“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

jueves, 28 de mayo de 2015

Fotos de la semana: La laguna de Algibarro


Buenos días.

 A escasos kilómetros de Albacete existen numerosos complejos lagunares: Horna,  Pétrola, Chinchilla, Villar de Chinchilla, Algibarro, ... Algunos de estos complejos son de carácter estacional, y evidentemente, si el invierno y primavera son secos estas lagunas desaparecen o menguan su tamaño considerablemente.


 La más próxima a Albacete es la de Algibarro. Cuando esta laguna posee agua hemos llegado a ver flamencos, patos, gallinetas y un sinfín de especies acuáticas. 



 Esta laguna se nutre del río Lezuza, que si lleva suficiente agua llega a crear la laguna que aquí os mostramos. Normalmente, este río desaparece unos kilómetros antes, y es que toda esta zona es endorreica y se traga, literalmente, cualquier curso de agua que por allí transite.







  La mejor fecha para poder asistir a este espectáculo es el comienzo de la primavera, y siempre que el régimen de pluviometría haya sido alto es muy probable que la laguna aparezca.




 Si os preguntáis por el lugar donde se encuentra esta laguna, echad un vistazo a la ubicación de la entrada.

Saludos.

lunes, 25 de mayo de 2015

Río Júcar: Visitamos el excepcional Palacio de los Gosálvez


 Buenos días.

 Como ya os comentamos la semana pasada, íbamos a realizar dos visitas seguidas a nuestro querido Júcar, y si la primera fue buena, os aseguro que esta ha sido insuperable: sendas y más sendas por las orillas de nuestro querido río y sobre todo, una visita muy especial al excepcional palacio de los Gosálvez, más conocido como el Versalles de La Mancha.


 Poco queda de él y lo que queda en pie está en un estado ruinoso, tanto es así que cualquier día de estos llegará a colapsar la estructura por completo, y sólo nos quedará el recuerdo de lo que en su momento fue el palacio más bello de la provincia. Realmente el estado de degradación es tal, que su reconstrucción es impensable: su coste sería incalculable. Nos queda asistir, por tanto, a su ruina total y desaparición completa.


 Y además de la visita, la idea era darnos una buena ración de sendas de las que por aquí tenemos, un auténtico paraíso para la práctica de la BTT y que de vez en cuando hay que refrescar. Los parajes que hemos visitado pertenecen a la ribera del Júcar: La Roda, Tarazona de La Mancha, Fuensanta y Villalgordo del Júcar. 


 En esta ocasión nos hemos juntado nada menos que Adolfo y por supuesto, yo mismo. Y para comenzar la mañana lo mejor era quedar algo pronto en Fuensanta, desde donde nace la ruta que tenía diseñada y que de modo circular, nos llevaría a visitar una buena ración de sendas.


 Las primeras sendas las tomamos desde la zona del puente de Quitapellejos, entre pinos, túneles de vegetación y con el río al lado, todo un placer. Al llegar a la aldea de El Carrasco cruzamos el río y nos volvemos dar otro gustazo con una senda que discurre en parte por el cauce de un rambla.



Y desde aquí nos acercamos hasta el Galapagar, se realiza una ascensión de un par de kilómetros y empieza la senda final. Y digo la senda porque prácticamente desde aquí hasta Villalgordo es todo una senda de 15 kilómetros.

 Sendas limpias, bien diseñadas, con buen trazado, y que quitando algunos tramos (en mi caso), son ciclables en su totalidad. Aquí tienes para todos los gustos:areneros, toboganes, de rocas, compactas, con saltos, ...



 En fin, que como llevábamos buena hora decidimos que nos daba tiempo a almorzar en el restaurante de la gasolinera de Villalgordo, nada como una buena cerveza para hidratarse y medio bocadillo para reponer fuerzas. He de deciros que aquí lo que merece la pena es almorzar de plato, que es su fuerte, pues las brasas siempre las tienen en marcha y tardan realmente poco en servirte.





 Al terminar del almuerzo nos tocaba la visita al palacio de los Gosálvez, donde disfrutamos a base de bien. Sin duda alguna, si pasas por allí no puedes dejar de visitar las ruinas. Aquí os dejo las fotos del paraje y más abajo ya os hago una descripción más detallada. Si tienes interés no debes dejar de leer la pequeña y apasionante historia que os contamos.



 Poco más os puedo decir, simplemente que ayer llevé dos compañeros muy buenos con los que pasé un día realmente espléndido: buena conversación y entre risas. Y que por lo que pude ver ayer ¡están bastante fuertes!


 Aquí os dejo un enlace a todas las fotos y  por supuesto, el track de la ruta.





