“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Visita a una casa cueva del río Júcar


 Buenos días.


 Si pensamos en la historia de nuestra provincia, debemos tener en cuenta que uno de los elementos característicos es la cantidad de cuevas que han sido utilizadas como vivienda desde los primeros pobladores, y que comparativamente hablando, supera el de otras provincias de este pais en un número realmente abrumador. Probablemente se ha debido a las facilidades que ha dado el terreno y así podemos encontrar en toda la provincia ejemplos de estas construcciones: Las Minas en Hellín, la ribera del río Júcar desde Quasiermas hasta Tolosa, Chinchilla de Monte Aragón, Casas de Juán Núñez y así, un gran número de municipios que hacen que sea realmente digno de estudio este tipo de habitat en nuestra provincia.



 A modo de ejemplo, tan sólo teniendo en cuenta el municipio de Las Minas y su entorno, el número de casas cuevas supera facilmente varios centenares. O por ejemplo la ribera del río Júcar, kilómetros y kilómetros de escarpadas paredes llenas de cuevas lo que hace que nuestra visita sea más espectacular si cabe.



 Es evidente que desde la prehistoria las cuevas fueron utilizadas como viviendas, y en la mayoría de los casos prestaban a sus moradores gran parte de las necesidades que necesitaban para poder vivir, y por encima de todas ellas un factor clave: seguridad.



 Si nos centramos en las cuevas de la ribera del río Júcar, hay que pensar que conforme el uso de herramientas se fue generalizando y cada vez se utilizaban más y mejores artefactos, el hecho de obtener una cueva en la que poder vivir se convirtió en una posibilidad a la mano de cualquiera; bastaba con elegir correctamente el sitio y excabar la roca caliza, un método seguro y fácil de obtener un buen lugar donde poder vivir. Esa roca caliza, tan común en nuestra provincia ha sido un factor clave en la cantidad y calidad de estas cuevas, una roca fácil de horadar y que presta a la vez una gran seguridad en la construcción.


 Las cuevas del río Júcar son en su mayoría originarias de los primeros moradores árabes que por aquí vinieron a establecerse. Tras la conquista y como tantos y tantos pueblos que han venido a la península, aportaron una parte de sus conocimientos que simplemente, fuimos adoptando como nuestros: lograron crear toda una zona de regadío por  el cauce del río Júcar que hasta ese momento y sin su tecnología, no había sido posible.


  Está claro que el emplazamiento ideal de todos estos nuevos pobladores son las propias márgenes del río, y dado que estamos hablando de una época en la que la seguridad era un criterio clave para elegir el emplazamiento de la morada, bastaba con elevar la vivienda a unos cuantos metros del suelo para evitar cualquier tipo de sorpresas.

Unas cuantas viviendas sólo accesibles por escala

  Es por esto que si fijamos nuestra vistas en las paredes verticales que el río ha excavado a lo largo de su curso, podremos encontrar un excepcional número de casas cuevas excavadas a alturas de un tercer o cuarto piso sobre el nivel del río.

El horno a la entrada de la casa

 El acceso a todas estas viviendas se hacía a través de escalas, no había otra manera, pero está claro que en caso de peligro aquella cueva podía convertirse en un lugar inexpugnable y de muy fácil defensa, bastaba con quitar la escala del acceso. Sé que os puede parecer una simpleza, pero cuando ves el emplazamiento de estas viviendas te das cuenta que de simpleza no tenía nada, y que era una solución más que efectiva para hacer que tu hogar fuera realmente seguro.

En la esquina superior izquierda existe una vivienda por encima de todo el conjunto, la altura es inverosímil

 La distribución interior de estas cuevas responde a la necesidad, es decir, hacer de la sencillez una virtud y no malgastar energía en una obra que no se necesite, de modo que encontramos que las primeras cuevas tan sólo poseen una pequeña estancia principal y algunos dormitorios que salen de esa estancia principal. Si la familia poseía ganado es posible que encontremos algún corral al lado, o en la parte inferior a la altura del lecho del río, pero por lo que hemos podido ver siempre corresponden a épocas más modernas, pues poseen un acceso directo desde el exterior, cosa que no ocurre con las viviendas a las que se accedía con escalas.

Un detalle más cercano de la vivienda más alta del conjunto

 Para poder ilustraros mejor todo esto, hemos realizado una visita a un grupo de casas cueva que están localizadas en la unión del Canal de María Cristina con el río Júcar. Aquí, ambos ríos han excavado una buena apertura y podemos encontrar un ejemplo realmente bueno.

