“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

sábado, 4 de marzo de 2017

Especial DOS AÑOS de 40 rutas: El efecto de los imanes en las puertas de las neveras



Buenos días. Como ya saben todos ustedes, el insigne profesor Joseph Von Eduarden desde el Instituto Biotecnológico de Fraunhofer-Gesellschaft, subsección MIT Munich (allá en Alemania), colabora con su firma en este blog; es tal su afición a la bicicleta y a la investigación en particular que se hace indispensable el poder contar con él en cualquier blog sobre BTT que se precie.

Es esta, pues, la sexta publicación internacional de la que ya podemos presumir, y de la que sin duda a buen seguro os debe deleitar, fieles seguidores de este humilde blog. Sin más os dejo con el grácil verbo de nuestro querido amigo.


Proffesor J. Von Eduarden G. Instituten Biatermhallem-Achtum da Fraunhofer-Gesellschaft, ihcmand delen MIT Munich,


En primer lugar quiero agradecer a 40 Rutas la oportunidad que nos brinda y poder realizar una divulgación científica en esta red social que a tantas personas ha unido.

Estudio de campos magnéticos generados por imanes en puertas de neveras 
Todo el mundo sabe a estas alturas que nuestro deporte favorito es, sin duda alguna la BTT, pero donde realmente nos salimos, donde hemos triunfado en el mundo de la ciencia, donde somos la envidia y comidilla del respetable, señoras y señores, es en el estudio de los campos magnéticos. ¡Somos tremendos estudiando magnetos! Y si existe una preocupación en este equipo de excelsos científicos, esa es saber hasta dónde nos puede llevar la existencia de campos magnéticos a nuestro alrededor. ¿Cambian nuestra realidad? ¿Alteran el espacio tiempo? ¿Pueden producir interacción con el más allá? No se pierdan este interesante artículo sobre los imanes en las puertas de las neveras; no pensarán lo mismo al terminar su lectura. 


Introduction 
Everyone knows at this point that our favorite sport is undoubtedly the mountain bike ... but where we really left, where we have triumphed in the world of science, where we are the envy and talk of the respectable ladies and gentlemen, is In the study of magnetic fields. We are the host studying magnets! And if there is a concern in this team of top scientists, that is to know how far we can take the existence of magnetic fields around us. Do they change our reality? Do they alter the space time? Can they produce interaction with the afterlife? Do not miss this interesting article about the magnets on the refrigerator doors ... you will not think the same when you finish reading. 

 Como ya conocen nuestros queridos lectores exponemos nuestras notas de campo directamente, a las que damos paso en este punto.


Día 1 
Para dar comienzo nuestro estudio hemos decidido llenar la nevera de alimentos, intentando que exista una gran variedad como para que los resultados sean fidedignos. La muestra se compone de los siguientes ítems:
   Verduras: calabacín, tomate, alcachofas y col
   Frutas: naranjas, melón, manzana
   Carnes: conejo, palomo cojo, y vaca
  Embutidos: jamón serrano (no podía faltar), salchichón, chorizo, butifarra, tocino y algunas chucherías más
   Bebidas: Cerveza, vino y un bote de refresco (es que se puso pesado el segundo oficial y no tuvimos más remedio que echar una lata)
   Quesos variados: cabrales, torta del casar, camembert, roquefort y sobre todo, queso manchego (el primer oficial es que es un poco sibarita) 


Acto seguido el primer oficial y yo mismo, hacemos un recuento de todas las provisiones, realizamos pesajes micrométricos en nuestra báscula nuclear y estimamos las fechas de caducidad de los alimentos con los espectómetros de masas vasculares, ¡vamos, lo normal en estos casos! Revisamos todos los empaquetados y procedemos a la grabación en vídeo del contenido de la nevera. Después de tanto trabajo con la comida nos entra un hambre del carajo y decidimos que lo mejor es echar el cierre por hoy, yéndonos a la cantina para dar cuenta de un buen almuerzo, de los de plato, vino con casera, carajillo y chupitejo al final¡aquí en Alemania somos así! A la tarde teníamos que llenar la nevera de imanes, pero es que con tanto trajín en la cantina nos hemos ido animando con la sección de diseño de ropa espacial interior femenina y no hemos tenido más remedio que irnos con ellas.