Para saber:
 La familia Gosálvez tiene su origen en Alcoy, donde ya en el siglo XVIII aparece como una de las principales familias de la localidad, y perteneciente a la incipiente burguesía local. En 1850 esta familia adquiere a orillas del río Júcar, en Villagordo del Júcar, todo el emplazamiento actual y además, como buenos industriales se preocupan incluso por montar una central hidráulica (en 1887), una fábrica de papel, otra de hilados y hasta una de harinas -todo un complejo industrial-. Tanto es así, que es Villagordo el primer pueblo de España con suministro eléctrico.


 Son varias generaciones de este linaje los que llevan con acierto todo este complejo, y es Enrique Gosálvez-Fuentes y Álvarez quien potencia definitivamente esta empresa, pues además de diversificar la producción (conservas, destilerías, ...) construye viviendas para los trabajadores, iglesia y escuela. Si tenemos en cuenta los tiempo que corrían eran unos auténticos avanzados para su época.






 Cabe destacar también otro edificio que la familia poseía en Madrid desde 1913, época en la que la familia llega a su máximo esplendor. Sin embargo, el declive de la familia está por llegar, el matrimonio pierde hasta seis hijos y aunque sobreviven cinco de ellos, ninguno llegó a tener descendencia. Y es que esta familia llevaba varias generaciones practicando la endogamia. En 1938 muere Enrique y con él, cualquier esperanza de futuro de la familia.


 El palacio se construyó en 1902 y el arquitecto encargado fue nada menos que Luis Sáinz de los Terreros. Una de las primeras obras importantes de este arquitecto es este palacio, sin duda alguna, al que dota de un estilo ecléctico francés muy del gusto de la época. 


 El edificio consta de dos alas laterales y un cuerpo principal donde encontramos todos los elementos comunes de los palacios: escalinatas, salones de música, de té, calefacción central, dormitorios dotados con cuarto de baño, agua corriente, bodegas, jardines, fuentes, ría... Cabe destacar que en la fachada principal existía una fuente conocida como la de la "zarina", y es que, efectivamente esta fuente fue regalada a la familia por la esposa del zar de Rusia, Nicolás II. Esto nos debe dar una idea de la importancia de la familia en aquella época.


 En el 1926 se realizó una modificación del palacio donde se incluyeron una serie de estancias con unas decoraciones muy particulares: una sala oriental, otra africana y una mozárabe, de la cual, aquí os pongo alguno de los restos que hoy se pueden ver.




 Uno de los detalles que más me impresionan de lo poco que queda en pie son las molduras de madera que rematan las puertas en estilo Art Noveau. En su momento, este recinto poseía nada menos que 368 ventanas, y se asegura que el mismo número de puertas.


 Como dato curioso, en 1936 el recinto fue convertido en maternidad durante la guerra civil. Tras este último uso que se le dio al palacio, éste empezó su declive con un continuo y desesperante expolio de cualquier cosa que de valor había por allí, tanto es así, que incluso se llegó a quitar el zinc que recubría todo el tejado de la nave central para ser vendido, momento en el que se dictó la sentencia a muerte del edificio.



Más para ver:
 Además de incluir el Palacio de los Gosalvez en Villlagordo no estaría de más recordar que en Fuensanta podemos ver Villa Manolita (y comer también allí) y el monasterio del pueblo. En Tarazona de la Mancha la plaza mayor es una auténtica delicia y como no, La Roda, de la cual ya os comenté algunas cosas.

 Saludos.


