“Y si no tienes bicicleta, recuerda que es posible vivir en bicicleta incluso sin bicicleta…”. Marcos Cruz

sábado, 12 de diciembre de 2015

Cata de Vinos den Zenizate, en la Coop. de Vino Vírgen de las Nieves

Siempre he defendido que no todo va a ser darle al pedal y de vez en cuando, este grupo de ciclistas, los de Pedaladas Globeras, los de 40 Rutas y los independientes, solemos hacer algo diferente, una ruta diferentes, pero no menos dura y exigente, y hoy ha tocado la Cata de Vinos y que Cata de Vinos, ¡Vive Dios!

Esta Cata de Vinos la venimos haciendo en la Coop. de Vino Virgen de las Nieves de Zenizate desde el año 2011, en que surgió la idea de acercarnos al mundo del vino en vivo y en directo de la mano de Richard, el Enólogo de esta Cooperativa de Vino y padre de los caldos que un año tras otro venimos probando. Este, el de hoy, ya es nuestro quinto año consecutivo en el que pasamos una buena mañana degustando caldos manchegos con D.O. Manchuela, que lejos de tener que arrugarnos cuando hablamos de esta zona vitivinícola, deberíamos alegrarnos y sacar pecho por gozar de unas tierras con unas características tan singulares y a la vez tan generosas en sus diferentes tipos de uvas.

La primera Cata de Vinos, si mal no recuerdo se realizó allá por el año 2011 y creo, si la memoria no me falla, que la hicimos Juancar, Marcial y un servidor. La siguiente Cata la hicimos My Berme, Pascuy y yo mismo otra vez..., y las sucesivas catas hasta la del día de hoy la hemos hecho todos los compañeros de bici y aquéllas personas, amigos o familiares o conocidos nuestros que han querido venir a gozar de las excelencias de esta bodega de vino.

Las fotos que a continuación os pongo son de la Cata que hicimos en el año 2013


Zona de embotellado y depósitos con los vinos antes de pasar a botella

Pascuy y Pedro Lara con Richard, el enólogo mirando la embotelladora.


Richard, ofreciéndonos lo que hoy en día me parece uno de los mejores vinos blancos que he probado y además con sabor a membrillo, una perla os lo aseguro.

Cata de vinos bien aderezada, buen maridaje..., luego vendrían los tintos

Vino Tinto D4, que mejor homenaje a este grupo de ciclistas


Bici y vino, buen hermanamiento

Reponiendo fuerzas

Seguimos reponiendo fuerzas

Así venía mi coche después de la cata, el almuerzo y la correspondiente compra de vino, y eso que aquí ya habíamos descargado cajas y cajas de vino
 

Hoy hemos repetido, ¿Porqué no? A las 08h.00' y con puntualidad manchega, como diría Edu, nos hemos dado cita en Los Korzos, Ronald, Adolfo, Pedro Lara y tres cuñados de Pedro, Jesús, José, Bartolo y yo. Luego un cuarto cuñado de Pedro Lara, Daniel se nos ha unido en Zenizate, ya que venía de Abengibre, en total ocho amantes del vino dispuestos a dejarnos llevar por la magia de Richard y de su bodega. Lo mejor estaría aún por llegar.

Después de tomarnos un café, nos hemos encaminado hacia Zenizate por la carretera que va a Mahora, desviándonos hacia las Navas de Jorquera y de aquí a Zenizate. Es curioso, ver zonas por las que generalmente ciclamos desde los coches, se hacía raro no ir con la bici, pero ya he dicho al principio que "TODO TIENE SU MOMENTO Y HAY UN MOMENTO PARA TODO"

Hemos llegado sobre las 09h.00' y a eso de las 09h.15', Richard llegaba a la bodega. Después de las presentaciones de rigor a los nuevos catadores y de vino y por supuesto a los que ya habíamos venido alguna que otra vez, hemos iniciado la visita por la bodega, durante la cual se nos ha explicado de manera muy amena, como llega la uva y como ésta se transforma en vino, pasando por sus tolvas, depósitos, filtros, etc...

