“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

martes, 30 de agosto de 2016

Albacete, La Gineta, Montalvos, Sendas por el Río Júcar y vuelta

Gran día de bici para la BTT, pues hicimos..., creo yo de todo lo que en una ruta se puede hacer, pistas de tierra, caminos, vías de servicio, asfalto y sendas, muchas sendas.

La ruta era larga, yo la tenía calculada entre los 70 y 75 kms. y el día, éste Domingo día 28, prometía ser caluroso, así que la hora de la cita fue las 07h.30' en la Rotonda del Inicio de la Vía Verde, dónde acudimos al reclamo, los dos Lara, no los hermanos, sino Pedro Lara (el nuestro) y Pedro Lara Rubio (Patillas Rotas) y, por supuesto, un servidor. Aquí os dejo una foto.


Por supuesto, nuestro Pedro Lara se ha reinventado unas mini sendas que salían por la parte trasera del canal y que nos llevaría casi hasta la rotonda que entronca con la parte trasera de Imaginalia. Allí, llegamos a la rotonda que nos llevaría al Polígono Campollano, sin girar a la derecha, sino siguiendo de frente y rápidamente, llegamos a una pista de tierra que nos lleva a otra pista y de aquí ya, la cuestión era ciclar por los caminos hasta La Gineta. Aquí, y entrando por la gasolinera Pedro se dio cuenta de que su rueda trasera estaba pinchada. Ya la tenía pinchada desde hacía unos kilómetros pero quisimos esperar hasta llegar a esta población para arreglarla en la gasolinera.

En efecto, el pinchazo no se había taponado con el líquido sellador que lleva la cámara, así que cambiamos la cámara pinchada por otra, con tan mala suerte que esta segunda cámara nos apareció con un mordisco, así que no tomaba aire. Cambia por segunda vez la cámara...., vamos a por otra cámara, ésta ya con líquido incluido y ésta si que tomó aire y la pudimos colocar en su cubierta y la rueda entera en la bici, pero cuando estábamos metiendo el eje pasante trasero y al querer apretar la palometa que cierra el ejer pasante y evita que éste se pueda salir......, se rompió la puñetera palometa, así que Pedro tuvo que improvisar un arreglo a base de bridas de alambre y latiguillos, que evitaran en la medida de las posibilidades que la rosca del ejer pasante se pudiera salir, y así continuar con la ruta. ¡Vaya Faena! Lo cierto es que vimos la ruta peligrar, pero ya sabéis como es nuestro Mc Giver de la bici, siempre encuentra soluciones.

De aquesta guisa, fuimos ciclando con cuidado hacia Los Abades y allí subimos el puente que nos llevaría a Montalvos. La rueda de Pedro se mantenía en su sitio, así que continuamos circunvalando Montalvos hasta llegar a la pista que nos haría girar a la izquierda para encarar una pinada cuesta abajo muy chula y muy rápida, con buen firme y que se agarraba bien.

Al poco llegamos Puente Júcar Aventura, un establecimiento parecido a un campamento, en el cual se realizar diversas actividades relacionadas con la naturaleza, tiro al arco, senderismo, etc... De aquí bajamos al río y aquí las riendas las tomó Pedro Lara, el nuestro, me misión era llevarles hasta el río por la ruta que os he detallado, pero el resto ya tocaba otro más ducho en estas sendas y que a buen seguro nos regalaría infinidad de ellas como así fue.





 Las sendas las cogíamos para arriba y para abajo, llegando al río y bordeándolo, atravesando zonas con mucha maleza y sendas rotas...., en fin, que hicimos las sendas que tuvimos que hacer...., hasta hartarnos, parando para descansar y atravesando sembrados. Bueno, no nos privamos de nada.




La mañana se nos echaba encima y el calor hacía su acto de presencia, así decidimos buscar pistas por las pinadas que nos protegiesen algo del calor y dirigirnos hacia La Gineta por lo más recto. Llegamos a La Gineta con algo más de 51 kms. y derechos a pegarnos un almuerzo. Eran las 11h.00' y el objetivo estaba cumplido. La ruta que yo quería hacer estaba hecha y las sendas que Pedro Lara nos quería enseñar, estaban enseñadas y cicladas. ¡Què más se puede pedir! Pues almorzar....


Cervezas, medios bocatas, vino con casera, cortados y belmontes y chipitejos de crema de ron y orujo con miel y listos para la vuelta.