jueves, 21 de mayo de 2015

Ruteando por Chinchilla..., rodeándola y mirándola desde otro ángulo

¡Hola 40ruteros! Ayer por motivos de trabajo no pude quedar para rutear con los habituales compañeros de los Miércoles, a saber, Edu, Teo y Nino, y por lo que he visto en la crónica, también acudieron dos compañeros más de los "Patillas Rotas", pero no pasa nada porque siempre tengo una segunda alternativa, que es mi querido "YYYYYY" o sea, mi incombustible XXXX.
En principio, al no poder ninguno de los dos salir ayer, nos habíamos emplazado para salir hoy a marcarnos la misma ruta que hicieron Edu y CIA ayer por la zona del Río Júcar, pero XXXX ha tenido compromisos sociales y no ha podido salir, así que, dos alternativas tenía....., salir o no salir...., pues evidentemente, éste que lo es, tenía ansias vivas de bici y se ha vestido de "romano" y ha montado a su querida y abnegada "Rosario" y a darle al pedal.
Hace tiempo que tenía ganas de hacer la BTT 2012 de Albacete, pero alguien me ha comentado que en uno de los tramos de esta BTT y cuando pasas por una finca de labores, hay tres mastines sueltos que están dando algún susto que otro a más de un ciclista...., doy fe de éste hecho, pues el año pasado a Edu, XXXX y a mi mismo, ya nos dieron un susto, así que la prudencia que dicta la edad y el salir a ciclar solo,  me ha hecho dejar de la lado esta ruta pero no las ganas de explorar caminos nuevos por Chinchilla.
A las 16h.44' he salido de casa y me he dirigido a Chinchilla por la vía del tren para llegar a las espaldas del Polígono y de aquí he pasado por el tubo por debajo de la carretera y he tomado "La senda del arenero" para dirigirme al inicio de "La Senda del Agua" o a su final, según como se mire, si vas hacia Chinchilla o si vienes de Chinchilla hacia Albacete.
Rápidamente, en lugar de toma La Senda del Agua, he seguido por una camino que sale a su derecha, justo antes de iniciarla, que me ha llevado a una indicación que ponía "Sierra Procomunal", en este punto me he desviado hasta ver otro cartel que ponía "Rambla de la Balsa del Agua" y..., pues he seguido por aquí hasta llegar a lo que llaman la Balsa del Agua, una construcción de ingeniería hidráulica de los años 6, cuyo fin original era servir de abrevadero para el ganado, pero con el tiempo se convirtió en una macro piscina de uso social para los visitantes y los habitantes de Chinchilla. No quiero extenderme en las explicaciones sobre esta balsa, ya que desde aquí lanzo el guante a Edu y le emplazo para una ruta temática por esta zona, que por cierto tiene mucho que contar. Os dejo unas fotos de la balsa.




De aquí he visto una senda que subía hasta un pequeño cerrete, en lo alto del cual se divisaba una casa que me ha llamado la atención, así que hoy que era un día de investigar..., hasta allá que he ido. La casa debe ser algún tipo de refugio que se ha construido sobre la base y los cimientos de una antiguo caserón de ganado, así que una foto vale más que mil palabras.


 Desde la casa he visto un par de sendas que subían y bajaban por algunos cerretes y hoy que me he visto con el cuerpo golfo y con ganas de fiesta, me he dispuesto a investigar estas sendas, sendas que por cierto comunican a su vez con otras y otras y otras, y al final, esto se convierte en un entramado de sendas para gozo y disfrute de los globeros que les gusta este deporte.
La tarde era hoy perfecta, sin apenas calor, pero eso sí, con mucho aire y encima, en contra...., como no podía ser de otra manera. Nada que el agua fresquita de la mochila y alguna ampolla de gel no puedan remediar para seguir algo más tarde ciclando por otras sendas que daban a una rambla de arena, por la cual, era imposible ir con la bici, bueno, yo por lo menos no.
Sin más me he tirado por otra seda que me ha parecido muy interesante de hacer. He bajado de la casa hasta la Balsa del Agua y he tomado un senda que salía a su derecha, descanso y foto a la senda y a unos cardos, que de cardos tan solo tiene el nombre.



Siguiendo esta senda he dejado una pequeña pinada a mi izquierda y he empezado a subir unos tramos rotos, con mucha piedra suelta, donde mi plato pequeño de 20 y mi piñón de 36, me han subido en volandas, y eso que hay alguno que dice que los tres platos es un atraso....., ¡sí, sí, un atraso! De aquí he salido a una especie de senda-camino que me ha llevado a una pista forestal muy ancha y muy bien compactada, en la que he visto el velocímetro por encima de los 49 kms/hora y la cual me ha llevado al Paraje de la Vereda, en el cual se ha reconstruido el "Cuco", en el que en teoría Don Quijote, a su paso por estos lares, dormitó en dicho cuco y que por cierto está vallado para que nadie entre en él. Ahí os dejo unas instantáneas.






De aquí he seguido por esta pista forestal hasta llegar a otro monumento de la Sierra Procomunal, el monumento a la Fauna Cinegética, "ahí es ná y cuando quieras vas y lo cascas", ja, ja, ja, o sea, una escultura en hierro a un ave muy típica de aquesta zona y aquesta tierra chichillana, LA PERDIZ ROJA.




Siguiendo la pista forestal lo que estaba haciendo en realidad era rodear toda Chinchilla, siempre teniendo como referencia la antena del repetidor a mi derecha. Pronto he llegado a la antigua vía de servicio, ya asfaltada, a la altura de la Estación de Chinchilla. Aquí he girado a la derecha para adentrarme en el pueblo y buscar la zona de la culebrilla que he subido hasta la cantera de arena, para bajar hasta la finca de labores y entroncar con el Cordel de Chinchilla y Albacete.

En definitiva, considero que me ha salido una ruta redonda con alguna senda que otra y mucha investigación de caminos y pistas, ruta que me gustaría compartir con los compañeros y que, insisto puede ser motivo de ruta temática....., ahí lo dejo Edu.

