“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

miércoles, 3 de mayo de 2017

Ruta a Cortes: La crónica


 Buenos días.



 Bajo mi opinión y en términos de BTT, la importancia del grupo en muchas ocasiones es tal que determina incluso el desenlace de la ruta, y que si nos fijamos, es aplicable también fuera del mundo de la bicicleta. Y la cohesión de un grupo no sólo se logra porque todos hagan lo mismo al mismo tiempo, ni mucho menos, saber aceptar las pequeñas diferencias y darse cuenta de que existen muchas más cosas comunes de las que uno se puede imaginar, es la clave para que un grupo tenga garantías de éxito y pueda ser realmente longevo. Así que, vaya por delante mi agradecimiento a todos los que vinieron el pasado lunes, 1 de mayo, en la ruta de Cortes.

Montes del valle del río Jardín

 Y como la crónica de hoy es larga, más me vale no enrollarme demasiado. Pasemos directamente a la crónica de la ruta,

Llegando al Santuario, desde un puente sobre la vía verde
  El pasado lunes, día 1 de mayo, teníamos planteado un reto de 160 kilómetros en forma de ruta que transcurre desde Albacete hasta el Santuario de Cortes, allá en Alcaraz, pasando por Balazote, El Jardín, Los Chospes, El Cubillo y El Robledo, aprovechando el antiguo trazado del ferrocarril Baeza-Utiel y que ha sido convertido en una extraordinaria vía verde.

Inicio de uno de los túneles sin iluminación
  La ruta dio comienzo a las 06:30 de la madrugada, algo pronto, pero queríamos completar el recorrido con todas las garantías, y nos vimos nada menos que Paco Lara, Pedro Sotos, Antonio Coronado y éste que suscribe, Eduardo. A las 07:00 salía un segundo grupo con Jesús, Teo, Pedro Lara R. y Nino; la idea era encontrarnos justo a la hora del desayuno en El Jardín.

Dentro de los túneles sin iluminación el foco es obligatorio

 La mañana empezó bastante fría, llegando a marcar 2,7ºC de mínima por la zona del camino de Aníbal, pero el ritmo que nos marco Paco Lara en esos primeros kilómetros nos permitió no relajarnos y hacer que poco a poco fuéramos entrando en calor.

Paco Lara "el grande"
 En rutas tan largas merece la pena no cebarse con un ritmo excesivo o con un ritmo muy corto, llevar ese ritmo exacto que te permita avanzar correctamente está reservado para gente como Paco Lara, que nos supo llevar hasta el antiguo puente sobre el río Mirón justo en el horario que llevábamos previsto.

Pasarela sobre el río Mirón, vista desde el puente de la vía verde
 En este puente teníamos prevista la primera parada, por un lado nos encontraríamos con Pedro Lara (el nuestro) y por otro haríamos la primera parada de la ruta. Es aquí, justo encima del puente, donde se encuentra la estatua de Santa Mónica, patrona de Balazote. Para acceder a la parte superior del puente, donde nos encontramos una estupenda estatua de la santa, debemos buscar una puerta que está en la parte noreste del puente, algo escondida por la maleza nos permite subir por  una pequeña escalera que nos lleva a la plataforma del puente.

Arriba, en el puente

 Es el mes de Mayo sin duda alguna, el mes de las romerías en este país, y no es casualidad, es la primavera, el momento en el que la naturaleza se pone en marcha otra vez, fechas celebradas desde tiempos ancestrales y que con el tiempo se han ido convirtiendo en fiestas patronales, romerías y actos del mismo tipo, muy relacionados todos ellos con el medio que nos rodea.
La estatua de Santa Mónica en el puente
  La siguiente parada de nuestra ruta era El Jardín, y más en concreto el bar La Miel, punto de referencia indiscutible para esta ruta, pues está a la distancia justa desde Albacete como para hacer el desayuno con garantías y en el momento justo. 

Balazote al fondo, desde el puente
 Antes de llegar a El Jardín he de deciros que se pasan por una serie de tres túneles a la altura de la piscifactoría en los que es necesario llevar algún tipo de linterna, todavía no están iluminados, son largos y en curva, con lo que la visión dentro de ellos es nula.

