“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

lunes, 29 de mayo de 2017

Andando desde Albacete hasta El Sahúco...¡50 kilómetros!



 Buenos días.


 ¡Conseguido! ¡Lo hicimos! Otra ruta más que quedará grabada en la memoria de 40 rutas a base de esfuerzo, de desafío y sobre todo, ¡con muchísimas ganas de disfrutar con el camino!


 Hace un par de crónicas os contamos el proyecto de ruta que teníamos preparado realizar y que por fin, este sábado 27 de mayo, hemos podido llevar a buen puerto. 


 En esta ocasión hemos ido MªJosé (mi esposa) y éste que suscribe, y si ya es un placer compartir el día a día con ella, el poder hacer juntos este tipo de rutas es algo más que especial, es difícil describir con palabras todo el día que pasamos juntos en esta pequeña aventura; en fin, que ya estamos pensando en cual será la siguiente.


 Vamos a intentar contaros un poco la ruta, su trazado, que pueblos se atraviesan (donde almorzar) y esos detalles que hacen que una ruta se pueda afrontar y terminar con todas las garantías.


 En primer lugar deciros que pasamos toda la noche andando, pues salimos nada menos que a las 2 de la madrugada del sábado; teníamos claro que había que aprovechar esas horas para andar, pues son un garantía de que una buena parte del camino la harás con una temperatura ideal, así que tuvimos que echar mano del foco de la bicicleta y de una linterna tipo dinamo. Os recomiendo esta combinación pues son muchos los modelos de focos que se calientan si no reciben buena ventilación y su respuesta es apagarse, y mientras que se enfrían es necesario mantener la marcha, siendo las linternas con dinamo toda una garantía de que vas a poder seguir caminando.


 Los primeros kilómetros fuimos con algo de incertidumbre, el comienzo del camino, parcelas con perros que ladraban continuamente y no amistosamente, la completa oscuridad hasta que tus ojos se acostumbran y bueno, que la noche siempre tiene una componente especial...así hasta el kilómetro 8, donde parece que se acabaron los ladridos y tomamos el carreterín que va desde la espalda de la antigua Escuela de Capataces (actual CPUIFP) hasta Aguas Nuevas.


 Desde ese momento parece que nos acostumbramos a las condiciones y los kilómetros empezaron a cundir a base de bien; buena charla, que es fundamental, y sobre todo mucha ilusión por hacer este camino nos llevaba en volandas. Además pudimos encontrarnos con un par de coches en el trayecto, un buen saludo y a continuar con la marcha, parece que ver a alguien siempre da más confianza.


 Al llegar a Aguas Nuevas paramos unos minutos, el plan que llevábamos lo íbamos cumpliendo con total puntualidad y teníamos programadas muchas paradas a lo largo de todo el día. Seguramente hay muchas formas de hacer una ruta tan larga, pero a nosotros no se nos ocurre una mejor que llevar una especie de horario de la ruta, ser fieles a él y sobre todo, ser generosos con los descansos que al fin y al cabo, no nos iban a dar ningún premio.



 Continuamos hacia El Salobral por la vía verde con buen paso, y sobre todo, con mucho cuidado de que cualquier china que se nos metiera en la zapatilla la quitáramos al momento, pues en esta parte del camino hay bastantes sueltas y es muy fácil que te entre una, y el no quitarla al momento es sinónimo de que antes o después te va a pasar factura en forma de rozadura.


 La noche iba avanzado y ya cerca del El Salobral, vimos algún que otro vehículo de la zona que se dirigía a comenzar la jornada de trabajo en el campo, por ejemplo regadíos, que bien pronto nos hicieron cambiar el camino, pues por una de las zonas que teníamos que cruzar había una especie de lluvia que salía de los surtidores a ambos lados del camino y que no era cuestión de atravesar...¡era muy pronto para ducharse!


 Pero al ir andando uno puede atravesar más fácilmente cualquier obstáculo, así que marchamos campo a través algo más de un kilómetro, buscando la carretera que va desde El Salobral hasta Los Anguijes.


 Fue por esta zona donde tuvimos la oportunidad de ver un espectáculo nocturno espectacular, nada menos que un par de meteoritos pasaron por nuestras cabezas, iluminando todo el cielo pero no sólo con una estela blanca, había colores amarillos, verdes, azules e incluso rojos; nos sorprendió de tal modo que durante algunos minutos no tuvimos más remedio que seguir mirando hacia donde habían aparecido.