Vista lateral del conjunto de viviendas

 Por un lado, unas casas cuevas imposibles de acceder si no es con escala, y por otro, una vivienda algo más moderna y en este caso accesible desde el exterior, y que en su interior alberga exactamente lo que estamos buscando: un horno para el pan, un estancia principal donde podemos encontrar los restos de lo que tuvo que ser una cocina, y desde esa sala principal, el acceso a dos pequeñas habitaciones. Os acompaño las fotos en la que podéis ver el modo de construcción y como en las paredes hay excavadas repisas y otros huecos donde poder almacenar nuestras pertenencias.

Estancia priincipal


Restos de la chimenea


Detalle de las escaleras practicadas

Acceso con escalones a un dormitorio superior y dormitorio inferior

Dormitorio inferior

Huecos horadados en la pared a modo de estanterías

Detalle del dormitorio superior

 Si decidís visitar esta zona, podéis encontrar un gran número de casas cueva habitadas, casas modificadas y mejoradas y donde además podéis hacer noche pues varias de ellas son casa rural: en cualquier caso se sigue usando la cueva como pieza principal del hogar. Además quiero llamaros la atención sobre un elemento muy común en esta zona, el color azul en marcos de puertas y ventanas, ¿por qué? Pues ese color se lo trajeron consigo los primeros moradores que vinieron del Magreb tras la conquista musulmana, y obedece a que de ese modo se protegía el hogar de la entrada de malos espíritus.


 Espero que os haya gustado y que penséis en esta forma de vida como algo que pertenece a nuestro patrimonio, tanto material como inmaterial. Es necesario que lo demos a conocer para enterder mejor que somos y como hemos llegado hasta aquí. Si decides visitarlas recuerda que debes protegerlas y respetarlas, no alterar ninguno de los elementos que allí queden y no dejar ningún tipo de residuo que pueda alterar el entorno.


Mapa de situación



4 comentarios :

  1. Hace ya tiempo que no escribo en los comentarios, debido a falta de tiempo, por cuestiones laborales, no me he olvidado de vosotros, os voy siguiendo vuestras andanzas, aunque no os comente las rutas, esta ruta aunque sea a pie, es muy interesante ya me llamaron la atención estas casas cuevas cuando hice ruta por aquí, un lugar muy espectacular y ahora visto desde dentro de una de estas casas es mas chulo, haber hecho esta ruta y descubrir estas construcciones, me ha gustado mucho toda la ilustración y sus fotos, un gran paraje sin duda para su visita, siempre respetando sus elementos, aprovecho para desearos unas Felices Navidades y prospero año nuevo, disculpad si no os pongo comentarios, pero os sigo vuestras andanzas de esta pasión que nos une que es la bici, un cordial saludos a todos.

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    1. Amig@s Ginetas, a veces es difícil sacar tiempo hasta para escribir alfo, y es que, así estamos muchos, no os preocupéis lo más mínimo y perdoar cuando nosotros nos pasa lo mismo, o dicho, es difícil sacar tiempo a veces.
      La ruta es una pasada y si conocéis aquello ya sabéis bien lo que os contamos, impresiona el verlas por fuera y por dentro.
      Es un sitio muy singular y merece la pena el dejarse caer por allí, sin duda alguna.
      Un abrazo para vosotros igualmente...Edu

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  2. Bueno Edu..., pues genial descripción de estas formaciones tan típicas de nuestra tierra y sobre todo, muy bien acompañada, la descripción, por las fotos que lo dicen todo.

    Ya conocemos esta zona de la cantidad de veces que la hemos visitado en nuestras rutas de MTB, pero hasta la fecha, visitas a pie, no se habían hecho..., siempre hay una primera vez y además, te ha dado para profundizar en las cuevas y enseñarnos las diferentes estancias de las mismas.

    Repito de nuevo, muy buena explicación de su formación y el papel tan importante que tuvieron en otros tiempos. Un saludo.

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    1. Amigo Antonio, ahora solo queda hacer esa rura y dejar unos minutos para que la visitemos, te aseguro que no te quedas igual después de verla.
      En una de estas tendremos que hacer un censo de tanta casa cueva que hay. De hecho, incluso hay una fortaleza unos kilómetros más adelante, por supuesto, la estoy localizando y ya haremos obligada visita.
      Un abrazo y buenfinde...Edu

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