“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

lunes, 22 de mayo de 2017

Desde Albacete hacia El Sahúco



 Buenos días.


 El Santuario del Sahúco es uno de los más renombrados en toda la provincia y posiblemente es debido a que es uno de los pocos recintos no dedicados al marianismo. La peregrinación a ese lugar es una tradición que parte del siglo XVII, y que en la actualidad cada vez toma más auge, no podemos por menos que fijarnos en las espectaculares romerías que tienen lugar en mayo y en agosto respectivamente; los romeros llevan en andas al Cristo desde El Sahúco hasta Peñas de San Pedro en el mes de mayo, nada menos que durante quince kilómetros ¡y corriendo!, para devolver la imagen en el mes de agosto del mismo modo.

 Desde hace algún tiempo, en 40 rutas veníamos pensando que sería una estupenda ruta el llegar hasta allí, o al menos visitar las cercanías del El Sahúco, pues se trata de una zona serrana perteneciente a las estribaciones finales de la Sierra de Alcaraz, que desde luego no te dejan indiferente.

 Es más, también hemos planteado una ruta a pie desde Albacete hasta el Sahúco, con lo cual ayer era el día ideal para comprobar como estaban los caminos por los que discurrirá nuestra ruta andarina.



 En este caso nos dispusimos a hacer la ruta Coronado y yo mismo, Pedro Lara tenía otros menesteres para esa mañana y Paco Lara había quedado con un grupo de flaca, así que a las 7:45 y con puntualidad manchega nos vimos las caras en el inicio de la vía verde.

 Allí pudimos ver al bueno de Paco Lara, que se pasó para saludar, estupenda costumbre la de los Lara...je je je

 La ruta comenzó con muy buen ritmo, teníamos algo de viento fronto-lateral pero que no apretaba demasiado, de modo que fuimos cubriendo kilómetros sin dificultad alguna en dirección a Aguas Nuevas, de allí hacia Santa Ana pero sin llegar a pasar por la localidad, y desde esta zona hasta Argamasón, eso sí, con mucho cuidado para no atravesar los riegos que en estos días dejan los caminos de barro y prácticamente impracticables.

 Desde que cruzamos el canal del trasvase Tajo-Segura las pistas eran nuevas para nosotros, el viento parecía que iba apretando algo más pero era llevadero, y así hasta llegar a Argamasón. La verdad que no es precisamente un pueblo monumental, pero sí he deciros que estaba muy arreglado, limpio, con un buen parque, con las fuentes de agua en funcionamiento, y donde los conductores al ver a un ciclista, todavía se apartan porque saben quien tiene más que perder, ¡chapó!

 Los almendros, como bien podéis ver en las fotos, están hasta arriba de almendra, suponemos que llegado el momento tendrán que empezar a quitar algo de peso de las ramas, ¡se van a a partir!


 La ruta dejaba los caminos para tomar la carretera que va desde Argamasón hasta Pozuelo y fue aquí donde el amigo Eolo dijo aquello de "os vais a enterar"...que manera de de soplar, que paliza tan tremenda hasta llegar a Pozuelo, y además con una carretera que no tiene arcén y donde algunos piensan que la velocidad límite es la misma que la de la autovía. En fin, que llegamos a Pozuelo con mucho viento pero todavía con ganas de seguir investigando la ruta.


 Al pasar por Pozuelo pudimos visitar la fachada de la impresionante casa de los Coroneles, que suponemos que ha pasado por tiempos mejores. Os dejamos las fotos par que vosotros mismos podais admirar el soberbio palacio,  y como no, también alguna instantánea de la iglesia, construcción algo singular, pues alberga no sé cuantos estilos en su fachadas, paredones, naves y hasta en la torre.