La vuelta la hicimos por la vía de servicio. La rueda de Pedro, aguantaba como una valiente y el aire venía de frente y quemándonos los pulmones. La temperatura estaba subiendo y era hora de llegar y ....¿porqué no? refrescar el gaznate que hoy nos lo habíamos ganado. Nos fuiemos a La Oficina Pedro Lara, el nuestro y un servidor. El otro Pedro Lara, perdonó la cerveza porque tenía algo de prisa.


De la ruta os diré que salió clavada con todo lo que hay que hacer en una ruta y con una carga importante de kilómetros. Los dos Pedros, se portaron como machotes y respetaron a este pobre oso de 106 kilos y al final, creo sinceramente, que lo pasamos bien...., quizás el calor nos machacó al final, pero bueno, es lo que tiene este deporte.

Os dejo alguna foto de la zona por la que anduvimos.


Bajada al río Júcar para buscar las sendas. Foto de arriba.


Camino que nos llevaba a la Pinada con bajada divertídisma y de aquí a Puerto Júcar Aventura. Foto de arriba.


 Montalvos hacia los caminos que nos llevarían hacia el río y sus sendas. Foto de arriba.


Por supuesto, ahora paso a poneros los datos técnicos de la ruta:

Tiempo efectivo de pedaleo, 03h.35'45"
Distancia recorrida, 71'890 Kms.
Velocidad Media, 19'9 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 48'890 Kms/hora.

sábado, 27 de agosto de 2016

¡Vaya sendas y vaya toboganes! Ni en el mejor de mis sueños entraban en mis planes, ja, ja, ja.

Bueno amigos, como sabéis..., hoy me disponía a hacer una ruta de tirada larga..., alrededor de los 75 kms., pero el viento a la vuelta era tremendo y después de hacer los casi 50 kms a La Gineta, aún quedarían otros 25 contra el viento. La decisión estaba clara, la he pospuesto para mañana que aunque va a soplar del S-SE, lo hará a unos 10 kms/hora con ráfagas de hasta los 13 kms/hora. Estas velocidades parecen que son más asumibles.

Pues dicho ésto, hoy he quedado con Pedro Lara (el nuestro) a las 07h.30' en la esquina de El Corte Inglés para hacer algo tranquilo y suave por Chinchilla, dado que mañana vamos a hacer la ruta que tenía en mente para hoy.

El ritmo que llevábamos era tranquilo, pero lo que no sabíamos es que nuestro amigo Eolo nos iba a dar en toda la geta de frente y a rachas de aire superiores en algunas ocasiones, a los 20 kms/hora, según he comprobado ahora en las webs del tiempo. Aún así, hemos ido tranquilos y poco a poco hemos llegado a la Laguna de la Depuradora de Agua de Chinchilla.





Después de las fotos de rigor, hemos seguido dándole al pedal hasta llegar a Chinchilla, a la que hemos llegado, tras subir varias pistas llenas de arena. Ya en Chinchilla, Pedro Lara se ha vuelto loco haciendo calles y más calles, para arriba para abajo, escalones, bajadas, barandillas, vallas...., en fin, que poco nos ha faltado de ver y hacer en Chinchilla.





De tanto andar por unos sitios y otros, hemos descubierto en la parte alta de Chinchilla una cueva, en la que Pedro se ha metido y lo cierto es que había enseres, cepillos y demás cosas que indicaban que hay gente que ha estado en esta cueva. Os dejo unas fotos por si os suena.




De aquí y después de seguir un buen rato callejeando por Chinchilla hemos bajado hacia el Nazareno para irnos a la senda que nos lleva a la explanada de las gallinas y desde aquí, Pedro se ha sacado como siempre su particular conejo de la chistera, enseñándome una infinidad de sendas y toboganes que han hecho las delicias del que suscribe esta crónica y, eso....., que como ya sabéis, a mi las sendas no me vuelven loco, pero he de reconocer que estás, lejos de ser complicadas y técnicas han sido divertidísimas, sobre todo la zona de los toboganes.

De los toboganes y otras sendas, hemos llegado a una zona de una cantera, que la verdad es que impresiona verla desde arriba. Más sendas, más bancales, más vericuetos Larianos, je, je, je.