 Al llegar a Los Anguijes pudimos ver un par de gansos y al cabo de unos metros a varios patos con toda su prole, y es que el canal lleva agua y estos animales la necesitan para sus crías, si unimos que además el día acababa de romper, es el momento ideal para poder ver más y más animales.

Ahí están, agazapados entre la maleza un par de gansos


 En Los Anguijes paramos otros minutos y aprovechamos para tomar una barrita energética, no es que sean lo mejor, pero ocupan poco espacio y te aportan cereales, frutos secos y azúcar y en estas ocasiones son ideales.




 Aquí hay una pequeña fuente donde intentamos reponer algo de agua, pero salía muy caliente, tanto que decidimos no intentarlo; llevábamos cerca de tres litros y no es lo ideal beber agua caliente. Así que pusimos rumbo hacia Capiruzas pasando por el Hundimiento, ya con el día bien soleado y con una buena manada de buitres que estaban dando vueltas sobre nuestras cabezas...¡tan mal no íbamos!...ja j aj a


 En fin, desde aquí el camino comienza a subir hacia la Sierra y poco a poco se va volviendo más pedregoso e inclinado, con lo cual es necesario prestar atención a donde ponemos los pies. Pero claro, conforme vas ascendiendo el paisaje va cambiando, a tu espalda los llanos de Albacete y al frente, las estribaciones de la sierra de Capiruzas.


 La vegetación al comienzo es escasa y casi, casi, esteparia, diría yo, pero poco a poco va mejorando para ir tornando hacia un bosque mediterráneo, y ya, a la altura de la cantera de la "evaporita" se muestra como un bosque no muy tupido pero con una gran variedad de especies; una lástima que haya llovido tan poco y que esté todo tan seco.


 Aquí íbamos camino de La Solana, pueblo donde teníamos previsto parar y almorzar, que también hay que darle algún placer al estómago en días así. El camino aquí está lleno de flores, de monte bajo, de amapolas y de almendros, de campos de cereales que pronto serán recojidos; en fin, una auténtica preciosidad.


 A las once y veinte de la mañana llegamos a La Solana, ajustándonos con el horario que teníamos previsto, y como somos así de cumplidores, también cumplimos con un buen almuerzo que nos metimos entre pecho y espalda. No se trata de comer mucho, se trata de comer bien, y si ya habíamos desayunado algo de fruta, ahora tocaba un plato con un par de filetes de lomo y un buen tomate, refrescos y café, un estupendo café el que nos pusieron en el bar de La Solana. Y desde luego que es una estupenda elección este sitio para tomar algo, si pasan por aquí, no lo duden, es un buen sitio en cuanto a lo que te ponen y lo que te cobran por ello.



 Aquí hicimos una parada de una hora aproximádamente; nos dio tiempo a comer y a descansar y de paso preguntar a un señor que por allí estaba cual era la mejor opción para ir hasta El Sahúco, a lo que sin dudar nos respondió que seguir en todo momento la carretera, pues el camino opcional que llevábamos trazado estaba bastante roto según él.


 Dicho y hecho nos pusimos en marcha por la antigua carretera hasta salir al puente donde se haya la primera de las indicaciones que se pueden ver hacia El Sahúco; subida de ánimos pues llevábamos casi 40 kilómetros y el camino tan roto de antes nos había pasado factura. Eso sí, los pies iban sin ampollas o rozaduras, parece que acertamos con el calzado (zapatillas para marcha) y los calcetines (de algodón y las mínimas costuras).


 Desde aquí la carretera sube contínuamente hasta llegar a la loma que está enfrente de El Sahúco, casi 12 kilómetros de ascensión que no se hacen muy duros, de no ser porque MªJosé llevaba algo tocado el gemelo derecho, pero lejos de decir "basta", continuó camino de nuestra meta con esa sonrisa tan especial y con ese buen humor que hace que la ruta se haga una maravilla.


 Tuvimos que ir haciendo descansos más frecuentes y practicar ejercicios para estirar los músculos hasta que por fin acabamos de subir el puerto. Los paisajes por aquí son una preciosidad, y el pico del Roble te va siguiendo durante kilómetros y kilómetros, no en vamos, la cuerda de esa sierra llega hasta el propio Sahúco por su parte Sur.