Día 2
Comienza la mañana y de buena gana nos ponemos a pegar una gran diversidad de imanes que el becario ha comprado en el "todo a cien" de la esquina. Poseen formas variadas, desde el consabido plátano, el tomate o el huevo frito hasta uno bastante gracioso que es un marco donde dentro se puede poner una foto. Aprovecha el segundo oficial para poner una foto de la sección de diseño de ropa espacial interior femenina. A continuación medimos el campo magnético generado por las piezas allí puestas. Las disponemos en forma de paralelepípedo con estructura ósea antropomórfica, de modo que el punto de máxima intensidad caiga encima de las alcachofas, ¡que manía les tengo a las alcachofas! Sin más, dejamos que el campo magnético empiece a hacer sus carantoñas ondulares interactuando con los alimentos allí expuestos. En este caso, es pieza vital nuestro querido becario que sigue siendo la envidia de todo el MIT, y que a buen seguro el año que viene pasará a ser peón especializado de tercera (y si me apuran hasta de segunda). Él se va a encargar de hacer las medidas del condumio de la nevera, esto es, pesajes, nivel de agua en los alimentos y el estado general del receptáculo. Se dispone de una llave con candado que poseemos tanto él, como el oficial primera, el oficial segunda y por supuesto, yo mismo como director de este impresionante estudio.


Día 3
 Nos visita la suegra del oficial segunda, una mujer maravillosa si no fuera porque ha aprovechado un descuido en que el becario ha dejado la nevera abierta y se nos ha comido parte del chorizo. No nos atrevemos a darle reprimenda alguna. Acto seguido el becario se ha llevado una colleja (dada por el segundo oficial) y se ha quedado sin la posibilidad de peón especializado de segunda. La gran mayoría de alimentos parecen en el mismo estado que el día 1, excepto el chorizo que ha disminuido su tamaño a la mitad. Los quesos parecen oler más, pero no es preocupante. Las (putas) alcachofas parece que están más hermosas, ¡hay que joderse! Nos vamos a almorzar con la sección de diseño de ropa espacial interior femenina, que parece que han entablado un especial interés con nosotros. El detalle de la foto en el imán les parece de buen gusto y hasta algunas quieren que sus fotos también aparezcan en sendos imanes.



Día 4 
 No parece que el experimento arroje resultados de los del día anterior, así que decidimos llenar toda la puerta de imanes de marco con las fotos de la ropa interior de la sección femenina espacial. El campo magnético se ha modificado ostensiblemente y ahora la máxima intensidad del campo cae sobre varios alimentos a la vez, a saber, el calabacín, el tomate, las putas alcachofas y la col. Vuelve a aparecer la suegra del oficial segunda con cara de seguir dándole al chorizo, pero esta vez nos hemos adelantado. Hicimos que el becario le regalara una pulsera magnética (de las del reuma) como muestra de cariño, pero con polaridad opuesta a la de los imanes de la nevera. El brazo le ha salido disparado algo así como siete veces, a lo que oficial segunda no ha podido sino responder con una oronda carcajada, lo que le ha valido un bolsazo de la suegra y de aúpa en todo el costillar. 


Día 5 
 Se nos hace algo tarde pues hemos quedado con las féminas espaciales en la sección de diseño de ropa interior y podemos comprobar que el aumento del campo magnético empieza a dar resultados. El tamaño del jamón serrano se ha reducido, al menos una cerveza ha desaparecido así como un tomate. El olor de la nevera también ha modificado su comportamiento, tanto que tenemos que ventilar el departamento de los quesos, sin saber todavía muy bien la razón. Le indicamos al becario que venga más aseado al laboratorio pues lleva toda la bata llena de migas. 


Día 6
 El jamón sigue su mengua, así como la cerveza y el tomate. Es curioso como el becario sigue llevando la bata llena de migas y parece incluso que ha aumentado de cintura. Los quesos del oficial primera cada día huelen peor. Las putas alcachofas cada día más hermosas. Dejamos al becario pesando y nos vamos con las chicas de la sección en ropa interior femenina de diseño espacial, que son la mar de simpáticas y nos han cogido un cariño especial. ¡Así somos nosotros, lo mismo valemos para un roto que para un descosío! Eso sí, le decimos al becario que llene la puerta de imanes, a tuti plen, a ver si vamos acelerando el experimento que ya tenemos ganas de ver como se chuchurren esas alcachofas.


Día 7 
 El vecino ha venido a quejarse, a resultas de los nuevos imanes que hemos puesto en la nevera (que casualmente da a la pared de su cocina, conforme se entra, a la derecha), la cubertería se le ha salido del cajón y se le ha pegado a la pared, y que la niña que acababa de estrenar brackets no había podido despegar la cara de la pared en toda la noche; lo que realmente le importaba era el no tener cubiertos, lo de la niña estaba mal, lo sabía, pero lo bien que se lo pasaron esa noche con la chiquilla y su cara pegada a la pared, eso no tenía precio, que la niña estaba en la edad del pavo y no hay quien la aguante.