 Salimos del pueblo por la gasolinera, ya que desde allí sale la carretera que va derecha hacia El Madroño, donde ya empiezan los primeros montes de la sierra, y si antes el viento nos había dado bien, aquí se cebó sin piedad alguna con nosotros, 6 kilómetros de puerto con una especie de vendaval en contra, rachas que llegaban a los 45 km/h, ni un resquicio para descansar, y allí estábamos nosotros, dale que te pego hacia arriba.

 El amigo Coronado iba jurando y perjurando hasta en arameo y de suerte que al final confió en que le quedada bien poco para terminar aquel pequeño infierno. En fin, que después de un buen esfuerzo logramos coronar el puerto y salir justo enfrente del pico del Roble, algo más de 1250 metros que coronan toda aquella sierra.


 Dejando el pico a un lado salimos como alma que lleva el diablo hacia La Solana por la carretera vecinal A-16, pero no creáis que el viento nos ayudaba mucho, simplemente, la carretera discurre hacia abajo en esa zona y al menos el viento sólo nos daba lateralmente, aunque claro, con tanta intensidad que muchas veces teníamos que hacer ejercicios malabares en las curvas para no perder la verticalidad.


 Por fin llegamos a La Solana, con mucha hambre y con el almuerzo bien ganado, que a esas horas ya teníamos muuuchas ganas de comer después de la paliza que nos había dado el amigo Eolo. Deciros que de camino a este pueblo y desde que salimos de Pozuelo, la carretera es una auténtica preciosidad, paisajes serranos, arboledas y sobre todo llenos de vida, como así lo atestiguan la cantidad de culebras, lagartos ocelados, aves de presa y no sé cuantas especies más que pudimos divisar.


  El bar de La Solana cumple perfectamente con las expectativas que se esperan de este tipo de sitios, un buen bocadillo, una cerveza muy fría, buenos platos (por lo que vimos que salía de la cocina) y un café realmente bueno hicieron que el almuerzo fuera realmente agradable, si añadimos que fueron rápidos y que nos costo 4,50...pues poco más se puede añadir, repetiremos cuando vayamos por allá.


  Y con el estómago lleno las cosas se ven de otro modo, bueno, eso y que el viento por fin parece que empezó a dejar de darnos la paliza y a ayudarnos algo, tomamos el camino de vuelta dirigiéndonos a nuestro trazado predilecto de la zona, la evaporita.

 Pistas, sendas y caminos rotos, todo ello rodeado de monte bajo, terreno especial para BTT del que sacamos partido a base de bien. Ahora con el viento a favor el problema estaba en no salirte en las curvas pues el viento empujaba a base de bien, y como así queda constatado por mi, que casi me salgo en dos curvas...frenos, pie fuera de la cala y un poco de suerte...al final un pequeño susto y a seguir.



 Dejamos pronto toda la sierra de Capiruzas y tomamos camino de Albacete por donde usualmente lo solemos hacer, las bicicletas casi que iban solas y tan sólo podemos destacar la estupenda ducha que nos dieron unos aspersores que estaban pegando a la carretera, no es que no tuvieran la protección, es que con el viento que hacía el agua se venía toda el agua por completo, a la carretera.

 Poco más os puedo contar, al llegar a Albacete nos pasamos por el Río Frío para dar cuenta de una cerveza helada, bien ganada, después de los 90 kilómetros de ruta y de una paliza que el señor Eolo ha tenido a bien proporcionar a estos dos, que bien podíamos haber llamado esta ruta la de "Eolo 10 - 40 rutas 0". Por cierto, estando allí vimos a JuanMa con quien estuvimos un rato charlando y compartiendo la cerveza, parece que la cosa va mejorando, ¡nos alegramos!

 La opinión que nos quedó a los dos es que esta es una ruta con muchas opciones, que podemos ir mejorando  con el transcurso del tiempo, pero que eso sí, ¡con menos viento mucho mejor!


