chupitejos y cada uno su bocata con lo que ha querido, pero lo que ha destacado ha sido el almuerzaco de My Berme, aquí os dejo un pequeño esbozo de lo la criatura se ha metido entre pecho y espalda...., ¡ahí es ná! ¡Ahhh! Y todo por cuatro eurazos.





Debe ser que se nos ha calentado el morro con la segunda ronda de chupitejos, cortesía de My Berme, y, el caso es que una voz, también gutural....., ha dejado caer de ir a las Sendas de Valdemembra......, pues nada.....,  a las Sendas de Valdemembra.


Deciros que las sendas de Valdemembra las hemos hecho al revés y de subida, es decir, de Motilleja hacia Albacete y, lo cierto es que las hemos disfrutado como nunca. Otra manera de sendear por Valdemembra y ha sido genial.

De aquí hemos seguido hasta salir prácticamente al puente del río por el que tantas y tantas veces hemos tomado los camino que nos llevarían a Motilleja y a Valdeganga.




Dado que el tiempo se nos echaba encima, que el viento nos estaba vapuleando sin compasión y que a Juanma, le ha dado un tirón de los gordos, hemos atravesado la carretera y aquí Pascuy nos ha guiado por unos caminos de subida paralelos a la carretera, caminos que picaban y mucho y hemos salido a la antigua carretera que hoy en día ha quedado como vía de servicio.

Allí, entre bromas y chanzas, charlas y chistes, nos hemos encontrado la matrícula de un coche tirada, que el buen Pascuy ha aprovechado, según él, para estar bien identificado por si la Guardia Civil le multaba, que no dijese que no tenía matrícula, ja, ja, ja.



El viento, ahora más y con mayor rabia, alcanzaba velocidades cercanas a los 40 kms/hora, así que hemos puesto rumbo a Albacete de la manera más rápida, hasta Romica, puentes y cementerio, dos puentes y cada mochuelo a su olivo. Hoy no ha habido cañas ni botellines, dado lo tarde que hemos llegado a Albacete, lo dejamos para la próxima.

Bueno, pues todo esto es lo que os puedo contar. Gracias a Pascuy por el rutón que nos ha regalado y por su buen humor, lo mismo para Antonio, cuya cubierta y su líquido reparador han cumplido a la perfección su papel, a My Berme por el talante que tiente en todas las rutas y que no hace falta detallar y a Juanma, especial mención, ya que no está acostumbrado a rutas de casi 90 kilómetros como la de hoy y, además hacer éstos kilómetros con serios problemas en la espalda tras su operación. Así como dice un buen compañero, es muy fácil. Por mi parte, DECIDCAR, esta ruta a todos los compañeros que no han podido ciclar a nuestro lado por problemas de salud, pequeñas lesiones, compromisos laborales y familiares y cualquier otro que le haya impedido acompañarnos. UN SALUDO A TODOS y nos vemos en la próxima.

Paso a poneros los datos técnicos:

Tiempo efectivo de pedaleo, 04h.14'48"
Distancia recorrida, 88'980 Kms.
Velocidad Media, 19'100 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 37'980 Kms/hora
Pendiente con un - 16% de mínimo y un 18% de máxima
Elevación, con una ganancia de 1.075 metros, 665 metros de mínimo y 764 de máxima
Calorías quemadas, 1.466 JA, JA, JA.

 
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