 En fin, que por fin, a las cuatro y media de la tarde hicimos la entrada en el pueblo, ¡lo habíamos logrado! ¡52 kilómetros, 14 horas de marcha! ¡por fin habíamos llegado! Es muy difícil describir con palabras los sentimientos que en ese momento tienes, pero os aseguro que la satisfacción es grande, muy grande, y que curiosamente no sólo de satisfacción, sino también de tranquilidad por el trabajo bien hecho.


 El pueblo es muy pequeño y no tiene mucho que ver, excepto el santuario, que por suerte estaba abierto y pudimos pasar a ver al Cristo del Sahúco y a la Virgen. Es evidente que de aquí nos fuimos al bar del pueblo (no está abierto todo el año, ojo) y pudimos tomar, ¡las dos cervezas más buenas que uno se pueda imaginar! que con adornadas con un buen bocadillo hicieron las delicias de los dos.


 En fin, que logramos nuestro objetivos, por un lado llegar hasta El Sahúco andando desde Albacete, y por otro abrir un camino nuevo que puede servir para cualquiera, siempre que se tenga un nivel de forma física aceptable, eso sí.


 Y claro, como siempre, uno tiene que volver a su casa, y en este caso tengo que agradecer a mi hermano que se pasara a por nosotros, en fin, ¡que le debo una!

 Por supuesto, os dejo el enlace a todas las fotos y como no, la ruta.


Para saber: Recomendaciones para el camino
 Está claro que además de tener una buena forma física, es conveniente llevar un buen equipo y hacer caso de alguna que otra recomendación. Puede que no te sirvan, pero ahí las dejamos por si te interesan:
- Llevar mochilas individuales de poco volumen, evitas cargar mucho la espalda y transportas lo justo.
- Dos litros de agua por cabeza es una buena cantidad de agua; ten localizados puntos para ir rellenado el agua que vayas bebiendo.


- Beber sin sed y comer sin hambre. Ir bebiendo pequeños tragos de agua de manera continuada hace mantenerte hidratado todo el camino, con lo que puedes evitar cierto tipo de lesiones musculares. Y si vas comiendo frutos secos o barritas regularmente pueden ayudar a que las fuerzas no te falten nunca. No hay nada peor que un desfallecimiento en ruta.
- Buen calzado. Es fundamental que lleves un buen calzado, con una suela que te aísle de la rugosidad del camino por un lado, y que por otro te permita andar con ligereza. Evita calzados pesados. Debe ser flexible pero consistente además de transpirable.
- Buenos calcetines. Algodón, no busques otra cosa, es una fibra que permite transpirar y los hay sin costuras. No necesitas un calcetín gordo, lo que necesitas es un calcetín de calidad, busca una marca española y que sea "Hecho en España", hay una gran diferencia.
- Talco. El talco puede ayudar mucho a que no sudes, échale a las zapatillas y a los calcetines en su interior.
- Productos para evitar ampollas. Hay un gran número de productos que ayudan a que las ampollas no aparezcan, nosotros hemos utilizado uno de la casa Compeed y ha funcionado. Sólo se aplica cuando notas que en la zona puede llegar a aparecer la ampolla, aplicas el producto y te puedes despreocupar.
- Tiritas de calidad y de varias formas. A veces es buena idea proteger los dedos con este tipo de productos, previenen rozaduras.


- No quitarte el calzado de manera continuada. Los pies sufren mucho durante el camino, si te quitas las zapatillas durante mucho tiempo el pie tiene a hincharse algo y puedes tener serios problema para ponerte de nuevo el calzado.
- Quita todas las chinas que se te alojen en el pie, no esperes ni un instante.
- Lleva programado el camino: paradas, descansos, tiempos...son muchos los kilómetros que tienes que hacer y muchas las horas. Lleva un horario realista e intenta ajustarte a él, te permite afrontar los kilómetros con mucha tranquilidad. Y señala en el mapa donde puedes conseguir agua.
- Lleva un GPS contigo. Y no utilices el del móvil, a ser posible, lleva uno especial para el evento. Nunca te dejan colgado y gastan bastante menos batería. Normalmente funcionan con pilas, con lo cual es fácil llevar un recambio.
- Al menos un móvil con cobertura.
- Un pequeño botiquín con gasas, productos para desinfectar y sobre todo, una buena crema solar dde absorción rápida. En este tema no hay color entre utilizar una especial para deportes y el resto, las deportivas no chorrean y no se van hacia los ojos...lo dicho, no hay color.
- El paso no debe ser muy rápido ni muy grande. Puedes llevar un velocidad en llano de 5 a 5,5 km por hora sin problemas y evitar cansancio y lesiones.