Un abrazo...Edu

2 comentarios :

  1. Bueno amigo Edu, pues lo primero que hay que decir es que las fotos son muy buenas, algunas de ellas, realmente lo son como fondo de pantalla de ordenadores, tablets, móviles u otros dispositivos propios, ja, ja, ja, no hay que tener el "ego" tan alto como para ponerlas en carteles de publicidad, pero sí, desde luego, para abrirles una carpeta individual y guardarlas en lo que fue una gran ruta, al margen del viento, que desgraciadamente, las fotos, no recogen la intensidad y la virulencia con la que nos sopló el Domingo.

    Por otro lado, yo definiría la ruta en tres etapas bien definidas. La primera de Albacete a Argamasón, la segunda, de Argamasón a Pozuelo, El Madroño y la Solana y, una tercera, de La Solana al cordel de Las Capiruzas, falda de las Capiruzas, El Hundimiento y Albacete.

    La primera etapa fue muy bonita, aunque con viento, se podía hacer sin sufrir. La segunda etapa, fue muy vistosa, pero el viento nos vapuleó de lo lindo y en mi caso, en esta etapa, lejos de disfrutarla, sufrí lo indecible, aparte de como tu muy bien dices, maldije en "arameo y alguna lengua muerta que otra", pero gracias a tú constante ánimo, la completé. La tercera fue mi guinda de pastel, genial la trazada y genial el camino-senda por la falda de Las Capiruzas, con el único problema del aire y el terreno tan suelto y pedregoso, que en el mejor de los casos hacía que nos fúsesenos fuera del camino y, no es que tú estuvieses torpe, es que el viento nos sacaba en las curvas de nuestro trazado original.

    Genial ruta de las de tener entre las TOP TEN. Siento de verdad el viento y como nos maltrató. Ya sabes que hubo un momento que en La Casica del Madroño, que estuve por dar media vuelta y volver con el viento a favor y a toda leche, pero claro, nos hubiésemos perdido la bajada a La Solana y la vuelta por la falda de La Evaporita. Todo no se puede tener.

    Mi conclusión ya sabes cuál es y es lo que tiene ciclar ya muchos años juntos y decir las cosas en castellano antiguo, del que se entiende toooo, je, je, je. Es una ruta para hacerla sin aire o al menos, sin tanto aire, por lo demás..., no tiene desperdicio en ningunos de los metros que acometimos de la ruta..., GENIAL Y PARA REPETIRLA OTRA VEZ. También es cierto Edu, que ninguno de los dos imaginaba, ni de lejos, las ráfagas de aire que soplaban.

    Muy bien el trazado, muy sensato, muy buenas fotos, muy buena compañía y de éstas dame las que quieras, porque curiosamente, ya estas rutas, las de 90 kms., se están convirtiendo en algo habitual, ji, ji, ji, y dogo yo....., "si algún fin semana hacemos alguna de tirada corta, ¿pasaría algo?, ja, ja, ja-"

    Saludos Edu y apuntate un 10.

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    1. Je je je...si es que vamos de 90 en 90 cada ruta que hacemos, y eso que esta tenía algo se sierra, pero lo mismo no da últimamente.
      Bueno, en cualquier caso es lo que tú dices, en ningún sitio estaba previsto ese vendaval que nos dio de cara, ¡que barbaridad y que forma de soplar! Incluso aquel que nos pasó con flaca ni siquiera llegamos a perderlo, ¡si no había manera de pedalear!
      En cuanto a lo de repetir esa ruta, lo cierto es que ya voy teniendo ganas, y además después de ver que es posible ir por Casas de Cañete y de ese modo evitar la carretera...eso tenemos que hacerlo más bien pronto. Esa ruta nos llevaría hacia un pueblo que se llama La Zarza atravesando ¡monte bajo! y luego desde allí hasta El Madroño también por caminos.
      En fin, que como bien dices, de estas rutas que nos den las que sean...jaj ja j a
      Bueno, y en otro orden de cosas, me uno a la idea de hacer algún fin de semana una tirada corta.
      Un abrazo y nos vemos esta semana...Edu

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