A partir de aquí, todas las fotos son de la Cata de Vinos son de hoy, no hay fotos de archivo, ja, ja, ja.









Una vez conocidos los entresijos de depósitos, mangueras, bombas, tolvas....., y ya casi sabiendo como la uva se había convertido en mosto, para posteriormente y mediante procesos de fermentación y elaboración harto complejos, nacería el vino, hemos pasado al interior de la bodega, a su sala de embotellado, en la cual también nos encontramos depósitos nodriza desde los cuales se realiza el embotellado de sus caldos.


Tras conocer el funcionamiento de la embotelladora y ver que, a veces meter un líquido en un recipiente, tiene su miga, y sin más dilación hemos pasado a probar los caldos, caldos que estaban esperándonos en sus depósitos a una temperatura de unos 12 a 14º, que si bien quizás no era la más adecuada, si nos ha dejado entre ver la nobleza y sabores del vino de esta bodega.

Hemos empezado con un Macabeo Seco, con aromas a plátano, piña, frutas tropicales, con buena fase visual, con tonos amarillos claros, radiantes y luminosos. La fase olfativa es la que ha dejado al aire su nobleza, su fruta y su fuerza para pasar a la fase de boca, donde enjuagarse con este vino ha sido todo un deleite. Me ha sorprendido agradablemente la evolución de este vino con respecto al año pasado y es que este blanco va a dar mucho que hablar.


Segundo vino, un rosado con brillos de rubí y destellos poderosos en la fase visual, pero algo plano en la fase olfativa, sin embargo la boca, decía algo más de este rosado que ha cumplido con mis expectativas y que sin embargo lo he visto algo más tímido que el rosado que al año pasado probamos. Sin embargo, he de reconocer que este rosado, si lo probamos pasado un mes o mes y medio, a buen seguro que sorprende a propios y extraños y por supuesto, hacía que mi comentario fuese otro muy diferente.


La cosa se iba animando y los ánimos de los contertulios, calentando y ,ahora venían las joyas de la corona, los blancos y rosados semidulces, con un boume natural de la propia fermentación de la uva, sin añadidos...., lo que da la uva.  Estos vinos, la primera vez que los probé ya me llamaron la atención, hablo del año 2010 y aunque me gustaron, tampoco les hice muchos caso. Ya en el 2011 y en años sucesivos y sabiendo lo que tengo que apreciar y como se llega a dar esos colores tan peculiares y esos sabores tan intensos y agradables al paladar, he sabido apreciarlos y a quererlos, pero sobre todo a bebérmelos y poder apreciar que tanto en el blanco como en el rosado son vinos nobles, para tenerles respeto, pero también disfrutar de ellos mientras tomas una aperitivo, haces la comida, compartes tertulia y si me apuráis, os diría que para mi son vinos, que después de comer, me los seguiría bebiendo con un buen postre.

Sus tres fases, la visual, la olfativa a copa parada, y la gustativa han cumplido de lejos mis expectativas, luminosos y radiantes, olorosos y frutales, y profundos en boca dejando un recuerdo en el paladar, aún cuando ya los había ingerido. Olé por estos caldos.



Seguíamos nuestras aventuras y desventuras por la bodega a la espera de degustar otros dos vinos, para mi.... buenos no, buenísimos, mis ansiados espumosos blancos y rosados, pero no ha podido ser, no estaban preparados, así que Richard nos cambiado cierta tristeza por otros dos caldos blancos, uno con aromas a membrillo y otro con aromas a manzana...., y os puedo asegurar, que la rabia por no probar los espumosos ha desaparecido rápidamente. ¡VAYA NINAZOS! Lástima que son pruebas y que hay pocos litros elaborados, pero os puedo asegurar que si algún día esta bodega se decidiese a comercializarlos, veríamos a ver cuantos blancos les podrían hacer sombra y competir con ellos. En fin, tiempo al tiempo. Y para muestra, un botón....