Paso a poner  los datos técnicos:

Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.20'00"
Distancia recorrida, 52 kms.
Velocidad Media, 20'2 Kms/hora
Velocidad Máxima Alcanzada, 49'9 Kms/hora
Calorías quemadas, 852 ja, ja, ja.

Saliendo los miércoles: Una ruta por el río Júcar


 Buenos días.

 De las rutas preferidas para muchos ciclistas de estos lares son, sin duda alguna, las que discurren por las márgenes del río Júcar. Sendas, subidas, bajadas, los parajes, el río... son muchos los aditamentos que hacen de esta zona otro paraíso de la BTT. Así pues, no está de más que dediquemos un par de rutas seguidas a la zona.


 La de ayer se corresponde con el paraje llamado "Las Mariquillas" en el río Júcar, y comprende desde el puente de la carretera N-322  hasta "La casa del Alemán" siempre en dirección Valdeganga. Además en toda esta zona acometieron hace ya algunos años una reforma de los caminos de modo que ningún vehículo a motor puede entrar, reformaron el camino para que sólo peatones y bicicletas pudieran circular, colocaron algún merendero y dieron accesos desde el camino al propio río para que los pescadores vieran también facilitado su deporte. Y de paso se mejoraron dos vías desde este punto, tanto en dirección Valdeganga como hacia "El Torcío", creando así una ruta muy interesante y con más que buena carga de kilómetros.


 Así pues a las cinco de la tarde nos vimos nada menos que Teo, Nino, Pedro Lara, José Luis (ambos de Patillas Rotas) y éste que suscribe en la gasolinera de Tamos, pues la intención era salir por el cementerio hacia la finca de Miralcampo, y de ese modo, poder llegar cuanto antes. Por cierto, la puntualidad fue manchega, ¡como siempre!


 Con buen ritmo pero sin llegar a ser demasiado fuerte fuimos ganando kilómetros...y barro, mucho barro. En la tarde-noche del martes 19 cayó una tormenta fuerte por Albacete e hizo estragos a tenor de lo que vimos. Y por cierto, ya no os preocupéis del barro que nos lo llevamos todo nosotros ayer, no dejamos nada.


 Al llegar a la pista que nos lleva a los Yesares comienzan una zona de monte bajo formado en su mayoría por encinas, merece la pena el fijarse en algunos de los árboles que por allí hay. Al cabo de unos kilómetros se puede tomar un desvío que te llevará a través de un camino-senda hasta la ribera del río por un descenso realmente delicioso (eso sí, algo roto después del agua que cayó). En la bajada existe un pequeño curso de agua que se puede atravesar fácilmente sin bajarse de la bicicleta.


 Aparece por fin el río Júcar y continua la ruta por una carretera en sentido Valdeganga durante un par de kilómetros. Al pie de un restaurante aparece la pista que discurre junto al río,  una auténtica gozada, vayas andando o en bicicleta. Merece la pena dar un paseo por aquella pista, visitar la noria...


 Dado que los kilómetros iban pasando y la tarde avanzaba, decidimos que lo mejor era irnos volviendo para Albacete, por lo tanto tomamos el camino que parte de Los Yesares, hicimos una buena subida y decidimos que todavía llevábamos tiempo como para alargar algo más la ruta. Dicho y hecho tomamos la pista que va de "Tinajeros a Los Frailes".

 El viento a esa hora comenzó a entrar algo de cara pero este camino va picando hacia abajo hasta llegar a Tinajeros, con lo que el ritmo era bastante bueno hasta llegar al pueblo, donde paramos para refrescarnos.


 Desde aquí el viento empezó a soplarnos con intensidad en la cara con lo que tuvimos que apretar, pero tampoco nos amilanamos demasiado, pues la velocidad empezó a subir a base bien y los 30 aparecían continuamente. Caso a destacar es el de Nino, que como no llevaba ayer el cuenta kilómetros empezó a tirar tanto que llegó a unirse a un grupo de flacas, del que ya se separó en las proximidades de Albacete (y porque tenía que esperarnos...jaj aj aj).


 En fin, que después del tute que nos habíamos metido, evidentemente teníamos que hidratarnos convenientemente, pues como ya sabéis la cerveza del final, ¡también es ruta! De modo que al entrar a la ciudad nos quedamos en el Avión II, nos tomamos una más que merecida cerveza y con los deberes hechos, nos despedimos hasta la siguiente quedada.


 Añadir que al final realizamos 50,8 km a una media de 20,8 km/h, en algo más de dos horas de pedaleo.

 Una ruta realmente buena donde lo mejor, he de decirlo, fue la compañía.

 Como siempre, aquí tenéis el enlace a todas las fotos y el track de la ruta.