Para comer: En La Solana y en El Sahuco
 Y claro, como no, un par de recomendaciones si quieres comer algo.
 En La Solana tenemos un bar grande que está abierto de continuo, para tomar algo es ideal y el producto está bien, te atienden muy correctamente y el precio se ajusta perfectamente.
 En El Sahúco hay otro local que cuenta con cocina. No puedo deciros en que fechas está abierto, pero es un bar parecido al anterior en cuanto al producto y precio.

Un abrazo...Edu

8 comentarios :

  1. Muy buena ruta, vaya que sí. Y mejor experiencia, esta debe ser de las de guardar con cariño para siempre. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo creo que va a quedar en nuestra memoria, ha sido muy especial para los dos.

      Lo mejor es que ¡ya estamos pensando en la próxima! ...je je je

      Un abrazo...Edu

      Eliminar
  2. Bueno Edu, pues qué decirte..., si ya tiene mérito hacer una ruta en bici de 50 kms., no quiero ni explicarte el mérito y la satisfacción que debe de dar hace una ruta de senderismo de 50 kms. y si además, la haces con la madre de tus hijos, pues ni te cuento.

    Fenomenal la ruta y las fotos. Se os ve muy bien a los dos y a juzgar por las fotos, no dais la impresión de estar cansados en absoluto, es lo que tiene ser unas máquinas del deporte.

    Enhorabuena otra vez por el pedazo de gesta. Un saludo para ti y un beso muy fuerte para María José. Olé.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias amigo, ya sabes que en la elección del camino participaste tú, pues no en vano la ruta que hicimos me sirvió para decidir cual era el rumbo exacto que había que tomar, y desde luego no me equivoque. El trazado elegido fue mucho más tranquilo y sin duda alguna es el que hay que tomar para esta marcha.
      La verdad es que no nos vemos mal en las fotos, pero es que no creas que íbamos demasiado cansados, debe ser cosa de la cabeza, ya lo hablamos en su momento cuando hicimos la de Cortes, 163 kilómetros y aún teníamos ganas; pues aquí ha sido algo parecido...je je je
      En cuanto a la compañía, pues que no hay color, lo siento...ja jaj ajaj j
      En fin, amigo, estoy seguro de que tarde o temprano vamos a repetir este tipo de deporte, es una pasada y se pasa muy, pero que muy bien; a ver si os animáis y podemos hacer un buen grupo. ;-)
      Bueno, que mañana nos vemos.
      Un abrazo...Edu

      Eliminar
  3. ¡Por cierto Edu! Creo que se te ha olvidado poner el enlace a las fotos. No las veo por ningún lado y mira que le doy a actualizar y nada de nada. En fin, un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues vaya, que se me ha vuelto a olvidar como en la crónica anterior del Sahúco...ja jaj a j

      Se ve que cuando escribo algo sobre aquella zona se me va la "pinza" con el tema de las fotos.

      Gracias, ya lo he corregido.

      Un abrazo...Edu

      Eliminar
  4. Vaya paliza Edu. 14 HORAS madre mía. Enhorabuena. Besos y abrazos de vuestro primo Alonso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Pffff! Como le he comentado a un amigo mío, es una cuestión que también depende de la cabeza. Es cierto que si no tienes una buena forma física no lo puedes afrontar, pero en un porcentaje bastante alto, cuando te metes en una de estas, es fundamental llevar la cabeza en su sitio para no hacer esfuerzos inútiles por un lado, y sobre todo para aguantar sin mayores problemas el estar esa cantidad de horas por otro; sinceramente creo que hubiéramos podido estar incluso más tiempo...¡tampoco es que hiciera falta! jaj aj aj
      Bueno, que muchas gracias y que sepas que aquí tienes una tribuna abierta, por si algún día quieres publicar algo sobre tus rutas y esos picos de tu tierra que tan a gusto se te ve subir.
      Un abrazo...Edu

      Eliminar