Tras la cata de vino sin sólidos, hemos decidido hacer caso a Richard y a parte del Consejo Rector de la Bodega, que en todo momento han tenido la amabilidad de acompañarnos durante la visita, y nos hemos ido a almorzar. Richard ya tenía todo preparado y hemos almorzado en un mesón que está junto a las Oficinas de la bodega, donde cada uno ha pedido lo que ha querido, pero ya os podéis imaginar que no han sido tostadas. Buen almuerzo bien regado con caldos de la bodega, cafés, chupitejos y sobre todo, una charla amena y distendida con los miembros de la bodega, que de alguna manera nos han dejado ver su sentir por el vino y sus proyectos de futuro que desde este humilde blog, nosotros queremos dar a conocer y promover, aunque se con humildes compras de sus caldos, que desde el boca a boca y cata a cata, pensamos que pueden impulsar estos vinos que, insisto merecen ser tenidos en cuenta a la hora de darnos un homenaje.





Por mi parte y sin ánimo de casaros más con tanto verbo, os diré que hemos pasado una mañana estupenda, ni mejor ni peor que cuando vamos encima de la bici, pero si diferente y es que amigos, los globeros sabemos hacer otras cosas aparte de montar en bici. El colofón ha sido unos cubos de botellines cuando hemos llegado a Albacete, en el Café Bar Estadio donde nos han tratado estupendamente y donde hemos tenido la oportunidad de saludar a nuestro Bermejo, que venía de ruta con su flaca.

A Richard y a los miembros de la cooperativa de vino Virgen de las Nieves de Zenizate, nuestro más sincero agradecimiento por el trato dispensado y el buen hacer en sus caldos, que a buen seguro que, cuando de buena cuenta de estos líquidos diabólicos que ensalzar el espíritu y el ingenio de los mortales, los tendré presente en mis pensamientos. VIVA EL BAJABRAGAS, ja, ja, ja, y ya sabéis por que lo digo. Un saludo a todos y gracias a los asistentes y a la bodega.

Os dejo a continuación el enlace en la Web de la Bodega dónde creo que podréis informaros de manera más amplia de sus productos y de como se trabajar los vinos en la misma. Explicaros la vida de esta bodega sería pretencioso por mi parte, por eso pienso que su web os va aclarar muchos más todo lo que queráis saber de la misma. Aquí va el enlace, http://www.virgendelasnieves.com/

8 comentarios :

  1. Bueno chico, me has dejado de piedra... Pedazo de crónica la de los vinos,que nivel de detalles y bueno, que tengo que felicitarte.
    Pues nada, ahora a darles publicidad.
    Y nosotros a darle mañana a la ruta.
    Saludos... Edu

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  2. Bueno chico, me has dejado de piedra... Pedazo de crónica la de los vinos,que nivel de detalles y bueno, que tengo que felicitarte.
    Pues nada, ahora a darles publicidad.
    Y nosotros a darle mañana a la ruta.
    Saludos... Edu

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  3. Gracias Edu. Lo hubieses pasado genial, aunque no hubieses comprado vino..., ja, ja, ja, ya hemos comprado los demás para dar y tomar.

    Iba a explicar algo más de la bodega y la zona de vinos dónde se halla, pero pienso que con el enlace será todo más correcto. Un saludo y mañana te veo.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    1. Si que fue una buena mañana, no hubo bici, pero bueno..., no todo es ciclar, ja, ja, ja. Ya me has contado que tú si que tuviste una buena ruta, técnica y durilla, je, je, je, bueno, esas son las que te están gustando últimamente.

      Saludos y nos vemos.

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  5. Pedazo de crónica!!
    Doy fe de todo lo escrito y acontecido.
    Genial!!
    Gracias Koro.

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  6. Me alegro de que tú primera cata haya sido satisfactoria. La idea era pasar un buen día sin bici y hacer cosas diferentes. Pues ya sabes Adolfo, el año que viene más y mejor.

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  7. Estupendo reportaje al igual que la crónica detallada de lo que fue la visita a las bodegas, dando a conocer los buenos caldos que se hacen en estas tierras manchegas, que a bien seguro no tienen nada que envidiar, al de otras regiones, un buen dia sin bici, pero es lo de menos, no todo va a ser bici, un gran saludo.

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