Teo
 En el pueblo El Jardín era donde teníamos previsto que el segundo grupo nos alcanzara, y así fue, diez minutos después aparecieron los cuatro miembros restantes; buen saludo, buen desayuno y terminados con todos los sacramentos, decidimos que lo mejor era ponerse de nuevo en marcha; eso sí, reservamos precisamente en este lugar para la comida, pues en un día como el pasado día 1, donde tenemos la romería de la Virgen de Cortes, amén de otras fiestas patronales por la zona, es mejor tener asegurado un sitio para la comida.

En este túnel te advierten de la obligatoriedad de las linternas
 Desde aquí empiezan otra serie de túneles pero que están iluminados, ¡por fin! y también comienza a picar el camino hacia arriba, no con un porcentaje alto, pero que se va haciendo notar conforme pasan los kilómetros, sobre todo, si el día es ventoso, pues a la altura de El Robledo el camino queda al descubierto, y al ser una zona tan alta el viento se hace notar, ¡y de que manera!

Alternancia de túneles y vanos...una preciosidad
  Otra advertencia, existen varias zonas de recreo desde El Jardín hasta El Robledo, ¡ninguna tiene agua! De hecho, paré en una de ellas donde en su momento había una pequeña fuente, para poder confirmar si en ese punto había agua...pero no, no hay ni una gota. Deberían cuidar esos detalles algo más.

El grupo
  Al terminar este puerto se llega a las proximidades de El Horcajo, donde tras llanear unos cientos de metros próximos a una antigua cantera, comienzas el descenso que te lleva hasta la base de Santuario de Cortes. Pero antes de llegar es obligatorio hacer alguna parada, en primer lugar existe una fuente al pasar la cantera de agua no tratada (lo cual no significa que no se pueda beber), y a continuación vamos bajando hacia el valle de Alcaraz a través de una serie de lomas horadadas por varios túneles (iluminados) y que van a dar a un puente absolutamente ¡espectacular! 

Impresionante puente

 Una obra del año 1932, de 12 arcos (8 arriba, 4 abajo), cuya finalidad es salvar una rambla de envergadura y que es una muestra de la impresionante arquitectura ferroviaria de este país. Merece la pena parar unos minutos en el mirador que han construido en el lado del puente para poder observar en todo su esplendor este puente. Aunque estoy seguro de que las fotos hablan por sí solas.

Pedro Lara
Y yo, por supuesto
 La subida al Santuario no se hace esperar, por la carretera comarcal AB-519 se ascienden un par de kilómetros a un porcentaje algo más duro, y finalmente llegamos al Santuario de Cortes.


 Ya os he contado mucho sobre él, no es cuestión de repetir lo ya dicho, pero lo que sí quisiera destacar es el enorme gentío que pudimos encontrar en los aledaños del Santuario, y como no, dentro del mismo. Evidentemente tuvimos que hace parte de la subida andando, pues la Guardia Civil encargada de la seguridad del evento nos indicó que no estaba permitido; y aunque no lo hubieran dicho, era imposible subir con semejante multitud.


 Al llegar a la puerta del recinto dejamos nuestras bicicletas aparcadas y pasamos al patio principal del Santuario, y conforme entramos a él, fuimos saliendo, pues no había quien cupiera allí, ¡espectacular la multitud que allí había! Supongo que por un lado habrá muchos devotos, pero por otro debe tratarse de una especie de acto social que nadie quiere perderse, más allá de la creencia o fé religiosa que uno profese.

Nino
  Desde aquí, y siempre en el horario que teníamos previsto, nos volvimos hacia Albacete. Los primeros kilómetros se hacen algo más duros pues se tiene que recorrer el puerto en sentido inverso y con algo más de pendiente...pero una vez que se termina ese tramo comienza la mejor parte de todo, y es dejarte caer durante kilómetros y kilómetros hasta llegar a El Jardín casi, casi, sin dar pedales.