Desde aquí.... y no me preguntéis por donde...., porque no tengo ni idea de por dónde iba...., yo solo seguía la rueda de Pedro en unas bajadas interminables, hemos salido al final de la Senda del Agua y desde aquí nos hemos dirigido a la Senda de la Cantera, saltito incluido, para pasar por debajo del túnel y dirigirnos como balas a los almacenes de las Cebollas. En esta ocasión hemos seguido todo asfalto para llegar antes a Albacete, para almorzar en El Badil y muy bien merecido y ganado almuerzo.

Pues eso es todo amigos, deciros que hoy he disfrutado como una enano de la ruta de Chinchilla,  no tanto a la ida por el viento, pero sí en el callejeo en el pueblo y luego, el chorro de sendas que nos hemos hecho.

Da gusto ver como Pedro Lara, al igual que los demás (Antonio Alcaraz, Edu, y demás compañeros) se reinventan rutas, que lejos de estar machacadas, están ahí esperando a que un oso de 105 kilos las disfrute y ¡vaya! si las he disfrutado.

Os pongo los datos técnicos de la ruta:

Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.43'38'
Distancia recorrida, 44'620 kms.
Velocidad Media, 16'9 kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 48'9 kms/hora.



viernes, 26 de agosto de 2016

Rutas del calor: Sendas por el río Júcar - II


 


 Buenos días.

 Segunda entrega de las rutas por el río Júcar y de nuevo entre las localidades de La Roda, Fuensanta y Villalgordo del Júcar. En esta ocasión hemos realizado las sendas que van desde El Galapagar hasta Villalgordo del Júcar, toda una garantía.


 Este grupo de sendas es muy heterogéneo, por un lado presenta una bajada por una rambla al comienzo del trazado, muy cerca del Galapagar, de las que hacen afición, limpia, casi sin obstáculos, de las que se pueden bajar a mucha velocidad sin miedo; por otro tenemos un par de subidas y al menos una bajada absolutamente técnicas pero que si están limpias se pueden realizar de un tirón, y finalmente, las sendas próximas a Villalgordo, areneros y toboganes uno detrás de otro fue hacen que la jornada de BTT sea realmente divertida.


 Como en la crónica anterior ya os fui dando detalles de la zona, tampoco  es cuestión de repetir los mismos datos, si acaso deciros que si queréis almorzar lo podéis hacer bastante bien en Villalgordo del Júcar. Nosotros, cuando decidimos hacerlo siempre vamos al restaurante que está al lado de gasolinera, pues el almuerzo de plato te lo hacen en un momento y los precios no están mal.


 Por otro lado, siempre tenemos que recordar que si lleváis tiempo es necesario que hagáis una visita a lo que queda del palacio de los Gosálvez, una joya a la que le queda bien poco. Seguramente cuando se caiga las autoridades competentes se preguntaran porque se ha llegado a esta situación.


 Y ya de paso recordaros que muy cerca tenéis la calzada romana Complutum-Carthago Nova, no es que queden muchos restos pero a la altura de Casas de Guijarro parece que se conservan algunos tramos en muy buen estado. Y también muy cerca la cueva de Doña Catalina es otro punto que puede llamar nuestra atención, aunque no vayáis a pensar que se trata de un gran monumento, es más un sitio cargado de historia y religión. De paso podemos acercarnos a las Hoces del Batanejo si remontamos el curso del río.


 Y como no, en el camino de vuelta muy cerca de La Roda pudimos ver un nuevo cuco y fotografiar un bardal, el primero de la colección.

  Para saber:
Bardal

 Básicamente existen tres tipos de construcciones básicos, y casi todo ellos construidos con la técnica de "piedra seca":

  • Cucos: construcciones tronco cónicas de piedra no elaborada, extraída de los campos de cultivo y que albergan en su interior una única estancia, capaz de dar cobijo ante las inclemencias o bien, simplemente para poder descansar.
  • Chozas: Similar a la anterior sólo que con las paredes rectas y el techo normalmente de vigas de madera.
  • Bardáles: Es una pared de piedra construida de modo semicircular, que alberga en su interior un abrigo normalmente orientado al este, capaz de dar sombra y cobijo de los rayos del sol gran parte del día.


 Y también el enlace a todas las fotos y por supuesto, la ruta.



 Como son muchas las entradas que tenemos de la zona, aquí os dejo un enlace a todas, así como un mapa de localizaciones.




Un saludo...Edu

lunes, 22 de agosto de 2016

Ruta épica por las faldas de Capiruzas

 

 Buenos días.