 En el interín del diálogo con el vecino, la suegra del oficial segunda, esa buena mujer, resulta que se había coscado de la polaridad de la pulsera magnética, así que después de soltarle un nuevo bolsazo en los riñones al oficial segunda se apresuró a dar cuenta de parte de la parte del chorizo que aún quedaba. A la voz de "¡que bueno está el chorizo español!", liquidó el trozo que aún quedaba.

 De nuevo le clavó un bolsazo en los riñones al oficial segunda y despidiéndose de todos con un "Auf Wiedersehen" nos dejó tranquilos. Parece que la carne de palomo cojo va cogiendo algo de color, seguro que es debido al efecto del magnetismo intenso que está recibiendo. El conejo tiene algo de olor pero es pasable y la vaca parece que aguanta bien. El becario sigue ganando peso. Las putas alcachofas parecen claveles reventones. 


Día 8 
 Se acerca el final del experimento. Anoche saltaron los plomos del edificio, y además están pegados en la puerta de la nevera. Los cubiertos del vecino parece que quieren atravesar la pared y los brackets de la niña han llegado (no sabemos como) hasta la puerta del laboratorio; nos tranquiliza el no verla pegada a ellos. El olor del queso empieza a ser preocupante. Falta jamón y varias cervezas, el tocino va por la mitad, el chorizo ha desaparecido, el salchichón es el único que está menos afectado. Las verduras empiezan a amarillear menos las (putas) alcachofas que están más frescas que nunca. Las naranjas huelen a boticario. El melón se ha empezado a abrir y las manzanas están empezando a retoñar. Hemos cerrado la nevera y al gordo del becario le hemos encargado que vaya terminando con el estudio. Nos vamos en ropa interior femenina con la sección de diseño espacial, que siguen siendo la mar de simpáticas.


Día 9 
 El becario ha subido un par de tallas. La suegra del oficial segunda se nos ha plantificado en la puerta del laboratorio, de suerte que la vi llegar a tiempo y pude cerrar la puerta. Ignoramos los continuos porrazos que da a la puerta, excepto el oficial segunda que sigue llorando en una esquina. Demostrados los agujeros de gusano vía magneto, la alteración del espacio tiempo (ver el estado de los quesos), y que el vecino empieza a cagarse en familiares nuestros que ya no están con nosotros, decidimos que lo mejor es dar por finalizado el estudio. 


  Como aún queda algo de jamón, salchichón (que fue el único que mantuvo el tipo), algo de tocino que no había desaparecido y tomate, decidimos que lo mejor es invitar a la sección espacial de diseño femenino en ropa interior, cosa que agradecieron sobre manera y que además acompañado del escaso vino y cerveza que quedaba, nos permitió quedar como señores y demostrar que el magnetismo, una vez más, puede ser muy interesante en todas sus variantes, sólo hay que darse cuenta a tiempo. ;-) 




 Esperando que les haya gustado, se despide de vds. Joseph Von Eduarden. Saludos para todos y como decimos en Alemania, "sie morcilla geben Mit den besten Wünschen, Auf Wiedersehen." J. Von Eduarden G.

















6 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Ja ja ja. Amigo mío, el profesor Joseph von Eduarden es así, menudo fichaje que hice con él.
      No dirás que no da juego...ha ja ja
      Bueno, si has pasado un rato bueno, con eso nos sobra y nos basta, que de eso se trata.
      Un abrazo muy fuerte...Edu

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    1. Pues me han chivado que nos esperan más y mejores...ja ha ja

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  3. En fin, nada que decir del Profesor, el Becario, los oficiales, la suegra..., etc. El experimento es tremendo y muy bien documentado, nada casual y muy férreo en sus demostraciones empíricas o será mejor decir, demostraciones tácito-gastronómicas...., ¡no sé! Aquí ya me pierdo en un mar de dudas.

    Muy buena la crónica, pera a veces difícil de seguir, sino vuelves a días anterior para no perder el hilo del experimento. Sin lugar a dudas, otra genialidad del Profesor y su becario, algo alocada, la genialidad y el experimento, lejos de ser fallido, desvela muchas incógnitas, ja, ja, ja.

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    1. Pues para la próxima he quedado con las chicas de la sección de diseño espacial de ropa interior femenina, ¡no te digo nada! ja aj jaj a
      Y otro dato que nos ha develado es que al profesor no le gustan las alcachofas; lo digo para cuando coincidamos alguna vez con él y su equipo.
      En fin, mucho mejor así, tener de vez en cuando una gota del humor que destila nuestro querido profesor, que falta hace.
      Este miércoles no saldré, que tengo faena por la tarde. Nos veremos el finde.
      Un abrazo...Edu

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