"Coro"

 Por supuesto que llegamos incluso antes de la hora prevista al bar La Miel, ¡como no! Íbamos frescos y con semejante terreno lo más fácil es que la velocidad siempre vaya por encima de los 30...aunque en muchos momentos hay que tener la mente fresca y saber que cualquier esfuerzo en esta zona, se puede pagar más adelante, aún quedaba mucho día.

Pedro Sotos
 La comida respondió a las expectativas, ¡vive Dios! Patatas al montón, huevos, ensaladas, platos mixtos manchegos, y chuletas de cordero...no vayan a pensar que nos lo comimos todo, no, simplemente es que es muy difícil no pedir esos manjares y con esas hambres que llevábamos en aquel momento.

En el bar La Miel
 Así que, terminados los postres y los cafés, reanudamos la marcha tranquilamente hacia Albacete. Poco a poco fuimos ganando velocidad y ritmo, y gracias al descanso que habíamos realizado durante la comida, teníamos energías y fuerzas como para afrontar con seguridad estos últimos 50 kilómetros.

Estación abandonada
 Al llegar a Balazote Pedro Lara (el nuestro) nos dijo adiós; tenía que volver pronto a Albacete y había dejado el coche en la gasolinera de Balazote por dos motivos, por un lado poder volver antes a la ciudad y por otro, ser el coche de apoyo más cercano por si hubiera hecho falta. ¡Apúntate una!
Pedro Lara -el nuestro-

 Desde aquí comienza el trozo al que más teme todo el mundo, la estepa albaceteña, que se corresponde con el tramo que hay entre Balazote y nuestra ciudad. Ciertamente son 30 kilómetros que se pueden hacer muy pesados, de un paisaje anodino, llano y casi sin sombras...en fin, como siempre decimos, todos los kilómetros son buenos, y con ese espíritu fuimos para Albacete, con tranquilidad y sin marcar ritmos agobiantes. Jesús, Teo, Nino y Pedro Lara R. se adelantaron algo, pues había prisa por parte de Jesús que aún tenía que hacer un viaje.

A la vuelta, muy cerca de Albacete
 Así que, después de 163 kilómetros y a una media de 19,5 km/h, volvimos a Albacete, justo por donde habíamos llegado. Y allí nos encontramos de nuevo todos, con una sonrisa de oreja a oreja por que habíamos realizado la ruta, porque habíamos llegados sin problema alguna y porque habíamos pasado un día estupendo.


Teo, Jesús y Nino
 En fin, poco más os voy a contar. Os dejo la ruta en formato Relive y de nuevo, el acceso a todas las fotos.





 Un abrazo...Edu

4 comentarios :

  1. Poco más tengo que decir, que no haya dicho en la anterior crónica de las fotos. Muy buena ruta, con carga, mucha carga de kilómetros pero muy bien llevada con cabeza y sensatez, siempre manteniendo una velocidad constante para no desfondarnos en los primeros kilómetros.

    Sin incidentes, sin caídas, sin roturas, sin averías mecánicas...., casi no me lo puedo creer.

    Saludos Edu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, no tuvimos ni un percance, y mira que yendo nueve...
      La verdad, es que en la anterior crónica lo comentamos todo, pero la ruta merecía una segunda crónica con más detalles y no únicamente fotos.
      Nos vemos el domingo.
      Un abrazo...Edu

      Eliminar
  2. Reto conseguido. Me alegra que todo se os haya dado bien y se haya podido completar esta ruta sin incidentes y con buenas sensaciones.
    Seguro que después de esta ruta de tirada de kilómetros ya se estará cociendo otra de iguales característica, una vez que se hace una ya no se puede parar...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como lo sabes...je je je. Ya estamos pensando en las siguientes, de momento va a ser una andando, pues quiero ir desde Albacete hasta El Sahuco a pata, que hay que abrir nuevos caminos.
      En fin, que da mucho gusto poder hacer una de estas y que aún encima se dé todo bien, sin percances ni nada que destacar, sólo el buen día que pasamos.
      Pues nada, seguiremos en la brecha.
      Un abrazo...Edu

      Eliminar