 Siempre que hablamos de la épica ciclista se nos viene a la mente una tormenta perfecta, lloviendo o nevando, con vientos huracanados y un grupo de ciclistas sufriendo hasta lo indecible para llegar a una meta situada en la parte más inversimil de un monte interminable con cuestas cuyo pendiente supera continuamente el 30 por ciento. Incluso podemos ver las lágrimas de sufrimiento de esos pequeños héroes en sus monturas, lágrimas de dolor y de cansancio que no paran de caer mientras un pequeño hilo de baba se desprende de la comisura de los labios en un rostro en el que se puede ver el cansancio más absoluto.


 Pues bien, ayer nos tocó a nosotros hacer que la ruta fuera épica, pero no os penséis que nos llovío (hizo un día estupendo para el ciclismo), o que subimos puertos interminables (ni siquiera llegamos a subir a Capiruzas); viento sí que tuvimos, el amigo Eolo no se pierde una y lagrimas puede ser que hubiera alguna, pero de risa. La épica vino a la hora del almuerzo, ya que llevábamos casi dos meses sin vernos decidimos que lo mejor era hacer una ruta buena (eso sí) y coronarlo todo con un mejor almuerzo, de los de mantel, plato y todos los predicamentos del buen yantar.


 Para ellos nos dimos cita nada menos que seis fornidos y formidables ciclistas, como son Pedro y Paco Lara, Pedro Lara (Patillas Rotas), Marcial, Coronado y este que suscribe. Buen grupo.


 La ruta planteada desde un principio era la de repetir el famoso recorrido de la Evaporita, y dado que es una ruta bastante larga con muchas variantes decidimos quedar a las 7:45 para evitar las horas centrales del día, que estamos en verano y el chicharro sigue cayendo a base de bien.


 Los primeros kilómetros fueron contenidos, tomando velocidad poco a poco conforme iban transcurriendo los minutos. Salimos por la pista de la Baqueriza y bien pronto nos situamos en Aguas Nuevas. He de decir que a esas horas incluso parecía que podía caer algo de agua pues el cielo estaba cubierto y la temperatura se hacía realmente agradable.

 Por aquellos campos fue donde vimos los primeros cazadores, y es que en Castilla La Mancha se ha abierto de nuevo la veda, lo cual significa que de nuevo debemos tener cuidado con los caminos que utilizamos. Bueno, nosotros somos gente tranquila así que fue en ese momento cuando decidimos que no íbamos a realizar la ruta de la Evaporita; es un coto importante y no creimos que fuera lo más correcto el pasar por esos sitios en estos momentos.


  Con el cambio de rumbo nos fuimos derechos hacia el Hundimiento donde pudimos parar unos instantes para ver el agua precipitándose por el sumidero y ver como Pedro intentaba subir una cuesta casi imposible.


 Desde aquí circulamos por las faldas del parque eólico de Capiruzas y llevados por la mano de Pedro Lara (el nuestro) fuimos circulando por aquellos campos sin un rumbo fijo. Visitamos una balsa que por allí tenemos y luego hicimos una visita a un cuco que está en lo alto de una loma. Una pena que parte de la cubierta haya caído, pues esta construcción no tenía una forma semi cónica (la tradicional) y era la primera vez que veíamos uno de este tipo.


 Desde este momento es donde comienza la épica del ciclismo, donde se ven los auténticos "beteteros" en acción y es que a falta de lluvia estaban los riegos puestos y nos pusimos de agua y barro a base de bien, unido a nuestro querido Eolo que no sabe pasar sin nosotros pusimos rumbo hacia Aguas Nuevas, donde nos esperaban las viandas del restaurante San Isidro, un sitio bastante recomendable si es que vais por allá. Aquí os dejo un par de fotos del almuerzo que nos aplicamos...¡que épicos que somos, madre mía!



Terminado el almuerzo tan sólo nos quedaba volver para Albacete, lo cual hicimos repitiendo el camino de ida pues es el más directo. Al final, llegamos a Albacete con una ruta de unos 60 kilómetros a una media de 21 km/h, que tampoco estuvo nada mal.


  Pues poco más dio de sí la ruta, un día perfecto del que difrutamos todos los allí presentes y más, después del tiempo que llevábamos sin vernos.


 Aquí os dejo el enlace a las fotos y como no, la ruta.


Saludos...Edu